Qué ver en La Oliva
La Oliva es un encantador municipio situado en el extremo norte de la isla de Fuerteventura. Esta zona cuenta con un impresionante paisaje de montañas volcánicas, playas de arena y pintorescos pueblos, lo que la convierte en un destino de visita obligada para cualquier viajero.
Uno de los principales atractivos de La Oliva es, sin duda, el famoso Parque Natural de las Dunas de Corralejo, con grandes extensiones de dunas de arena dorada y aguas cristalinas de color turquesa. Esta zona protegida es un paraíso para los amantes de la naturaleza, con rutas de senderismo, avistamiento de aves y una gran variedad de actividades de todo tipo. Tanto para relajarse en las playas vírgenes como embarcarse en una aventura, este Parque Natural es una visita obligada durante la estancia en la zona.
Otra visita imprescindible durante un viaje a La Oliva es El Cotillo, situado en la costa oeste de la isla. Este pueblo pesquero es conocido por sus casas encaladas, sus restaurantes tradicionales y sus playas. Las lagunas turquesas de El Cotillo son perfectas para nadar, y los acantilados cercanos ofrecen bellas vistas del océano Atlántico. Relajarse con un paseo por el pueblo y disfrutar del ambiente relajado o deleitarse con marisco fresco en uno de los restaurantes locales es un plan inmejorable.
Para una experiencia más aventurera, se puede disfrutar de la Montaña de Tindaya, situada en la parte sur de La Oliva. Esta montaña volcánica es considerada sagrada por los indígenas majoreros y alberga numerosos mitos y leyendas. La caminata hasta la cima requiere una buena forma física, pero las vistas desde la cumbre bien merecen el esfuerzo.
Para conocer la historia de La Oliva, es imprescindible conocer su arquitectura. Sin lugar a dudas, destaca la histórica Casa de los Coroneles, una mansión del siglo XVII de estilo colonial que fue residencia de los gobernadores militares de la isla. En la actualidad, funciona como Centro de Arte Canario, con exposiciones, tanto temporales como permanentes, de artistas canarios y dan testimonio de la riqueza cultural del archipiélago.
Además, para poder dar cuenta de la magnífica cocina local, tan solo hay que dar una vuelta por el Mercado de las Tradiciones. Aquí hay una gran variedad de productos frescos, quesos locales y artesanía. Este mercado es perfecto para comprar recuerdos o probar algunas de las deliciosas especialidades de la isla.
La Oliva cuenta con un gran atractivo tanto para amantes de la naturaleza, como para apasionados de historia o de la gastronomía. Sin duda este municipio promete dejar una impresión duradera en cada visitante. Un viaje a La Oliva difícilmente decepciona.