¿Dónde viajar en Julio?

Julio es el comienzo del verano y de las vacaciones y el final de las obligaciones y por supuesto, el mal tiempo. En Rumbo te hemos preparado algunas ideas para viajar en julio que seguro que te encantarán, y es que nuestras promociones de Vuelo + Hotel son ideales para conseguir unas vacaciones baratas con las que aprovechar el mes de julio y todas sus posibilidades. Desde destinos de sol y playa a grandes ciudades del mundo pasando por paraísos como las Islas Canarias, lo único que sabemos a la perfección es que las ofertas de viajes que vamos a compartir contigo aquí resultan ideales para cualquier tipo de viajero.

Top destinos para viajar en julio

Islas Canarias

¿Dónde viajar en julio para disfrutar de las mejores playas y de un tiempo suave y de lo más afortunado? Pues a las Islas Canarias, y es que no hay muchos rincones en el mundo que se mantengan atractivos en cualquier época del año. Con todo, las Canarias cuentan con el mes de julio como uno de los más destacados de su calendario.
Es entonces cuando las lluvias se han retirado de forma definitiva y empiezan a brillar las playas desde la isla de Tenerife a la de Lanzarote pasando por Gran Canaria o la Gomera. Por supuesto, hay que aprovechar el buen tiempo para subir hasta la cima del Teide, la mayor cumbre de toda España y uno de los grandes volcanes de Europa.
Después, playas como la del Golfo en Lanzarote, la de Benijo y la de El Médano en Tenerife o la de Maspalomas en Gran Canaria son espacios que hacen que el viaje ya merezca la pena. 

París 

Si has viajado en invierno a la capital de Francia, sabrás que el frío, la lluvia y el color gris son protagonistas absolutos. ¿Tiene encanto en esa época la Ciudad de la Luz? Por supuesto, pero más aún lo tiene en el mes de julio. En este momento, la temperatura es muy suave durante el día y las noches no son más frescas de lo debido. Gracias a este tiempo, planificar actividades como un crucero por el Sena o la visita a los jardines de Versalles, que se encuentran cerrados durante todo el invierno, será sencillo y saldrán a la perfección. Por muy buen tiempo que haga, no puedes olvidarte de entrar en los museos de una de las capitales del mundo en lo que a cultura se refiere. El Louvre, Orsay o el Centro Pompidou son iconos mundiales cargados de obras de arte que te dejarán sin palabras, así que aprovecha y visítalos a fondo.

Ámsterdam

La casa de Ana Frank, el Rijkmuseum o un pequeño y tranquilo crucero por los canales de la Venecia del Norte son actividades que puedes hacer en Ámsterdam en julio. Sí, pero, ¿hay algo de especial durante este mes en la capital de Holanda que no puedas hacer en otra época? Pues, por ejemplo, ir a la playa. Como lo oyes, a tan solo 30 km de la ciudad puedes explorar el largo arenal de Zandvoort, un espacio de playa que está realmente concurrido durante el mes de julio y el de agosto y que te hará pensar en Ámsterdam de una forma muy distinta a la habitual. Además, esta es época de festivales y conciertos en los alrededores de la ciudad. Eventos como el Over het IJ o el Kwaku Summer Festival llenan de conciertos todos los rincones. Tampoco tienes que perderte las celebraciones del Orgullo que también se celebra en julio.

Malta

Tan antigua como fascinante. Este pequeño país del Mediterráneo encierra historias de asedios, piratas y batallas medievales que hay que conocer. Es más, el origen de su gran ciudad, La Valeta, se encuentra en una fortaleza ideada para repeler a los invasores que venían de África. Pero en Malta hay mucho más que historia. Por ejemplo, sus playas son increíblemente bellas. La zona de Gozo por ejemplo o la de Silema son algunas de las más conocidas por todos esos bañistas que llevan a este rincón del Mediterráneo esperando aguas turquesas en las que olvidarse de todos sus problemas.

Madeira

El clima en este archipiélago portugués es siempre un regalo, pero es que en el mes de julio es el ideal para ir a la playa o hacer cualquiera de las muchas actividades que el archipiélago ofrece. Sus 21 grados de temperatura media así lo demuestran, por lo que ni siquiera el calor excesivo será problema. Uno de los grandes encantos de Maderia son los bosques de laurisilva declarados patrimonio de la humanidad por Unesco, algo que obliga a recorrerlos siempre que se pueda. La ciudad de Funchal, capital de la zona, es un regalo para los viajeros, y es que su arquitectura mezcla estilos como el gótico y el manuelino de una forma increíble. Rincones como Ponta do Sol o playas como Calheta son espacios ideales para vivir un viaje de ensueño en Madeira.

Cerdeña

Cerdeña nunca te defraudará. Aunque ya hayas estado, este rincón de Italia tiene mucho que ofrecerte. Por ejemplo, parajes naturales con tanto encanto como la Gruta de Neptuno o el cabo Caccia te dejarán con la boca abierta. Pero julio en Cerdeña es sinónimo de playa. Algunas de las mejores son la cala Goloritzé o la Luna, dos espacios en los que el Mediterráneo muestra unos colores increíbles y en el que pocos te molestarán mientras te relajas como solo puede conseguirse en el mes de julio.

Florencia

Florencia no tiene playa, pero ¿la necesita para ser un destino interesante? La verdad es que no, y es que la capital del Renacimiento italiano se basta y se sobra por su belleza para ser siempre un destino que no hay que dejar de lado. Además, en julio su clima es muy agradable, por lo que podrás alejarte del calor y pasear a tus anchas por monumentos como Santa Maria del Fiore, la Galería Uffizi, el Ponte Vecchio o el Palazzo Vecchio, experiencias increíbles se mire por donde se mire.

Berlín

Alexanderplatz, los restos del muro, Check Point Charlie o la East Side Gallery. Sí, la capital de Alemania tiene mucho que ofrecer a cualquier visitante, por lo que es normal que millones de turistas se detengan cada año en ella. Eso sí, si vas en julio, a la visita de todos los lugares que te hemos dicho antes tienes que añadir otra. Durante este mes, las calles de Berlín celebran el Día del Orgullo, una festividad en la que los conciertos, los pasacalles y la animación están aseguradas, sacando a relucir la parte más lúdica de una ciudad fascinante.

Pamplona

En julio, buena parte del mundo vuelve sus ojos a la normalmente tranquila Pamplona. ¿Por qué? Pues porque se celebran los San Fermines. Durante una semana, los encierros de toros por las calles del casco histórico de la ciudad y la fiesta continua son aspectos fundamentales para el visitante. Por supuesto, Pamplona tiene mucho más que ofrecer como, por ejemplo, la plaza del Castillo o la Catedral de estilo gótico, visitas que puedes compaginar sin problema con los San Fermines.

Galicia

Cuando el verano comienza en Galicia, las lluvias de los meses anteriores y el frío parecen haber merecido la pena. Toda la tierra se llena de vida mostrando prados verdes y zonas cargadas del color más genuino de las flores. ¿Monumentos que ver? Pues desde algunos naturales como la playa de las Catedrales hasta el casco histórico de la ciudad de Santiago de Compostela, uno de los rincones más bellos de toda España. Además, en julio se celebra el Día de Santiago, festividad que une a toda Galicia y que se presenta como uno de los mejores planes para comenzar a disfrutar del verano.

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