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ISRAEL - SITIOS DE INTERÉS
 

JERUSALÉN


A 62 Km. de Tel Aviv, Jerusalén, la Ciudad Santa y la capital del país, es quizá, el centro religioso más importante del mundo. Para los cristianos es el lugar donde Jesús fue crucificado, para los judíos el lugar donde Salomón construyó el Templo y para los musulmanes, el lugar desde donde Mahoma ascendió a los cielos.

La ciudad está dividida en dos zonas bien diferenciadas: la ciudad vieja, rodeada por las murallas y la ciudad nueva, donde se encuentran los mejores lugares de entretenimiento, hoteles, restaurantes y cafeterías. Existe una línea circular de autobús (No. 99) que hace el recorrido por los principales sitios de interés de Jerusalén.

La Ciudad Vieja

La Ciudad Vieja está rodeada por las impresionante murallas (restauradas en el s. XVI) y son ocho las puertas que permiten su acceso: la Puerta Nueva, la de Damasco, la de Herodes, la de San Esteban, la de los Magrebíes, la de Yaffa, la de Sión y la Puerta Dorada, cerrada desde el s. XVI. Para descubrir la zona sólo hay que caminar y perderse en los innumerables callejones y poner atención a los letreros que indican los lugares santos más importantes. Son cuatro los barrios que componen esta parte de Jerusalén. Cada uno con su estilo y su ambiente. Por otro lado, es posible hacer un circuito por las murallas y contemplar desde otro punto de vista la Ciudad Vieja.

Barrio Musulmán

Es el barrio con más vida y movimiento. Acoge cientos de tiendas, puestos, bazares y tenderetes donde se vende de todo. Además de este ambiente oriental son tres los sitios más importantes: la Puerta de Damasco del s. XVI y la más bella de todas y una de las principales entradas a la Ciudad Vieja, las Canteras de Salomón, una serie de laberintos subterráneos de donde se extrajo la piedra necesaria para la construcción del Templo y la Vía Dolorosa, el recorrido por donde se dice que Jesús caminó en dirección al Gólgota.

Cerca de la Puerta de San Esteban se alza la Iglesia de Santa Ana del s. XI, una de las más finas construcciones de la ciudad. De estilo románico acoge el lugar donde nació María. Próximo a ésta se halla la Piscina Betesda o Probática donde se han descubierto las ruinas de una iglesia bizantina y de una piscina donde se dice Jesús realizó algunos milagros.

El Vía Crucis o Vía Dolorosa consta de 14 estaciones y los cristianos suelen recorrerlo con fervor. A pesar de que se trata de un recorrido diseñado en los últimos siglos e independientemente de la fe que se tenga, merece la pena recorrerlo, ya que se pueden ver aspectos interesantes. De la Vía hay que destacar la Torre Antonia, muy cerca del Colegio Musulmán y del Monasterio Franciscano, lugar donde comienza el recorrido, el Litostrótos en el Convento de las Hermanas de Sión, una superficie cubierta de grandes losas de los tiempos de Jesús, el Arco Ecce Hommo, un pórtico romano del año 130 dC., el Convento de las Pequeñas Hermanas de Jesús, donde se pueden visitar las ruinas de un monasterio del s. VI y el Santo Sepulcro, ya en el Barrio Cristiano, que acoge las cinco últimas estaciones.

Barrio Cristiano

El Barrio Cristiano se distingue, sobre todo, por el buen número de monasterios e iglesias que acoge. Sin embargo, la Basílica del Santo Sepulcro, es el lugar más sagrado. Posee una arquitectura variada ya que la Basílica se reparte entre católicos, ortodoxos, griegos, armenios, sirios, abisinios y coptos que han hecho sus propias aportaciones y son más de 25 capillas las que se encuentran en su interior. La construcción actual es del s. XII pero fue restaurada en el s. XIX, después de sucumbir a un feroz incendio. En su interior destaca el Calvario, la Capilla de Adán, los iconos del Katolicón, la Capilla de Santa Elena y el Santo Sepulcro. En este barrio no puede dejar de visitarse el Museo Ortodoxo Griego que acoge un buen número de piezas, manuscritos, esculturas, tallas, bordados y cristal de diferentes períodos.

El Barrio Armenio

Es uno de los barrios más elegantes, gracias a su particular arquitectura. En él se encuentra la Puerta de Yaffa del s. XVI, principal puerta de entrada a la Ciudad Vieja, la Ciudadela de David que acoge el Museo Torre de David (un minarete otomano) con piezas que narran la historia de la ciudad, la calle David, donde abundan numerosos tenderetes, el Museo Armenio con una interesante colección sobre la historia del pueblo armenio, la Iglesia de Santiago Mayor, sede del Patriarca, la Puerta de Sión del s. XVI y la Iglesia de San Salvador, donde se dice, se encontraba el Palacio de Caifás.

El Barrio Judío

A pesar de que data de la Edad Media, es el barrio más moderno de la ciudad vieja. Acoge numerosas sinagogas, centros de estudio bíblicos, escuelas talmúdicas y modernas construcciones. La mejor forma para descubrirlo es entrar por la Puerta de las Basuras, la más pequeña de todas las puertas de la muralla y que recibe este nombre por que antiguamente era el lugar donde se tiraba la basura. En el barrio hay que destacar la Sinagoga de Ben Zakkay que en realidad se trata de cuatro sinagogas del s. XVI, la Calle del Cardo, donde se pueden ver ruinas del Primer y Segundo Templo, el Seminario Arqueológico, desde donde se organizan tours por los lugares donde hay excavaciones, la Casa Siebenberg, que exhibe joyas, cristales, cerámicas y un mosaico que muestran la vida del antiguo Jerusalén encontradas en sus subterráneos, la Casa Quemada descubierta a principios de los años 70 y que acoge interesantes piezas, el Museo Wohl de Arqueología, donde se pueden ver los rastros del temible incendio que destruyo Jerusalén en el año 70 dC. la Torre Israelita, restos de la antigua muralla cuando existía el Primer Templo, la Sinagoga de Ramban, el sitio más antigua del barrio, fundado por el Rabí español Moshe Ben Nachman en el s. XIII y la Sinagoga Hurvá.

El Monte del Templo o Monte Moriah

Este es la zona más sagrada de toda Jerusalén, ya que aquí se encuentra la Explanada del Gran Templo y la Mezquita de El Aqsa. En cuanto al Gran Templo hay que decir que no queda nada de la construcción, a excepción del célebre Muro de las Lamentaciones. El primer Templo fue construido por el Rey Salomón en el año 970 aC. y fue destruido por las tropas de Nabucodonosor. Fue edificado de nueva vez por los Macabeos y finalmente ampliado y reconstruido por Herodes. De aquella maravilla tan sólo queda el Muro Occidental, el lugar más sagrado para los judíos y lugar donde lamentan y oran a Jehová. Es aconsejable acceder a la zona para admirar los movimientos de quienes rezan. Los lunes y los jueves, por la mañana, tiene lugar la celebración de los niños que cumplen 13 años de edad. Por otro lado, para tener una idea de como era el Gran Templo, hay que acercarse al Centro Rachel Ben Zvi donde se encuentra una preciosa maqueta, réplica del Primer Templo.

Retornando a la Explanada, hay que visitar el Arco de Wilson que constituye la entrada a una improvisada sinagoga, el Arco de Robinson, desde donde se obtienen excelentes vistas, la Puerta de los Magrebíes que constituye la entrada a Haram El Sherif, donde se encuentra la Mezquita de Omar o Domo de la Roca. Su inconfundible cúpula dorada se ha convertido en símbolo de la ciudad. Construida a finales del s. VII en el lugar donde Mahoma ascendió a los cielos, tiene una forma octagonal y en su interior se encuentra la Roca Sagrada, una inmensa piedra rodeada por bellas columnas. La cúpula está decorada con vivos mosaicos y grabados.

La Mezquita de El Aqsa se encuentra en el costado de la Explanada y se distingue por su cúpula plateada. Está edificada sobre los restos de una antigua iglesia bizantina y posee una preciosa fachada del s. XII, mientras que en su interior destacan las columnas de mármol que forman siete naves con capacidad para más de cinco mil personas.

De la Explanada se distinguen, además, la Cúpula de la Cadena, un templo de reducidas dimensiones, el Pináculo del Templo, los Establos de Salomón, el Jardín Arqueológico de HaŽOfel, donde se están haciendo importantes descubrimientos y el Museo Islámico con interesantes coranes, a un costado de la Puerta de los Magrebíes.

El Monte de los Olivos y el Valle de Cedrón

El Monte de los Olivos recibe este nombre debido al buen número de olivos que existían en la antigüedad. En la actualidad acoge una buen cantidad de iglesias y sitios de importancia para cristianos y judíos. Destaca la Iglesia de la Agonía, quizá, una de las más impactantes de Jerusalén y muy cerca del Huerto de Getsemaní, donde se afirma que Jesús agonizó. La construcción, de mediados del s. XX, se realizó sobre las ruinas de una iglesia bizantina. Se le conoce también como la Iglesia de las Naciones, gracias a las aportaciones de varios países que hicieron posible su edificación. A un costado se encuentra el Huerto de Getsemaní, un pequeño terreno donde hay algunos olivos muy antiguos y donde se cree que Jesús fue traicionado por Judas.

En la zona del Monte de los Olivos, no deje de visitar la Iglesia de la Asunción y Tumba de María, la Iglesia de Santa María Magdalena con siete torres doradas y edificada por el Zar Alejandro III de Rusia, el Dominus Flevit, donde se cree que Jesús lloró cuando su entrada triunfal a Jerusalén, la Capilla de la Ascensión, en lo alto del monte y que desde el s. XIII es una mezquita, la Iglesia del Padre Nuestro, edificada sobre el antiguo Templo de Eleona, el Convento Carmelita, donde se puede leer la oración del Padre Nuestro escrita en las baldosas de las paredes en más de 50 idiomas, el Cementerio Judío, uno de los cementerios más grandes del mundo y la Tumba de los Profetas Malaquías, Zacarías y Hageo.

El Valle del Cedrón, ubicado entre el Monte de los Olivos y la Ciudad Vieja, acoge sitios importantes como la Tumba de Zacarías, un monolítico con bellas columnas, la Tumba de Absalón con una cúpula cónica, el Oratorio de San Esteban, una capilla edificada recientemente en el lugar donde fuera apedreado el apóstol y la Piscina de Siloé, situada en el lugar donde se unen el Valle del Cedrón y la Gehenna.

El Monte Sión

El Monte Sión, en el extremo suroccidental de la Ciudad Vieja muy cerca del Barrio Armenio y de la Puerta Sión, acoge la Iglesia de la Dormición, del s. XX pero construida según el estilo de la Catedral de Aquisgrán. Es una edificación muy bonita y en su interior sobrio se encuentra la Cripta del Sueño Eterno que, según se dice, fue el lugar en donde María se unió a Jesús. Otro de los sitios de interés es el Cenáculo, lugar donde Jesús celebró la última cena con sus apóstoles. Durante la ocupación turca se edificó un minarete y el miharb. En la planta baja se encuentra la tumba del Rey David con un sarcófago de piedra y una estrella de David. Al frente del Cenáculo se localiza el Martirium o Cámara de la Destrucción con numerosos nichos de judíos. Se distingue en el Monte Sión, además, la Iglesia de San Pedro Gallicantu, donde se dice el Apóstol Pedro escuchó el canto del gallo por tres veces. Se trata de una construcción del año 1931 sobre las supuestas ruinas del Palacio de Caifás.

La Ciudad Nueva

Conocida como la Jerusalén Moderna concentra hoteles, restaurantes y centros de entretenimiento, así como los barrios donde viven la mayoría de judíos. Lo más destacado son algunos de sus típicos barrios y calles donde la vida se muestra llena de coloridos, sonidos, sabores y aromas diversos. Le aconsejamos un recorrido por el Barrio de Mea Shearim, donde habitan los "Hassidim", judíos ortodoxos a ultranza que respetan al pie de la letra las leyes hebreas. Los hombres van vestidos de negro, mientras las mujeres cubren su cabeza con pañuelos. Hay numerosas sinagogas y escuelas donde se estudia la Torá. A la entrada del barrio hay indicaciones donde se describen las normas a seguir como el de que las mujeres deben llevar falda y manga larga o en el que los días de descanso está prohibido fumar.

Por otro lado, no deje de hacer un recorrido por la zona peatonal de Nahalat Shiva, por la zona peatonal y por la calle Ben Yehuda, una de las calles más interesantes de Jerusalén llena de restaurantes, cafés, tiendas, tenderetes, actuaciones callejeras, todo envuelto en un ambiente cosmopolita. En el centro de la Ciudad Nueva, destacan, además, la Iglesia de la Santa Trinidad, la sede del Rabinato Central Hekal Shelomo con un modesta sinagoga y el Museo Wolfson, el Cementerio Mamillah con tumbas de la época mameluca y el Complejo Ruso, iglesia del s. XIX y sede de diversas instituciones públicas.

En la zona sur de la Ciudad Nueva hay que destacar el barrio Yemin Moshe, desde donde se obtienen bellas vistas de la ciudad y el Jardín de la Campana de la Libertad en homenaje al bicentenario de Estados Unidos, mientras que en la zona oeste se distingue la Iglesia de San Juan del s. XIX con bellas pinturas y eregida en la zona donde nació San Juan Bautista, la Iglesia de la Visitación, la Sinagoga Hadassah donde están las famosas vidrieras de Chagall que muestran las doce tribus de Israel, el Parlamento Israelí o Knesset con un espléndida biblioteca y el Monasterio de la Cruz del s. XI.

Principales Museos

Jerusalén cuenta con un buen número de museos. Entre todos ellos, aconsejamos la visita a los siguientes:

* Museo de Israel. Es el museo más grande del país y esta compuesto por diversos edificios y salas. Alberga colecciones de pintura y escultura con obras de los principales renacentistas, artículos y piezas religiosas de diversas épocas, manuscritos hebreos, sarcófagos, tapices, etc, además de contar con una interesante sala dedicada a la arqueología.(Horario: Domingo a jueves de 10.00 a 17.00 h. Los martes de 16.00 a 22.00 h. Viernes y sábados de 10.00 a 14.00 h.). Entre las salas, destaca el Santuario del Libro, donde se exhiben los manuscritos del Mar Muerto, es decir, los rollos de pergamino de Qumram.

* Museo Rockefeller. Recibe este nombre por las aportaciones del millonario norteamericano Cuenta con diversas e interesantes colecciones, especialmente las halladas en las excavaciones arqueológicas. (Horario: de Domingos a jueves de 10.00 a 17.00 h. Viernes y sábado de 10.00 a 140.00 h.)

* Museo Arqueológico y Bíblico Samuel Bronfman. Ofrece diversas piezas obtenidas en las excavaciones y que tienen relación con los libros sagrados de la Biblia (Horario: Domingos a jueves de 9.30 a 17.30 h. Los miércoles hasta las 21.30 h. Viernes y festivos de 9.30 a 14.00 h y los sábados de 11.00 a 15.00 h.)

* Museo Bezalel de Arte Nacional. Acoge colecciones de pintura y escultura y numerosas piezas de culto.

* Memorial Yad Vashem. Dedicado a los 6 millones de judíos víctimas de la ocupación nazi, se encuentra en el Monte Herzel. Destaca la Sala de la Conmemoración, la Avenida de los Justos, el Jardín de los Niños y el Museo del Holocausto.(Horario: Domingos a jueves de 9.00 a 16.45 y los viernes de 9.00 a 13.45 h.).

* Fundación Mayer. Ofrece interesantes colecciones de piezas relacionadas con el mundo islámico. Destaca la colección de relojes y la orfebrería árabe. (Horario: Domingos a jueves de 10.00 a 17.00 h. Los martes de 16.00 a 20.00 h. Viernes y sábados de 10.00 a 14.00 h.).

* Maqueta Hotel Holyland. En los jardines de este hotel se encuentra una preciosa maqueta a escala 1:50 de acuerdo a como era Jerusalén en tiempos de Jesús. Es una vista imprescindible.

* Museo de la Ciudad de Jerusalén (Ciudadela). Recorrido histórico de la ciudad desde tiempo de los reyes judíos hasta nuestros días.

* Museo L.A. Meyer Memorial Institute for Islamic Art. Arte islámico de diferentes períodos. Bibliotecas y archivos.

TEL AVIV


A 95 Km. de Haifa, Tel Aviv ("La Colina de la Primavera"), centro neurálgico de la actividad comercial, de los movimientos culturales y de la política, es una ciudad moderna. El área metropolitana cuenta con cerca de un millón y medio de habitantes. Tel Aviv es el centro de la vida nocturna y, sin duda, el lugar ideal para los amantes de la noche. Fundada en 1909 por un grupo de inmigrantes que compraron la tierra a los turcos, la ciudad ha sido un testigo importante de los últimos episodios de la historia de Israel. Como es lógico, Tel Aviv no posee ruinas o monumentos importantes y, además de su palpitante ritmo, hay que destacar su cercanía a Jaffa, uno de los puertos más antiguos del mundo.

Las principales avenidas de la ciudad son: Rehov Ha Yarqon donde se concentran los hoteles y embajadas, Rehov Allenby que se caracteriza por la abundancia de tiendas, Rehov Ben Yehuda distinguida por las numerosas oficinas de líneas aéreas y agencias de viaje y Rehov Dizengoff, llena de cafeterías, sin olvidar las vibrantes calles del centro. Son dos las plazas más importantes: la Plaza Magen David, donde nacen 6 arterias y la Plaza Dizengoff, que acoge en el centro la Fuente de Agua y Fuego, un espectáculo de agua y música. Desde esta plaza nacen diversas avenidas y calles peatonales.

Museos de Tel Aviv

Para darse una idea de lo que puede verse en Tel Aviv lo más aconsejable es comenzar haciendo una visita al Museo Haaretz. Dispone de diversas salas donde se exhiben numerosas piezas de cerámica, vidrio, cobre o numismática. El museo cuenta con un pabellón dedicado a la historia de la ciudad donde se puede obtener una idea más clara de lo que hay en Tel Aviv. El Museo esta emplazado en un antiguo asentamiento arqueológico. (Horario: domingos a jueves de 9.00 a 14.00 h. Miércoles de 9.00 a 18.00 h. Sábados de 10.00 a 14.00 h.).

* Museo de Arte. Ofrece arte nacional e internacional, especialmente pintura del s. XX. (Horario: domingos a jueves de 10.00 a 18.00 h. Los martes hasta las 22.00 h. y los viernes y festivos de 10.00 a 14.00 h.)

* Museo Haganah de las Fuerzas Armadas. Armas utilizadas por la Haganah, fuerzas de defensa clandestina en tiempos del mandato británico en la guerra de la independencia. (Horario: domingos a jueves de 9.00 a 15.00 h. Viernes y festivos de 9.00 a 12.30 h:)

* Museo de la Diáspora. Alojado en la Universidad de Tel Aviv es uno de los museos más grandes del país. Se trata de un recorrido por los exilios que han sufrido los judíos desde hace más de 2.000 años. Cuenta con una impactante sala dedicada al holocausto de la Segunda Guerra Mundial. (Horario: domingos a jueves de 10.00 a 17.00 h. Miércoles de 10.00 a 19.00 h. Viernes de 9.00 a 14.00 h.).

* Museo de Cera. Ubicado en el observatorio de la Torre Shalom. Una interesante propuesta sobre la historia de Israel. (Horario: domingos a jueves de 10.00 a 18.00 h. Viernes hasta las 15.00 h.).

* Museo Beit Bialik. Para quienes estén interesados en la vida y obra del poeta israelí Bialik.

* Casa de Ben Gurión. Antigua residencia de Ben Gurión, quien proclamara la soberanía de Israel en el año de 1948. Objetos personales y una extensa biblioteca.

* Salón de la Independencia. Alojado en el Museo Bíblico, es el lugar donde Ben Gurión leyó el escrito de independencia.

* Casa Rokach. Una de las primeras construcciones de Tel Aviv. Destaca por su cúpula dorada. Abre sólo el sábado de 10.00 a 14.00 h.

Además de los museos, es aconsejable visitar la Torre Shalom, el edificio más alto de Tel Aviv y sede de numerosas instituciones y empresas y desde donde se obtienen excelentes panorámicas y el Parque Hayarkon, a lo largo del río, un buen lugar para descansar. Una vez finalizada la vista a estos sitios, es tiempo para el entretenimiento. Son varias las alternativas, desde asistir a alguno de los espectáculos que ofrecen los teatros de la ciudad como el Teatro Bat Dor, la Nueva Opera de Israel, Teatro Habima, uno de los centros más importantes del arte dramático o Auditorio Mann, sede de la Orquesta Filarmónica de Israel o bien, perderse en alguno de los interesantes mercados de la ciudad. Se distingue el Zoco Ha Carmel, envuelto en una atmósfera oriental, el Mercado Bezalel y la zona peatonal de Nachalat Biniamin que se instala los martes y viernes. La otra alternativa para entretener el espíritu es darse un buen baño en las playas de la costa, que se extiende por cerca de 6 Km. Las más recomendadas son la Frishman, la Nordau o la Gordon. Sin embargo, aconsejamos dar un paseo por el litoral, iniciando en el Jardín Charles Clore y continuar hacia el norte, haciendo algunas paradas en el Delfinarium, en el Complejo Comercial Kikar Atarim y en la Marina de Tel Aviv.

Si se dispone de tiempo, aconsejamos acercarse a Ramat Gan, al norte de Tel Aviv para visitar el Parque Nacional y el Museo del Diamante Oppenheimer, donde se describe el proceso de esta importante industria.

JAFFA (YAFO)

A pesar de que la antigua Jaffa (Yafo en hebreo, que quiere decir "La Bella" o Yaffa para los árabes) está anexionada a Tel Aviv, merece una especial atención, no sólo por ser el lugar preferido por los habitantes para pasear y curiosear, sino porque es uno de los puertos más antiguos del mundo. Según la Biblia fue fundada por el hijo de Noé, por ende, posterior al Diluvio Universal. Sin embargo los descubrimientos más antiguos datan de la época de los fenicios, alrededor del año 1.600 aC.

Jaffa es una ciudad con calles en forma de laberinto que se dispersan desde el mar Mediterráneo hacia el interior. Es aconsejable iniciar el recorrido por la Torre del Reloj (1906), cerca de la Plaza de la Hagana, donde se encuentran construcciones de los tiempos otomanos. Muy cerca, la Mezquita El Mamudiya del s. XIX y la Fuente de Solimán. Pero antes de visitarlas, hay que disfrutar de una deliciosa pita en la famosa panadería Abú Elafia. De aquí hay que caminar hacia el Mercado Ha Pishpeshim, donde se encuentran numerosos anticuarios.

No hay que dejar de visitar el Museo de Antigüedades alojado en el Palacio Mahmud y que ofrece interesantes colecciones de piezas arqueológicas de los períodos griego y romanos, halladas en las excavaciones de la colina de Jaffa. Desde sus jardines y desde el pequeño anfiteatro se obtienen bellas panorámicas del puerto. De aquí hay que caminar hasta la bella Iglesia de San Pedro, junto a la Plaza Kedumim, donde se han descubierto restos de murallas de la época de Ramsés II. El paseo por la callejuelas de los alrededores es toda una delicia. Pronto se ve el faro, donde se localiza la Casa de Simón el Curtidor y según se dice, fue el lugar donde Pedro recibió el mensaje divino de evangelizar a los paganos. Desde aquí se puede dar un paseo por el puerto, desde donde se ve la Roca de Andrómeda (donde nació la leyenda) o bien, disfrutar de una buena comida en alguno de los restaurantes. Si dispone de tiempo le aconsejamos caminar por el llamado Sendero del Horóscopo, donde las calles del viejo barrio llevan los nombres de los signos del Zodíaco.

LA COSTA DEL MEDITERRÁNEO


A lo largo del litoral del Mediterráneo se encuentran diversas ciudades y centros turísticos de importancia. Iniciaremos por un rápido circuito hacia el sur de Tel Aviv hasta Ashkelon, haciendo algunas incursiones por el interior, para después recorrer los puntos más importantes del litoral del norte. Para tener una idea hay que decir que, de Tel Aviv hasta la frontera con Líbano, hay cerca de 117 Km.

HACIA EL SUR DE TEL AVIV

Las primeras playas que aparecen al sur de Tel Aviv son las de Bat Yam. Más de 3 Km. de arena fina resguardada por un buen número de restaurantes y cafeterías. Es un excelente lugar para la práctica del windsurf y para la navegación.

Rishon Le Zion

En esta ciudad se cree que en 1898 se compuso y se cantó por primera vez el himno nacional con motivo de la visita de Teodoro Herzl. En la actualidad es una importante ciudad del país y son dos los sitios que no hay que perderse: el Museo de la Ciudad, al frente de la Gran Sinagoga y que describe la historia de Rishon y las Bodegas del Carmelo Oriental, una bellas bodegas donde se produce el vino más famoso del país.

Ramlé

Esta ciudad fue fundada en el año 716 sobre "dunas de arena" por el califa Solimán el Malek y reconstruida completamente por los mamelucos en el año de 1267. Es la única ciudad fundada por los árabes en Palestina. Ha conservado su identidad y lo más importante de ella es su Mezquita, la Plaza Principal donde se encuentra la Torre Cuadrada y la Mezquita Blanca del s. XIV. Destacan, además, las Cisternas, interesantes estanques subterráneos construidos por Solimán.

Rehovot

A 24 Km. de Tel Aviv, Rehovot es célebre por acoger el famoso centro de investigación científica Instituto Weizmann, con más de 2.000 investigadores. Su fundador Chaim Weizmann fue el primer presidente del Estado de Israel en el año de 1949. En las vastas extensiones que ocupa el instituto se puede visitar la Casa de Weizmann.

Ashdod

A 40 Km. de Tel Aviv, Ashdod es un importante centro turístico, gracias a sus bellas y tranquilas playas. Además de descansar en la playa, de disfrutar de su excelente gastronomía y de los bailes tradicionales, es imprescindible hacer una visita al mercado (sólo los miércoles).

Ashkelon

20 Km. más hacia el sur se localiza Ashkelon, otro de los lugares veraniegos más solicitados. Es un buen sitio para la práctica de las actividades náuticas y aconsejamos la visita a las ruinas de una antigua iglesia bizantina y al Parque Nacional que acoge interesantes ruinas romanas.

HACIA EL NORTE DE TEL AVIV

En esta zona se encuentran importantes centros turísticos junto a ciudades milenarias. Es una de las zonas más visitadas del país.

Herzliya

A 15 Km. al norte de Tel Aviv, Herzliya, constituye un importante centro turístico y residencial del país. Fue fundada por inmigrantes norteamericanos en el año de 1924 y se distinguen sus playas, sus elegantes bares y cafeterías, el Museo de Arte y el barrio de Pituaj, sede de diversos estudios de cine.

Netanya

Son tres los aspectos que hacen de Netanya un sitio interesante: sus fábricas de tallado de diamante, sus kibutzim y moshavim y sus 12 Km. de limpias playas. Se encuentra a 30 Km. de Tel Aviv y además de descansar y disfrutar del buen ambiente, hay que visitar el Museo de la Legión Judía, que exhibe todo lo relacionado con la legión que participó en la II Guerra Mundial, el Museo de Hasharon, alojado en un moshav y que cuenta con una modesta colección de piezas arqueológicas y el Centro Nacional de Diamantes, una de las fábricas más importantes del país y un buen lugar para hacer compras. Por lo demás, nada mejor que disfrutar de las playas, del ambiente, de las fiestas y festivales y del descanso.

Cesarea

A 45 Km. al norte de Tel Aviv, Cesarea es uno de los emplazamientos más antiguos de Israel. Fue un importante puerto fenicio y recibió el nombre en honor del emperador César Augusto cuando Herodes recibió esta tierra para edificar la ciudad. Fue uno de los mayores puerto de Oriente, capital de Judea, provincia romana, capital intelectual bizantina e importante centro de los cruzados. Después del dominio de los mamelucos la ciudad cayó en el olvido y fue hasta el año de 194o cuando unos pescadores la descubrieron, comenzando a ser excavada por los miembros del kibutz Sdot Yan.

Cesarea se encuentra a 3 Km. de la carretera principal que va a Haifa. Son imprescindibles la visita a los Acueductos construidos por los romanos en el s. II y por el que se transportaba el agua desde el monte Carmelo, al Teatro Romano, una impresionante construcción bien restaurada y a la Fortaleza de los Cruzados, de estilo gótico, en el centro del emplazamiento arqueológico y construida por los cruzados sobre el antiguo templo dedicado a Agusto.

Cesarea, además, cuenta con el único campo de golf que existe en todo el país. En el antiguo puerto de Herodes abundan los restaurantes y cafeterías entre restos antiguos y columnas romanas.

Dor y Zijron Yaacov

Tantura Dor (llamada Dora por los fenicios) se encuentra resguardada en un pequeña bahía y se distingue por los recientes descubrimientos de la época romana y por su modesto pero interesante Museo de Arqueología Submarina que exhibe diversos objetos.

Desde aquí se puede viajar a Zijron Yaacov, una ciudad residencial fundada en el año de 1882 y célebre por sus buenos vinos. Aquí se encuentran los restos del Barón Rothschild.

Haifa

A 95 Km. de Tel Aviv, Haiffa es la tercera ciudad de Israel con más de 250 mil habitantes y, sin lugar a dudas, es una de las ciudades más tolerantes del país. Poblada por judíos, musulmanes, drusos, cristianos y de la fe Bahai (sincretistas de las tres religiones sin cultos públicos ni sacramentos), todos ellos conviven en paz. Un hecho a tener en cuenta es que Haifa es la única ciudad de Israel en la que funcionan los autobuses los sábados.

Según el Antiguo Testamento, en el Monte Carmelo se refugió el profeta Elías en el s. IX aC. Posteriormente la ciudad se desarrolló en tiempos helénicos, fue destruida por los árabes, recuperada por los cruzados y ocupada por mamelucos y turcos, para después caer en el olvido. A partir del s. XVIII Haifa recuperaría su importancia.

En la actualidad dispone de bellas playas sin olvidar sus museos y salas de arte, que la convierten en un importante centro cultural. Son tres las zonas más importantes: El HaŽir, donde se localiza el puerto, Ha Carmel, la zona residencial y de hoteles de lujo en las laderas del monte y Hadar Ha Carmel, en la parte más alta, otro bello barrio residencial.

En la zona del puerto, donde se encuentran los barrios más antiguos de Haifa destaca la Torre Dagón, un alto silo que acoge el Museo del Trigo y un modesto Museo de Arqueología y el Museo de la Inmigración Clandestina, al frente de la famosa Gruta de Elías, en el interior de un buque, donde se describe la historia del éxodo del año 1947.

En Hadar Ha Carmel, en la zona intermedia del monte, se encuentra una bonita zona residencial donde se distingue el Parque Gan Haem, uno de los sitios de paseo más frecuentado y provisto de un pequeño zoológico, el Museo Beit Pinhas, con salas dedicadas a la fauna y flora de la zona y el Museo Arqueológico Reuben y Edith Hecht, en los edificios de la Universidad (diseñada por Oscar Niemeyer), el museo más importante de Haifa.

En Hadar Ha Carmel, en lo alto de la ciudad es una de las zonas más interesantes. El Santuario Bahai y los Jardines Persas son los sitios más distinguidos. Este templo de estilo occidental e interior oriental es el principal santuario de la religión bahai, que afirma la existencia de un sólo Dios, de acuerdo a las profecías de todos los grandes maestros de la religión musulmana, cristiana, budista y judía. El templo se encuentra en el centro de unos bellos jardines de estilo persa.

Si se dispone de tiempo es aconsejable visitar el Monasterio Carmelita, reconstruido en el s. XIX sobre las antiguas ruinas del monasterio original (sobresalen los frescos de su interior), el Museo de Haifa con interesantes colecciones de arte israelí e instrumentos musicales de diversas épocas y la Casa de los Artistas, donde se expone lo último de los artistas del país. Por lo demás, sólo queda disfrutar de las bellas panorámicas que se obtienen desde los alto del Monte Carmelo y de las bulliciosas playas.

San Juan de Acre (Akko)

A 22 Km. de Haifa, la antigua San Juan de Acre o Akko, es una ciudad cautivadora que no puede dejar de visitarse. Sus mezquitas, sus murallas, sus profundidades y sus coloridos mercados la convierte en un privilegiado lugar.

Akko fue en la antigüedad un importante puerto codiciado por sirios y persas, fue la capital de los cristianos durante un siglo (tras la caída de Jerusalén en el s. XII), destruida por los mamelucos, reconstruida por los turcos y reducida a una fortaleza prisión por los ingleses, Akko se distingue en la actualidad por su atmósfera oriental, por sus atractivos lugares, por sus tranquilas playas y por su buena cocina.

Para descubrir la ciudad hay que comenzar por la Mezquita de El Jazzar, uno de los pocos santuarios del islam en Israel abierto al público no musulmán. Construida sobre las ruinas de la Iglesia de Santa Cruz en el s. XVIII destaca la sala de oración con bellos murales y cerámica que describen el Corán, el púlpito de mármol, las columnas del patio traídas de Cesarea y el mausoleo con los restos de Ahmad El Jazzar. Al frente de la mezquita se encuentra la Ciudadela Subterránea en las ruinas del castillo medieval de los cruzados del s. XVIII. Son varias las salas comunicadas entre sí por una serie de pasillos subterráneos y la Cripta o Sala del Consejo de Guerra es el principal elemento del conjunto.

Del antiguo puerto persa del s. IV aC. tan sólo subiste la Torre de las Moscas, pero todavía se respira el ambiente de viejos tiempos. No deje de dar un paseo por las Murallas y por las callejuelas del centro de la ciudad, por los "jan", antiguos albergues para las caravanas de viajeros y camellos (el más importante es el Jan El Umdan), así como visitar y perderse por el Zoco El Abiad o Bazar Blanco, con innumerables puestos, por el antiguo mercado turco y por la calle del mercado de la Plaza Farhi, donde la mayoría de los habitantes hacen sus compras. En cuanto a playas, la más importante es la playa Púrpura (Argaman) con excelentes infraestructuras.

Nahariya

Muy cerca de Akko, Nahariya fue una de las primeras colonias judías de Galilea. En la actualidad es uno de los sitios de playa más buscado, gracias a su fina arena y a su buen oleaje para la práctica del windsurfing. A finales de los años 50 se encontraron restos de un templo cananeo y de un templo fenicio dedicado a Astarté, la diosa del amor y la fecundidad, razón por la que los recién casados buscan estas playas para pasar su luna de miel. Además de sol, playa, buena comida, acogedores parques, en Nahariya destaca el Museo Municipal, con interesante piezas arqueológicas y la Iglesia Bizantina con bellos mosaicos.

Rosh Hanikra

Antes de acceder a los impresionantes acantilados de Rosh Hanikra es aconsejable hacer un alto en el Parque Nacional Achziv, donde hay hermosas playas y las ruinas de un antiguo puerto fenicio.

Rosh Hanikra, en la frontera con Líbano, es una serie de blancos acantilados y grutas creadas por la fuerza del mar a las que se puede acceder por un teleférico. En lo alto se encuentra un restaurante desde donde se obtienen excelentes panorámicas. Aun se puede ver el antiguo túnel por donde pasaba el ferrocarril que unía Beirut con Haifa.

GALILEA


Galilea es una región de colinas, de verdes valles, de paso para cientos de aves migratorias, de tierras bíblicas, de ruinas, de kibutzim y de una tranquilidad insospechada. La Región de Galilea tiene fronteras con Líbano, Siria y Jordania y se divide en dos: la Alta y la Baja Galilea. Iniciaremos por la primera, que comprende la zona que se encuentra al norte del Lago Tiberiades.

LA ALTA GALILEA

La Alta Galilea se distingue por sus montañas, por sus flora alpina que se mezcla con la flora mediterránea y por algunos florecientes kibutzim. Desarrollaremos, brevemente, sus principales sitios de interés.

Safed (Zefat) es la capital de la región y se encuentra en lo alto de una colina de 900 m. Aquí el clima es extremo, pero bien merece la pena, ya que es, quizá, lo más interesante de la zona. Safed alcanzó su apogeo con la llegada de los judíos españoles y europeos, expulsados por la Inquisición. Lo más importante se encuentra en la ciudad antigua, en los alrededores de la Plaza Megnim, donde se localizan las Sinagogas de Isaac Abuhav, de Rabi Ha Bannai y de Yosef Caro, lugares santos muy venerados, al igual que la Sinagoga de Isaac Luria del s. XVI con bellos frescos y la Sinagoga sefardí Haari, con preciosas puertas y vitrales. El antiguo barrio musulmán se ha convertido en la residencia de artistas y pintores judíos y es una buena zona para pasear. En Safed se distinguen, además, la Mezquita Roja, una de las construcciones mamelucas más antiguas de Israel y el Museo de la Imprenta, donde se exhiben viejos artefactos.

Hacia el norte de Zefat se encuentra Hazor, el recinto arqueológico más grande del país. Se trata de las ruinas de la fortaleza construida por Salomón. Resaltan la acrópolis, el campamento, los templos y viviendas. El museo se encuentra a la entrada del kibutz Ayelet Hasahar.

Hacia el norte se encuentra el Valle de Hula, donde tiempo atrás las aguas del Jordán se estancaban en la zona dando vida a una rica flora y fauna. En la actualidad hay algunos kibutzim en los alrededores que organizan excursiones por la zona. Banyas, a diferencia de Hula es un fértil valle y uno de los puntos más importantes de la Alta Galilea. La ciudad se encuentra al pie del monte Hermón y es la antigua Cesarea de Filipo, donde Jesús confirmó que él era el Mesías. Se distingue la cascada, donde uno se puede bañar y las ruinas del Castillo de Nimrod, 3 Km. al norte desde donde se obtienen bellas panorámicas.

El Golán o los Altos del Golán está poblado mayoritariamente por drusos y lo más destacado es el monte Hermón, con 2.766 m. el más alto del país y que durante los meses de invierno pone en funcionamiento la estación de esquí provista de buenas instalaciones y las bodegas de Golan Heights, donde se produce el mejor vino del país.

LA BAJA GALILEA

La Baja Galilea se encuentra al suroeste del Lago Tiberiades.

NAZARET

Es la capital de la región y se encuentra a 127 Km. de Tel Aviv y a 169 Km. de Jerusalén. Sin duda es una de las ciudades más importantes para los cristianos, donde abundan iglesias y monumentos, ya que Nazaret se relaciona con la vida de Jesús. Por otro lado y, a pesar de acoger a la comunidad de árabes más importante de Israel, en los últimos 50 años han inmigrado numerosos judíos que se han concentrado en el barrio de Nazaret Illit.

Para descubrir Nazaret nada mejor que comenzar por la visita a la Basílica de la Anunciación, la más grande de todo Oriente Medio. Se encuentra en el centro de la ciudad y fue construida en la década de los años 60 sobre las ruinas de las iglesias bizantina y cruzada de la que sólo queda un muro. Destaca la gruta donde se cree que vivió la virgen y donde aconteció la Anunciación, a un costado se localiza un pequeño santuario dedicado a Conón, mártir del s. III. El interior de la Basílica esta decorado con diversos mosaicos donados por varios países donde se ven las diferentes advocaciones de la Virgen. Los descubrimientos que se han hecho durante la construcción pueden verse en el Museo Franciscano, alojado en el interior del templo, donde se puede admirar el grabado en griego "Xe María" (Alégrate María).

La Iglesia de San José o Iglesia de la Nutrición se encuentra al norte de la zona antigua. Construida a principios de siglo sobre otra iglesia del s. XII, es el lugar donde se cree que vivió la Sagrada familia y lo más destacado es su pila bautismal judeocristiana con piedras de color negro y blanco. Otra templo de interés es la Iglesia de San Gabriel del s. XVIII y donde se cree que aquí se apareció el Ángel a la Virgen. Resaltan los frescos, los iconos y el manantial. Es recomendable acercarse a la Capilla Mensa Christi, muy cerca de una antigua Sinagoga, hoy sede del Convento de las Hermanas de Nazaret y a la Iglesia de Jesús Adolescente, desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad.

LOS ALREDEDORES DE NAZARET

Este recorrido puede iniciarse en Caná, a 7 Km. de Nazaret y célebre por ser el lugar donde Jesús realizó el primer milagro al convertir el agua en vino. De aquí hay que destacar dos pequeñas iglesias, una de rito oriental y otra de rito católico, réplica más pequeña de la catedral de Salzburgo.

La pequeña población de Zippori se encuentra a 6 Km. al noroeste de Nazaret y destaca por ser el lugar donde nacieron los padres de María. Resaltan las ruinas de una ciudad romana y la Iglesia de Santa Ana y San Joaquín.

El Monte Tabor en el verde Valle de Jezreel, constituye un lugar sagrado para los judíos, ya que aquí se libró la batalla entre Barac y Sísara, es decir entre las tribus de Israel y Canaán, mientras que para los cristianos es el monte donde Jesús se transfiguró. En lo alto de la cima se encuentra la Basílica de la Transfiguración del año 1924, edificada sobre las ruinas de una iglesia bizantina. Sin embargo, lo más interesante son las panorámicas que se obtienen desde aquí.

Naim, al norte de los Montes Hamore es otro de los centros de peregrinación para cristianos, ya que aquí Jesús resucitó al hijo de una viuda. Lo más recomendable es recorrer la apacible y verde zona y continuar hacia los Montes Gilboe desde Nurit hacia Maalé Gilboa y disfrutar de las panorámicas donde se puede ver el Valle de Jezreel, llamado el Jardín de Israel, el Monte Tabor, el Monte Carmelo y las Montañas de Samaria

Continuando hacia el sur de Nazaret, a 23 Km. se encuentra Meguido, célebre por su Tel, colinas artificiales, formadas por los restos arqueológicos de diversas ciudades que se fueron superponiendo. Para tener una idea más clara, hay que comenzar por visitar el Museo de Meguido, donde se describe de forma didáctica el proceso de excavación. Después se pueden visitar las ruinas donde se distinguen restos de fortificaciones de la época de Salomón, un altar cananeo y otro altar de los tiempos del reino de Israel.

Bet Alfa se encuentra a 30 Km. al sureste de Nazaret y resalta por los descubrimientos del año 1928 cuando los miembros de un kibutz descubrieron ruinas de una sinagoga del s. VI. De aquí se sacó el famoso mosaico donde aparecen los signos del Zodíaco, la atadura de Isaac, el carro del Sol y la liturgia celeste de Moisés. 3 Km. hacia el este, en dirección al Valle del Jordán se encuentra Beth Sheam donde se encuentran las ruinas del Tel El Hosn, en muy buen estado. Aquí se construyó la bella Escitópolis en el s. VII aC. El teatro Romano de Beth Sheam, que tenía una capacidad para más de 8 mil personas, es el mejor conservado de Israel. Se distinguen, además, las ruinas de los baños y de la basílica bizantina, la calle de las columnatas, los odeones bizantino y el Tetrapilón, pequeño anfiteatro del s. II aC.

Belvoir se localiza muy cerca de Beth Sheam y merece la pena visitarlo para admirar las ruinas de un antiguo castillo de los cruzados en lo alto de una colina. Fue obra de Fulco Anjou V, que proporcionó al reino numerosos castillos. Las panorámicas desde la cumbre son increíbles.

EL LAGO TIBERIADES Y SUS ALREDEDORES


El mítico Lago Tiberiades, llamado antiguamente mar de Kinneret y mar de Galilea, tiene 21 Km. de largo, 12 Km. de ancho, se encuentra a -210 m. del nivel del mar y es atravesado por el río Jordán. Fue este el lugar donde Jesús llamó a sus apóstoles, donde consiguió una pesca milagrosa y donde caminó por sus aguas. Realizaremos un recorrido por sus orillas, en el sentido de las manecillas del reloj, partiendo de Tiberias.

TIBERIADES

Fundada por Herodes en las ruinas de un antiguo cementerio hebreo, recibió este nombre en honor del emperador Tiberio. De aquellos tiempos y de la época bíblica no queda casi nada. Hoy es una ciudad moderna con todas las infraestructuras para disfrutar de un buen tiempo. Además de sus bellas playas y de la posibilidad de practicar algunos deportes náuticos, aconsejamos la visita a la Gran Mezquita El Omri del s. XVIII, en el centro de la ciudad, la Iglesia de San Pedro del s. XII que tiene una forma de barco, las Murallas Antiguas, el Monasterio Griego Ortodoxo del s. XIX con cuatro bellas capillas, la tumba de Maimónides, el célebre filósofo cordobés venerado por judíos y musulmanes, la tumba de Yohannan Ben Zakkai, el Parque Arqueológico Berenice donde se encuentran interesantes hallazgos y desde donde se obtienen bellas vistas del lago y de la ciudad. Después, nada mejor que recorrer las calles de barrio del puerto y disfrutar de este milagroso entorno. Antes de abandonar Tiberias, aconsejamos la visita a Hammat Tiberias, a 2 Km. de la ciudad, junto a las fuentes termales donde el agua brota desde una profundidad de 1.700 m. a una temperatura de 60 grados centígrados. Tiene propiedades curativas.

LOS ALREDEDORES DEL LAGO

Iniciando el circuito en el sentido de las manecillas del reloj, es importante hacer una parada en Ginossar (Genesaret), un kibutz donde se ha encontrado una barca fechada en el s. I. En el museo se proyecta un corto donde se muestra el descubrimiento y el proceso de restauración.

Continuando por el litoral se encuentra Tabgha (que significa "las Siete Fuentes"), el lugar donde Jesús multiplicó los panes y donde realizó el sermón de las Bienaventuranzas. De aquí destacamos la Iglesia de la Multiplicación de los Panes edificada sobre las ruinas de antiguas iglesias bizantinas y siguiendo este mismo estilo. En su interior se encuentra la piedra desde donde Jesús hizo el milagro. Muy cerca se encuentra la Iglesia de la Primacia de Pedro, que recuerda la pesca milagrosa y el nombramiento de Pedro, para edificar su Iglesia. También en su interior se encuentra una roca donde se afirma que comieron los apóstoles. En esta zona se encuentra el Monte de las Bienaventuranzas, por el camino que conduce a Cafarnaún. En lo alto se erige una iglesia de forma octagonal rodeada de jardines, desde donde se obtienen espectaculares vistas del valle y del lago.

3 Km. más adelante se localiza Cafarnaún, muy cerca de la desembocadura del río Jordán. Según la Biblia está fue la verdadera ciudad de Jesús. De la antigua Casa de Pedro, no queda nada ya que se construyó una iglesia. Lo más sobresaliente, además del bello entorno de Cafarnaún, son las ruinas de la Sinagoga donde Jesús arengó contra los judíos incrédulos. Aquí se encontraron numerosas monedas, cerámica y un arca de piedra que guardaba los rollos del Torá. Aun quedan en pie algunos muros y frisos.

3 Km. más hacia el norte se halla Corazim, donde se encuentran las ruinas de antiguas viviendas y de una sinagoga del s. III construida en basalto negro. Este fue el lugar que Jesús maldijo por no convertirse a la llamada de Dios.

Bordeando el lago y continuando siempre por el litoral se localiza Kurzi (casi al frente de Tiberias) que resalta por el emplazamiento arqueológico donde se han encontrado los restos de un monasterio bizantino de basalto negro. Destaca la cripta cubierta de mosaicos, el baptisterio y una prensa de aceite. Si se continua por el litoral, para cerrar el círculo en Tiberias, se encuentran algunos Kibutz como el de Ein Gev (5 Km. al sur de Kurzi) y Bet Gabriel, un importante centro cultural que acoge conciertos de música, teatro, ballet, pintura y escultura.

SAMARIA


La antigua región de Samaria que se encontraba entre Galilea y Judea, constituía el Reino de Israel y se distingue por sus montañas y por sus valles. Realizaremos un breve recorrido por la zona, haciendo un alto en los principales sitios.

Betel, el lugar donde Jacob tuvo el sueño, fue uno de los principales centros de culto durante el reino de Salomón. En la actualidad es una ciudad nueva que poco conserva de los tiempos bíblicos. En sus alrededores, concretamente en Hai, se pueden ver, con un poco de imaginación, restos de una ciudad cananea.

Nablus, a 65 Km. de Jerusalén, fue fundada por Tito en el s. I. Es la ciudad con mayor población árabe. Lo más destacado es el Monte Garizim a 881 m. donde los samaritanos afirman que es el lugar donde fue el sacrificio de Isaías. En lo alto se encuentra el templo donde realizan sus ritos. Otros de los sitios son el Pozo de Jacob, en el interior de un templo ortodoxo y las Ruinas de Siquem, a dos Km. de Nablus y que, a pesar de no ser muy espectaculares, es aconsejable su visita.

Samaria la antigua capital del reino fue fundada en el 876 aC. Constituyó una importante ciudad romana rodeada de murallas y provista de foro, teatro y viviendas. Herodes en el año 35 aC. construye la nueva ciudad sobre las ruinas, llamándola Sebastia, en honor del emperador Augusto. De aquellos tiempos nada queda y sólo hay que decir que de las excavaciones se exhumaron las colecciones de miniaturas más importantes de Israel.

Jericó fue la primera ciudad conquistada por los hebreos a su vuelta del éxodo. Con el tañir de los cuernos sagrados, las murallas que protegían a la ciudad se derrumbaron. Según los estudios científicos, la antigua Jericó es la ciudad más antigua que se conoce hasta el día de hoy. En la actualidad, gracias a su clima subtropical, es un importante centro agrícola con cerca de 17.000 habitantes y la ciudad se caracteriza por un desarrollo urbano bastante extendido.

De Jericó y sus alrededores son imprescindibles la visita al Tel de Jericó, para ver los restos de la antigua ciudad donde destacan las fortificaciones del s. VII aC. y las viviendas rectangulares que sustituyeron a las tradicionales viviendas circulares en el año 7.000 aC.; a la Fuente de Eliseo (Ain el Sultán), uno de los manantiales de agua más ricos de Jericó; al Monte de la Tentación donde se encuentra un Monasterio Griego Ortodoxo construido sobre las ruinas de una iglesia bizantina y al Monasterio de San Jorge con preciosas cúpulas azules y colgado en las laderas del wuadi Qelt. Es la sede de una de las comunidades monásticas más antiguas de Tierra Santa y lo más sobresaliente, además del sobrecogedor entorno, son el mosaico del s. VI y las tumbas funerarias, entre ellas la de San Jorge Koziba. Si se dispone de tiempo se recomienda la visita a Nebi Mussa, donde se encuentra la supuesta tumba de Moisés y una modesta mezquita.

JUDEA


Hacia el sur de Jerusalén se extiende la antigua Región de Judea (sur de Cisjordania). realizaremos una rápida visita por sus principales atractivos.

BELÉN

Situada a 10 Km. de Jerusalén, la pequeña y hermosa ciudad de Belén es uno de los principales puntos de peregrinación para los cristianos. No hay que olvidar que aquí se afirma que nació Jesús. Cuenta con una población cercana a los 30 mil habitantes, la mayoría católicos, seguidos de ortodoxos, armenios y musulmanes.

La Plaza del Pesebre o de la Natividad es el mejor sitio para descubrir Belén. En sus proximidades se encuentran diversos conventos y la espléndida Basílica de la Natividad, edificada en la gruta en la que se cree que nació Jesús. El primer santuario construido en este sitio fue en el año 323 por el emperador Constantino. Fue reconstruida, después de un incendio, por los cristianos durante el reinado de Justiniano en el año 540 dC. Desde entonces ha sufrido poquísimas remodelaciones. Se accede al interior por las Puertas de la Humildad, llamadas así por que tienen una altura de 1.25 m. lo que obliga a postrarse. El interior, que cuenta con cinco naves divididas por 40 columnas de 6 m. de altura, desconcierta por la yuxtaposición de capillas y lugares de culto de las diferentes confesiones cristianas, sin embargo, el lugar fascina por el pasado que rezuma por todos los sitios. El suelo es de mármol y se distinguen los mosaicos dorados que decoran la Basílica, el iconostasio del s. XVII, el Altar de los Reyes y la Gruta de la Natividad, una cripta de 12 m. de largo y 3 de ancho, iluminada por numerosas lámparas. A un costado se encuentra el altar del Nacimiento de Jesús y en la parte superior la estrella que lleva inscrita la frase: "Hic de Virgine Maria Jesus Christus natus est 1717" ("Aquí nació Jesucristo de la Virgen María"). Durante la restauración de la gruta se encontró un mosaico de la Natividad fechado en el año 1160. Desde aquí se pueden visitar las Grutas Subterráneas que se inician en la Iglesia de Santa Catalina. A esta última se accede por la puerta noroeste del crucero norte de la Basílica. Destacan, además, el Convento Ortodoxo con la Torre de Justiniano y el Convento Armenio con una preciosa sala del medievo llamada la Escuela de San Jerónimo.

La Gruta de la Leche, en la calle del mismo nombre, es una iglesia construida por Santa Paula en la gruta donde se cree que la Sagrada Familia se detuvo en su huida hacia Egipto. Según la tradición, mientras María amamantaba al Niño cayeron una gotas de leche, volviendo la roca de color blanco. La actual iglesia es del s. XIX, reconstruida por los franciscanos. Otro de los templos de interés es la Iglesia de San José del s. XIX.

Al frente de la Basílica se encuentra la Mezquita de Omar, desde donde nacen numerosas calles que conducen al Mercado Central, uno de los mejores lugares para hacer las compras. Es aconsejable visitar el Museo de la Antigua Belén, administrado por la Unión de Mujeres Palestinas para ver hermosos bordados, muebles, artesanía y documentos antiguos. Si se dispone de tiempo se puede visitar Beit Sahur, el pueblo de los pastores, a 1 Km. de Belén. Según la tradición este fue el lugar de donde procedían los pastores que se acercaron a saludar al Niño. Allí se encuentran las ruinas de una iglesia bizantina.

HERODIÓN Y MAR SABA

A 10 Km. de Belén se encuentra el Herodión un antiguo e importante conjunto arquitectónico que servía de fortaleza y refugio para Herodes, ubicado en lo alto de una pequeña cima. Las ruinas no son muy impresionantes, pero puedan dar idea de lo que fue este bello palacio construido en un hoyo (especie de cráter) de forma circular. Rodeado de una doble muralla, resguardaba en su interior las habitaciones, salas, baños y patios.

15 Km. al sureste se localiza el recinto arqueológico de Tegoá, antigua ciudad cananea, junto a los restos de una iglesia bizantina. Hacia el este se encuentra el Monasterio de Mar Saba, colgado de los acantilados del Valle del Cedrón.

Desde Belén, en dirección a Hebrón se encuentran las Piscinas de Salomón, tres cisternas talladas en la roca y escalonadas que servían para recoger el agua de lluvia para abastecer a Jerusalén.

HEBRÓN

A 38 Km. de Jerusalén y a 49 Km. de Berseba se encuentra Hebrón, la ciudad donde fue ungido David como Rey de Israel. Si la situación lo permite, la vista es aconsejable para disfrutar de la Tumba de los Patriarcas (donde se dice se encuentran los restos de Abraham), un recinto sagrado que parece una fortaleza. Conocido como el Santuario del Amigo, la actual edificación acoge una Mezquita y una Sinagoga que alberga las tumbas de Jacob y Lea. Alrededor de ella nacen calles que van al barrio judío, al pintoresco barrio Harat el Quittun o al barrio de curtidores o zoco, donde se encuentran numerosos objetos como alfarería, textiles, mantas de lana y las famosas piezas de vidrio soplado de color azul, llamado también vidrio de Hebrón.

No deje de visitar el Museo Municipal, con modestas colecciones de arte y artesanía y que será el futuro Museo Arqueológico de Palestina y el Tel Rumeida, el principal asentamiento arqueológico donde se superponen varias ciudades de los tiempos bíblicos.

EL MAR MUERTO Y SUS PROXIMIDADES


El Mar Muerto es el punto más bajo de la tierra, a -400 m. del nivel del mar y constituye un increíble lugar. El Mar Muerto se encuentra en la depresión natural de la gran falla sirioafricana y posee una alta densidad de sales minerales, bromuro y magnesio, lo que hace posible el flotar en sus aguas sin necesidad de moverse. Esta es una excelente zona para los amantes de la aventura, de las escaladas, de los baños terapéuticos y para quienes quieran ver restos arqueológicos.

QUMRAM

Qumram se encuentra muy cerca de Jericó, en el extremo norte del Mar Muerto y es célebre por sus restos arqueológico de los asentamientos escenios y por ser el lugar donde se encontraron (1947-1956) los "Rollos del Mar Muerto" o "Manuscritos de Qumram" en una grutas situadas en el wuadi del mismo nombre.

Como es lógico, la visita se centra en las ruinas de las comunidades escenias, grupos de judíos que buscaron el aislamiento para orar, trabajar, estudiar y escribir. Fueron una de las tres grandes escuelas filosóficas junto a los fariseos y saduceos. Según los indicios de las ruinas, hay tres estratos que corresponden a tres construcciones que se dieron en diferentes períodos. El primero fue hacia el año 110 aC. construido sobre ruinas babilónicas, el segundo asentamiento se fecha en el s. I y el último hacia el año 135 dC. Sorprende por su trazado y por que la infraestructura convertía a la comunidad en autosuficiente, es decir, los habitantes cultivaban tierras de regadío alrededor de la fuente de Ain Freshka y cuidaban ganado (del que utilizaban sus pieles para los escritos).

Desde Qumram se pueden hacer algunas excursiones a algunos kibutzim como el de Almog o el de Bet HaArava donde se cultivan frutas y dátiles, y a la Playa de Qalya, dentro del kibutz del mismo nombre.

POR EL LITORAL DEL MAR MUERTO

Hacia el sur de Qumrám, por el litoral del Mar Muerto, se encuentran numerosos sitios de interés. Es necesario hacer un alto en el kibutz Mizpé Shalem, pionero en cultivos desérticos. Dispone de un centro de acogida llamado Metzoke Dragot, desde donde se organizan diversas excursiones.

Más hacia el sur se encuentra el Parque Nacional En Gedi, un precioso oasis formado por wuadis y mesetas, con una rica flora y fauna de especies desérticas y tropicales. El entorno es posible gracias al agua que se filtra de las gargantas Nahal David (donde se encuentra una cascada de 300 m.) y Nahal Arugot (un cañón espectacular). Es un bello espacio para la práctica del trekking. Además de los "nahal" que hemos señalado, se distingue el Nahal Mishmar, la Fuente de En Gedi, el Tel Gorem, que alberga restos arqueológicos, los baños sulfúricos de Hammé Mazor y la playa, con todo lo necesario para disfrutar del mar.

Hacia el sur de En Gedi se localizan las ruinas de Masada. Se trata de los restos de la ciudadela construida en la cima de una meseta (700 m.) por el sacerdote Alejandro Lanai y por Herodes. Durante las revueltas judías del año 70 dC. los zelotes la ocuparon y después de varios intentos por parte de las legiones romanas por recuperarlo y ante el fuerte acoso, los zelotes, junto a sus familias, se suicidaron para no morir a manos del enemigo. Se puede acceder a las ruinas caminando o bien, por el teleférico. Destacan las ruinas del Palacio Colgante de Herodes, los Almacenes, la Casa Particular, el Palacio Occidental, las viviendas de los zelotes, la Gran Piscina, las Murallas y la Sinagoga. Los martes y jueves hay un espectáculo de luz y sonido que narra la historia de Masada (de abril a agosto a las 21.00 h. Septiembre y octubre a las 19.00 h.).

Desde Masada se puede hacer una incursión hacia el interior para visitar Arad (a 16 Km.), la capital del Mar Muerto, una ciudad nueva que se ha edificado en las proximidades del Tel Arad, uno de los recintos arqueológicos más importantes del Desierto del Neguev. En este tel se superponen hasta doce ciudades (la más antigua se remonta al s. III aC.).

Retomando el litoral y hacia el sur de Masada se encuentra En Boqeq, un importante complejo turístico y de centros de tratamientos terapéuticos, especialmente para la psoriasis. Por el camino hay numerosos sitios para darse un baño (están señalizados claramente). La zona residencial se llama Neve Zohar.

Más hacia el sur se localiza Sodoma, célebre por haber sufrido, junto a Gomorra, el Castigo de Dios. De aquello no queda nada y en la actualidad es una pequeña ciudad que vive de la explotación de fosfatos, además de ser el punto habitado más bajo del mundo. Más hacia el sur se encuentran las Salinas, donde se pueden ver extrañas formaciones de sal.

EL DESIERTO DEL NEGUEV


El Desierto del Neguev se extiende por más de 12.000 Km. cuadrados y se caracteriza por sus impresionantes wuadis (pasillos por los que discurren las débiles precipitaciones), por sus colores, por su fauna y flora, por algunos kibutzim y moshavim y por las ruinas de ciudades nabateo-bizantinas.

Berseba (Beersheva), llamada la Capital del Sur, a 83 Km. de Jerusalén es la principal población con cerca de 150 mil habitantes. De la antigua Berseba nada sobrevive y hoy se distingue por su modernidad y por su sucesión de edificios de arquitectura contemporánea, lo que le confieren un estilo único. Es indispensable la visita al Museo del Neguev, donde se puede disfrutar de la historia del Tel Sheva (o Tel Berseba), así como de interesantes objetos de la cultura beduina y bizantina. Desde la cúpula del minarete se obtiene una buena panorámica. Otros de los sitios de interés es el Mercado Beduino que tiene lugar todos los jueves por la mañana. El zoco recibe a numerosos beduinos que venden e intercambian productos. Destacan, además, el Monumento al Neguev en homenaje a la Brigada del Palmach y el Pozo de Abraham, al sur de la ciudad.

Tel Berseba se encuentra a 6 Km. al este de Berseba. Se trata de las ruinas de la antigua ciudad que fue habitada desde el año 4.000 aC. En el centro para visitantes hay un pequeño museo. Por otro lado, 10 Km. hacia el norte se encuentra, en el kibutz Lahav, el Museo Beduino con excelentes colecciones de joyas, telas y la proyección de un audiovisual didáctico de la vida de estos nómadas.

Desde Berseba en dirección a Mamshit, hay que hacer un alto en Yerujam. En Mamshit destacan las ruinas de una ciudad de los períodos nabateo y romano donde se distinguen algunas casas de piedra y los hermosos mosaicos que se sacaron de la Iglesia.

De Berseba en dirección a Mizpé Ramon, es aconsejable hacer un alto en Sdé Boker, uno de los primeros kibutz del Neguev. Recibió el apoyo simbólico de Ben Gurión, quien se instaló en una pequeña cabaña. En la actualidad es un espléndido oasis gracias a los estudios de agrónomos de la Universidad Ben Gurión, que han realizado investigaciones a fondo sobre los sistemas de regadío de los nabateos y sobre el tratamiento de las aguas salinas. Más adelante se localiza En Avdat, un manantial de agua fría rodeado de vegetación tropical y la ciudad de Avdat, donde se encuentran los restos de una ciudad nabatea, habitada tiempo atrás por romanos y bizantinos (fue una de las ciudades importantes de la ruta hacia Petra). Antes de acceder a Mizpé Ramón hay que visitar Shivta en donde se pueden apreciar establos e instalaciones vitícolas que demuestran que la agricultura era fundamental. La moderna ciudad de Mizpé Ramon, en el centro de la meseta del Neguev, se extiende a orillas de uno de los cráteres más grandes del mundo, el Maktesh Ramon. Es uno de los lugares más insólitos y los paisajes son increíbles, además de encontrarse en el Parque Nacional más extenso del país. Desde la cima se puede ver todo el cráter que tiene cerca de 300 m. de profundidad.

El Valle de la Arava

Más hacia el sur y ya en las proximidades de Eilat, destaca el Valle de la Arava, redescubierto por un grupo de colonos que instalaron un kibutz. Sorprenden los cultivos de frutas, legumbres y flores. Es la mejor prueba de que los judíos han sido verdaderos conquistadores del desierto. Más hacia el sur se localiza la Reserva Natural de Hai Bar, donde se encuentran numerosas especies que se encontraban en riesgo de extinción. Los animales se encuentran en libertad, por lo que verlos requerirá de un poco de paciencia.

En la Reserva Natural de Timna, a 30 Km. de Eilat, se encuentran las minas de cobre más antiguas del mundo y las famosas Columnas de Salomón, una serie de formaciones rocosas de formas caprichosas. También se pueden apreciar los restos de un templo en honor de la diosa Hathor, la diosa del amor. Muy cerca, las Columnas de Amran, una impresionante garganta con forma de órgano que resalta por sus rojos colores.

EILAT Y SUS ALREDEDORES


En el extremo del golfo de Aqaba (aguas del Mar Rojo) se encuentra Eilat, uno de los centros turísticos más importantes de Israel por sus hermosas playas y aguas cristalinas, un inmejorable paraíso para submarinistas y amantes de los deportes náuticos.

A pesar de que Eilat fue lugar de paso de Moisés y del pueblo judío, la ciudad no cuenta con restos arqueológicos o sitios de interés histórico o cultural y no hay que olvidar que Eilat es un centro de descanso y entretenimiento. Es por eso que proponemos un circuito que puede iniciarse en una rápida visita a la ciudad y sus calles llenas de hoteles modernos. Después, nada mejor que tomar un baño en la Playa de Delfines, uno de los pocos lugares donde se puede nadar en compañía de delfines y leones marinos. Una vez relajados hay que visitar la Granja de Avestruces y volver a meterse en el agua de la famosa Playa de Coral, llamada así, por la abundancia de corales y de peces de infinitos colores. Muy cerca se encuentra el Observatorio de Vida Submarina, un complejo desde donde se puede observar el fondo a través de paredes transparentes, situadas a 10 m. de profundidad. Cuenta, además con un Museo Oceanográfico, donde se describen las diferentes especies marinas del entorno y de dos submarinos para quienes quieran ver más de cerca los fondos marinos. Finalizado este rápido tour, nada mejor que navegar en alguna de las barcas con fondo de cristal, para tomar el fresco y disfrutar de los variados peces. Ya sólo queda la visita al Centro Internacional de Ornitología, en el otro extremo de Eilat. Se trata de una serie de senderos para quienes quieran disfrutar de las aves migratorias que se detienen en las Salinas de Eilat. Por lo demás, sólo queda disfrutar del sol, del submarinismo, del descanso y del impresionante entorno.




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