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TURQUIA - SITIOS DE INTERÉS
 

El recorrido por Turquía se divide en cinco zonas que corresponden a cinco regiones claramente diferenciadas dentro del país. Iniciaremos nuestra visita por Estambul y la Región del Mármara, para continuar después por Izmir y la Región del Egeo. De aquí viajaremos por la Costa del Mediterráneo, para continuar por Ankara y la Región Central. Finalizaremos nuestro viaje por un breve recorrido por Turquía Oriental.

ESTAMBUL Y LA REGIÓN DEL MÁRMARA


ESTAMBUL

Comenzar el itinerario por Estambul es entrar de golpe en el corazón de Turquía. Aunque desde 1923 Ankara es la capital del país, Estambul sigue siendo el centro neurálgico de la economía, la cultura, el arte y la religión, es decir, de la vida turca. Esta ciudad ubicada en el Bósforo es a la vez muy antigua y muy nueva, oriental y occidental. De hecho, este estrecho separa dos continentes: el europeo y el asiático. Además, en este lugar se puede admirar uno de los espectáculos más bellos de toda Turquía: las maravillosas puestas del sol de tonos rojizos que se reflejan en el agua. Es en ese momento cuando la ciudad se convierte en un lugar mágico y se comprende el porqué fue elegida capital de tres imperios de gran poder, el romano, el bizantino y el otomano.

Cuenta la leyenda que la fundación de esta ciudad data del 680 aC. cuando Byzas al mando de un grupo de dorios de Megara, siguiendo los consejos del oráculo de Delfos, deciden establecerse en el Bósforo denominando a la villa Calcedonia. Al extenderse el territorio por la ocupación de nuevos colonos se cambia el nombre por Bizancio para ser rebautizada en el 330 aC. como Constantinopla, al ser nombrada capital del Imperio Romano por Constantino I. Estambul adquiere el nombre que hoy conocemos con el Imperio Otomano que mantuvo la capitalidad del país en esta ciudad hasta el gobierno de Mustafá Kemal Bajá que decidió traspasar ese honor a Ankara.

En los últimos años Estambul ha sido profundamente restaurada. De ser una ciudad muy vieja y antigua ha pasado a convertirse en una ciudad moderna que conserva numerosos lugares históricos que recorrer. Se han construido nuevas comunicaciones como los dos Puentes del Bósforo que han mejorado notablemente el tráfico y se han finalizado ya las obras del primer tramo del metropolitano. Se están restaurando las impresionantes murallas bizantinas y numerosas mansiones antiguas convirtiéndolas en hoteles de lujo o cafés y restaurantes de gran encanto. Por último, se han demolido las fábricas que estaban ubicadas en las orillas del Cuerno de Oro y que vertían los desechos industriales al estrecho. Ahora se están convirtiendo en hermosos parques y jardines, canalizando los desechos a través de cañerías que desaguan en las profundidades del Mar de Mármara.

La visita a Estambul suele comenzarse por Santa Sofía. Esta iglesia mandada construir por Constantino I ha tenido distintos usos, del 916 al 1453 fue iglesia, de 1480 a 1934 mezquita y desde 1934 hasta nuestros días, museo. Desde su construcción en el 325 ha sido restaurada en varias ocasiones, la primera fue en el 532 y en cinco años fue reconstruida totalmente, después de su destrucción en un incendio. Para su edificación se utilizó como material básico el mármol. En 1453 se le añadieron los elementos típicos de la arquitectura árabe como alminares y fuentes. La última restauración fue ordenada por Atatürk que mandó descubrir los hermosos mosaicos que habían sido tapados con yeso siguiendo las prescripciones del Islam y, es en este momento cuando se le otorga la categoría de museo.

Accediendo a este hermoso edificio por la puerta principal se llega al antepatio en el que se encuentran el pabellón de los relojes y los sepulcros de los sultanes y príncipes del Imperio Otomano. De allí se pasa al vestíbulo en el que se encuentran las puertas de bronce del 883. En la parte superior de la puerta que conduce al atrio de la basílica se encuentra el mosaico de la 'Madre de Dios con Jesucristo' que tiene a los lados a los dos Emperadores, Justiniano y Constantino, a los que el edificio debe su construcción. El atrio, nártex, tiene varias bóvedas de mosaico dorado y las paredes están cubiertas con mármol. Del atrio, a través de cinco puertas, se pasa a los vestíbulos exteriores y de éstos, con nueve puertas, se accede a la iglesia en la que destacan la impresionante cúpula de 55 mt. de altura y 31 mt. de diámetro, las pinturas bizantinas y los mosaicos.

Son interesantes también los elementos característicos de la arquitectura otomana como el palco enrejado del sultán, el oratorio y la tribuna de los cantores. Muy curiosas resultan las columnas sudorosas y la ventana refrescante por la que solo entra aire fresco en cualquier estación del año.

Después de recorrer este hermoso edificio se puede tomar un delicioso café en el jardín, en el local llamado Ayasofya, muy acogedor. Recuerde que este importante museo cierra los lunes.

En frente de Santa Sofía se encuentra otro de los edificios emblemáticos de la ciudad, la Mezquita Azul. Construida entre 1609 y 1616 por mandato del Sultán Ahmed Cami. su nombre se debe al recubrimiento de las paredes de azulejos azules de Iznik. También es de ese color la cúpula de 43 mt. de altura y 22 mt. de diámetro. En el exterior destacan los seis minaretes ya que las mezquitas normalmente solo tienen cuatro y tan sólo La Meca tenía seis y tras la construcción de esta mezquita tuvieron que añadirle uno más. En las noches de verano se celebra un espectáculo de luz y sonido muy hermoso.

Siguiendo con los edificios religiosos de culto musulmán, la Mezquita de Suleimán el Magnífico resulta impresionante, tanto por su ubicación en una colina situada en la orilla occidental del Cuerno de Oro, como por su diseño. El arquitecto elegido fue Sinán que la levantó en solo siete años, de 1550 a 1557. Es la mezquita más grande de Estambul y, quizá, la más hermosa. En el exterior destacan los cuatro minaretes y en el interior, el nicho para la oración (mihrab) y el púlpito (mimber), ambos de mármol blanco labrado y con hermosas vidrieras. Los jardines fueron elegidos por Suleimán y su esposa Roxelana como última morada, allí se levantan los mausoleos que acogen sus restos, junto a la tumba de Sinán. Dentro de este recinto se encuentran también cuatro escuelas teológicas, una escuela de medicina, un comedor y un hospicio para pobres, un caravasar y un baño turco.

Otra mezquita construida por Sinán en 1561 es la Mezquita Rustem Pasa en la que destaca el revestimiento interior de azulejos de Isnik. Otras mezquitas importantes son la Mezquita de Fatih, ubicada en las colinas de Estambul, cuyo recinto de grandes dimensiones, acoge a varias escuelas teológicas, baños, un hospital, una biblioteca, un hospicio y un caravasar. La Mezquita Eyüp es aún hoy en día un importante lugar de peregrinación para los musulmanes ya que en su interior se encuentra el sepulcro de Ayyup Ansari, portador del estandarte de Mahoma durante el asalto de Constantinopla por parte de los seguidores del Islam y que murió en este intento en el año 670. La Mezquita Nueva, construida entre 1597 y 1663, tiene como peculiaridad haber sido elegida por cientos de palomas como su hogar. El balcón del sultán está revestido con preciosos y coloristas azulejos de Iznik. La Mezquita de Sokollu Mehemt Pasa, construida por Sinán, ofrece otra muestra de los maravillosos azulejos de Iznik. También obra de Sinán es la Mezquita de Mihriman que cuenta con 161 ventanas y paneles de vidrio sujetando la cúpula central ofreciendo un magnífico estallido de luz y color en su interior.

Si las mezquitas son edificios representativos de Estambul, los palacios no son menos importantes. El Palacio de Topkapi, conjunto arquitectónico realmente impresionante, fue construido entre los siglos XV y XIX como morada suntuosa de los sultanes otomanos y su corte. Actualmente es el museo que acoge los tesoros de aquella época. Al lado de la puerta de entrada se encuentra la Fuente de Ahmet III que con su cúpula y los relieves es una de las más bellas de la ciudad. Detrás de la puerta se abre una plaza con la Iglesia de Santa Irene de culto cristiano, y desde allí se accede al patio exterior en el que se encuentran las cocinas, con diez chimeneas que acogen el Museo del Serallo de Topkapi en el que se puede admirar la colección imperial de cristal, plata y cerámica china de gran valor. Al frente de las cocinas se levantan las caballerizas en las que se exponen arreos y carruajes utilizados por la corte otomana. Al lado de las caballerizas está el Harén, un verdadero laberinto al que se le fueron añadiendo edificios a lo largo de los años y que estaba protegido por eunucos negros para impedir la entrada de hombres que no fueran familiares directos del sultán. En el patio del Harén se erige una torre de 40 mt., parte del interior de la Sala del Visir y dos salas que exponen cerámica de Iznik y Kutahya. En los aledaños se encuentra el edificio que acoge una colección de armas otomanas.

De allí, atravesando la Puerta de la Felicidad, se pasa al patio interior del serrallo donde están ubicadas la Sala de Audiencias, la Biblioteca de Ahmet III, el columnario en el que se exponen prendas del vestuario imperial y la Cámara del Tesoro, que en sus cuatro salas acoge riquezas propias de los Cuentos de las Mil y Una Noches como el trono de Nadir recubierto de piedras preciosas y perlas, armas de tanta valía como la daga esmeralda, alfileres para turbantes, armaduras enjoyadas y como estrella del tesoro el diamante Spoonmaker de 84 kilates.

A la salida de la Cámara se puede pasear por el Jardín de los Tulipanes en el que se levantan varios pabellones entre los que destaca el Quiosco de Bagdad, donde las cúpulas y los techos están adornados con relieves dorados, las paredes con azulejos esmaltados y las puertas y ventanas con madreperla y marfil.

Dentro del recinto palaciego también son de interés la Estancia de la Circuncisión y la Casa de las Reliquias que acoge un tesoro mucho más valioso para los musulmanes que las joyas imperiales, ya que se trata de los objetos personales del reverenciado profeta Mahoma. (El Palacio de Topkapi se puede visitar todos los días excepto los martes).

El Palacio de Dolmabahce está ubicado en un entorno realmente especial, a lo largo de 600 mt. en la orilla europea del Bósforo. En el interior resulta deslumbrador el Salón de Recepción con 56 columnas y una lámpara de cristal de cuatro toneladas y media de peso y 750 bombillas. Se puede visitar todos los días excepto lunes y jueves.

Construido en el siglo XIX, el Palacio de Beylerbeyi ofrece un hermoso contraste con el mármol blanco del edificio y su jardín repleto de magnolias. Este palacio está situado en la orilla asiática del Bósforo y se puede visitar todos los días, excepto los lunes y los jueves.

El Palacio de Yildiz es un verdadero vergel. Sus jardines están poblados por flores, plantas y árboles de todo el mundo, además de ofrecer un conjunto arquitectónico impresionante con una mezquita, varios pabellones y un palacio. El edificio más hermoso conocido como el 'Sale' nos transporta al lujo en el que vivían los sultanes y su corte. Por su situación, en lo alto de una colina, ofrece una panorámica excelente de Estambul y el Bósforo. Este palacio se puede visitar todos los días excepto los lunes y los jueves.

Otros edificios palaciegos de interés son el Palacio de Göksu con los arroyos cercanos al palacio como máximo atractivo, el Pabellón de Verano de Aynali Kavak con una estupenda muestra de espejos venecianos de 1718, el Pabellón de Ihlamur, rodeado de frondosos tilos y el Invernadero de Limonluk, realmente hermoso.

Estambul tiene otros monumentos de gran belleza como la Plaza del Sultán Ahmet situada en el lugar ocupado por el antiguo Hipódromo, del que todavía se conserva parte de la pared en la parte sudeste, corazón de la vida bizantina. Aún se pueden ver en esta plaza tres excelentes muestras: el Obelisco de Teodosio, recibe este nombre porque fue el emperador Teodosio quién lo traslado a Estambul pero en realidad es un obelisco egipcio de la época de Tutmés III, la Columna Salomónica conocida también como la Columna de las serpientes procede del templo de Apolo en Delfos y la Columna de Constantino, revestida con placas de bronce que se ganaron a los cruzados en el 1204. En los aledaños de esta plaza se pueden contemplar las casas de madera construidas en el siglo XVIII entre las que destacan las de la calle Sogukiesme, así como la que acoge a la Biblioteca de Estambul.

La Torre Beyazit, de 85 mt. de altura, fue construida en 1828 como torreta contra-incendios. El Acueducto de Bozdogan-Valente, del año 368, del que se conservan aún parte de los arcos de doble fila entre los que actualmente pasa la autopista principal que atraviesa el casco antiguo. Las murallas de la ciudad recorren en nuestros días siete kilómetros desde el Cuerno de Oro hasta el Mar de Mármara. Destaca Yedikule, una fortaleza con siete torres entre las que se distingue la Torre de las Inscripciones y la Torre Dorada en la que tenían lugar las ejecuciones. La Torre Gálata, de 62 mt., cuenta en la parte más alta con un estupendo restaurante desde el que se pueden obtener unas vistas realmente hermosas. La Fortaleza Europea, Rumeli Hisari, fue construida en sólo cuatro meses por orden de Mehmet el Conquistador en 1452. En la actualidad acoge un teatro al aire libre.

Son muy interesantes también la Torre de Leandro, situada en una pequeña isla a la entrada del puerto y la Cisterna de Yerebatan, del siglo VI, cuya cúpula descansa sobre 336 pilares y tiene 141 mt. de largo, 63 de ancho.

Museos de Estambul

Estambul cuenta con un amplio abanico de museos de gran importancia. Dejando a parte Santa Sofía, el Museo Kariye es el monumento bizantino más importante de Estambul. Está situado en el interior de San Salvador de Chora, iglesia del siglo XI. Las paredes están adornadas con frescos y mosaicos del siglo XIV que fueron tapados con yeso en 1511 al convertirse en mezquita para volver a ver la luz en 1951. En las cercanías se levantan casas de madera que actualmente acogen cafés o restaurantes en los que tomar alguna delicia de la gastronomía turca en un entorno realmente hermoso (cerrado los martes).

El Museo de Arte Turco e Islámico es el que mejor introduce al visitante en los entresijos de la cultura árabe. Ubicado en el Palacio de Ibrahim Pasa quien lo mandó construir en 1524, esta antigua residencia imperial alberga hoy una impresionante colección de cerámica seljúcida, pedestales con grabaciones coránicas, piedras con inscripciones, objetos de metal y madera, miniaturas persas y turcas, tejidos, tapices y maravillosas alfombras, alguna considerada como la más antigua del mundo. Después de la visita se puede tomar un excelente té en el café turco que está situado en el interior (cerrado los lunes).

Los Museos Arqueológicos están situados en el primer patio del Palacio de Topkapi. La colección expuesta es muy amplia, esculturas antiguas, cerámica, monedas, sarcófagos cuya pieza principal es el 'sarcófago de Alejandro' del siglo IV aC., con relieves que muestran escenas de la vida de Alejandro Magno, una estela del Templo de Jerusalén, una leona del Mausoleo de Halicarnaso y bustos de emperadores romanos. En realidad se exponen piezas sumerias, babilónicas, asirias, hattis, bizantinas e hititas. (Abierto todos los días excepto los lunes).

El Museo de Cerámica Turca, ubicado en un pabellón de gran belleza conocido como el Cinili Kosk junto al serrallo de Topkapi, expone objetos de cerámica de Iznik, selyúcidas y otomanos de gran valor (cerrado los lunes).

Otros museos de interés son el Museo Naval en el que se pueden admirar entre otras cosas, las embarcaciones con las que los sultanes cruzaban el estrecho del Bósforo, denominadas esquifes. El Museo Militar ameniza la exposición entre las tres y las cuatro de la tarde con música militar otomana interpretada por la Banda Militar (Cerrado lunes y martes). El Museo de Atatürk en el que se pueden ver todos los días, excepto los fines de semana, los objetos utilizados por el fundador de la República Turca a lo largo de su vida. El Museo de Bellas Artes, en Besiktas, en el que se exponen distintas obras de la pintura y escultura turcas desde fines del XIX hasta nuestros días. Cuenta además con una exposición de arte europeo (Abierto todos los días, excepto lunes y martes).

Para finalizar este recorrido cultural son esenciales las visitas al Museo de la Ciudad que ofrece un recorrido a través del tiempo de la evolución de Estambul, al Museo de Sadberk Hanim en el que se conservan dos casas de campo del siglo XIX construidas en madera y al Museo de Alfombras Turcas en el que se pueden admirar los mejores diseños y tejidos de todos los tiempos, así como preciosos kilims de brillantes colores. (Estos museos cierran los domingos y los lunes).

Un Crucero por el Bósforo

Para relajarse después de la visita a los lugares de interés no hay nada mejor que embarcarse en Eminu para realizar un crucero por el Bósforo. La travesía suele durar unas seis horas y se va haciendo escala alternativamente en la parte oriental y en la occidental. Durante el recorrido se cambia totalmente la perspectiva y todos los monumentos que se han recorrido a pie aparecen ahora majestuosos unidos a deliciosas casitas de madera, modernas construcciones de viviendas, lujosos restaurantes y de pequeños tamaño en los que se puede degustar pescado fresco. También se contemplan los parques y jardines de las orillas como el Parque de Emirgan que en primavera se llena de tulipanes, uno de los puentes colgantes de mayor tamaño de todo el mundo, el Puente del Bósforo y fortalezas de piedra. En la mayoría de estos lugares se efectúan escalas con tiempo para recorrerlos. Especial interés tiene la parada en Ortakoy donde los artistas exponen su obra los domingos en plena calle.

El Gran Bazar

Después de este paseo mágico visitar el Gran Bazar completa la sensación de estar en una ciudad de leyenda. Este bazar cubierto es el más grande del mundo con más de 4.000 puestos. Esta distribuido por especialidades y sus intrincadas callejuelas acogen a los distintos artesanos, joyeros, orfebres del latón y el cobre, expertos tejedores de alfombras, anticuarios, libreros y muchos más. Todo lo que usted pueda imaginar se lo encontrará en su interior aderezado con un agradable bullicio repleto de charlas, risas y regateos. Para completar la visita a Estambul no puede faltar una visita a el Misir Carsisi, el Bazar de las Especias. Sin duda le embriagará cierto vértigo al recibir el impacto de la explosión de aromas y colores que allí se respira. Se puede adquirir a precios más asequibles que en el resto de Europa azafrán, miel, pistachos, gena, canela, orégano, curry, pimienta y todo aquello que sus platos preferidos puedan necesitar.

LOS ALREDEDORES DE ESTAMBUL Y LA REGIÓN DEL MÁRMARA

Después de conocer a fondo Estambul, la región bañada por el Mar de Mármara y Tracia están repletas de lugares entrañables de gran belleza. Se suele comenzar por las Islas de los Príncipes. El ferry que se coge en el Puente de Gálata a primera hora de la mañana y recorre las cuatro islas habitadas, de las nueve que componen el archipiélago, Kinali, Burgaz, Heybeli y Buyukada. Esta última es la más grande y es en ella donde se suele desembarcar para recorrerla en coche de caballos ya que los vehículos a motor están prohibidos o bien, comer en un restaurante acogedor en el que sirven excelentes platos, sobre todo, de pescado. Estos pequeños cruceros suelen dar tiempo libre por la tarde ya sea para realizar las compras o bien, para darse un baño en las estupendas calas que rodean la isla.

Para bañarse es ideal Kylyos, con estupendas playas de fina arena situadas a 25 km de Estambul ya en la parte europea del Mar Negro. También en esta zona se encuentra el bosque de mayor tamaño de los que rodean la ciudad del Cuerno de Oro, el Bosque de Belgrado que cuenta además de con frondosas sombras, manantiales y embalses en los que los turcos disfrutan de reposo durante los fines de semana.

Sile, a 70 km. de Uskudar, se ha convertido en un animado centro turístico gracias a sus preciosas playas de aguas transparentes y arenas finas. También a 25 km. de Estambul pero ya en la parte asiática se encuentra Polonezkoy, ciudad fundada por inmigrantes polacos en el siglo XIX y en la que todavía se puede probar la excelente gastronomía de Polonia en los restaurantes que los descendientes de los primeros colonos regentan. Si le gustan las aves y las plantas debe visitar el Parque Botánico y Paraíso de las Aves Bayramoglu -Darica a tan solo 38 km. de Estambul. Especial encanto tiene el pueblecito de pescadores de Eskinhisar en el que amarran sus yates todos los navegantes que han surcado las aguas del Mar de Mármara.

En el sudeste del Mar de Mármara se encuentra Yalova conocida ya en tiempos de los romanos por sus fuentes termales que llegan a alcanzar los 60 grados de temperatura y que curan el reumatismo. Los baños denominados Yalova kaplicalari, de estilo bizantino, se encuentran a 12 kilómetros de la ciudad y están rodeados por un hermoso bosque. La población de Yalova ha sabido aprovechar el empuje turístico de los baños y ha construido varios hoteles con todas las comodidades muy cerca de la playa. A tan solo 17 km. de Yalova se ha levantado otro complejo turístico con playas magníficas de arena fina, Cinarcik y a 65 km. de Estambul, la ciudad elegida por sus habitantes para levantar sus residencias de verano, Silivri, con una animada vida social.

En la región del Mármara se encuentra la antigua Nicomedia de los romanos hoy denominada Izmit. De esa época aún se conservan un castillo, acueductos, un ágora y un templo dedicado a Augusto. Aun contando con estos monumentos históricos Izmit, repleta de industrias, no es un lugar muy agradable, pero, curiosamente, sus alrededores si cuentan con varios puntos de interés como son Hereke, famoso por el tejido de alfombras de gran calidad, Kerpe, Kefken y Kovanagzi por sus estupendas playas, Adapazari con dos interesantes museos, el de Atatürk y el Etnográfico, y el Puente Beskopru de 1553 con 429 mt. de largo y, finalmente, Sogüt con un estupendo Museo en el que se pueden contemplar bustos de tamaño natural de personajes famosos de la Historia Turca.

Iznik

Iznik, la Nicea de la antigüedad, estaba ya habitada en la Prehistoria y se configuró como ciudad en el 316 aC. por lo que su patrimonio histórico es muy importante. De esta antigua población romana salieron en los siglos XVI y XVII los maravillosos azulejos que decoran los más bellos monumentos de toda Turquía gracias a las fábricas de porcelana que se instalaron en esa época. Como puntos de interés destacan las ruinas de la Catedral de Santa Sofía, en la que se celebró en el 325 el Primer Concilio Ecuménico y el Séptimo en el 787, la Mezquita Yesil construida en 1391, el complejo aquitectónico denominado Nilüfer Hatun Imareti en el que destacan el comedor para pobres y los museos de cerámicas enclavados en distintos edificios y los restos de las murallas romanas de las que aún se conservan las cuatro puertas de entrada a la ciudad.

Bursa

Después de Iznik se suele ir a Bursa situada a los pies del monte Uludag de 2.443 mt. Esta ciudad fue la primera capital del Imperio Otomano en 1326 y ha sido famosa desde el tiempo de los romanos hasta nuestros días. Sus baños fueron los preferidos por los sultanes otomanos durante mucho tiempo. La Mezquita Verde es el monumento más representativo de la ciudad. Construida en 1424 esta mezquita sigue los cánones de la arquitectura otomana, el interior está revestido de azulejos de ese color y la cúpula principal descansa sobre los cuatro muros de la sala principal que no tiene ni una sola columna. En frente de esta mezquita se levanta el Mausoleo Verde que acoge los restos del sultán Mehmet I quién mando construir ambos edificios. Este conjunto arquitectónico se completa con una madrasa que acoge en la actualidad el Museo Turco-Islámico con una excelente muestra de arte otomano. Dentro de la ciudad son de importancia también la Gran Mezquita, de 1421, cuyo oratorio con 12 pilares sostienen el peso de veinte cúpulas, la Mezquita de Murat II en la que se encuentran los panteones de varios sultanes y sus familias, el Baño Nuevo con un interior muy lujoso y el Baño Viejo. Bursa es conocida dentro de Turquía como la ciudad verde ya que tiene numerosos parques y jardines de gran belleza como el Parque Koza que destaca por sus fuentes, sus flores, los cafés al aire libre y porque en el Koza Han se realiza el comercio de los capullos de seda. En el Parque Kültür se ha instalado el Museo Arqueológico con una interesante colección de monedas. No deje de subir al monte Uludag, puede hacerlo en teleférico, ya que durante el ascenso se puede admirar un paisaje realmente hermoso completado con la excelente panorámica que se disfruta desde la cima. Este monte alberga el mejor centro turístico para practicar deportes de invierno de toda Turquía.

Edirne fue nombrada capital del Imperio Otomano, después de Bursa, en 1365. Destacan la Mezquita Selim, obra de Sinán, con la mayor cúpula de toda Turquía con 45 mt. de diámetro y cuatro esbeltos minaretes realmente hermosos, la Mezquita de las tres galerías con cuatro minaretes de distintas formas, el Bedesten y el Alí Bajá Bazar.

Otras lugares importantes de la región son Troya, por su pasado de leyenda, Cekirge por sus baños termales, Karakol con tres molinos de viento, el Parque Nacional de Kuscenneti donde habitan 239 especies de aves, Karacabey en la que se crían hermosos caballos pura sangre, el Parque Nacional Histórico de la Península de Gelibolu, campo de batalla en el que los turcos consiguieron rechazar la invasión del ejército aliado en 1915, y como ciudades costeras en las que disfrutar de playas cristalinas destacan entre otras, Erteka, Erdek, la Isla de Mármara y la Playa del Mármol denominada así porqué el mármol natural se puede ver a muy poca distancia de la orilla.

IZMIR Y LA REGIÓN DEL EGEO

Esta zona reúne hermosos paisajes de playas transparentes rodeadas de bosque de pinos y olivos, numerosas aves de distintas especies, complejos turísticos con todas las comodidades, pueblecitos pesqueros de gran encanto y ruinas históricas de gran importancia.

IZMIR

Izmir es el corazón de esta región. La antigua Esmirna, ciudad natal de Homero, es hoy la segunda ciudad portuaria de importancia después de Estambul. A lo largo de la Historia ha sido ocupada por jonios, romanos, bizantinos, selyúcidas y otomanos conservando una importante muestra arqueológica de todos ellos: en Barakli las últimas excavaciones arqueológicas han recuperado la muralla edificada por los jonios, un templo de Atenea y numerosa cerámica del 3.000 aC. Kadifekale, en el Monte Pagos, también se han descubierto murallas pero éstas construidas por mandato de Alejandro Magno y un castillo desde el que se puede ver una panorámica realmente bella del Golfo de Izmir. El Agora, situado en el Barrio de Namazgah, fue reconstruida tras un demoledor incendio por Marco Aurelio. También romanos son los acueductos de Sirinyer y Yesildere mientras que en arquitectura otomana las muestras representativas son la Torre del Reloj de 1901 y la taberna Kizlaragasi Han. Las mezquitas no podían faltar en esta ciudad, la Mezquita de Hisar, con una decoración muy hermosa en el interior entre la que destacan el púlpito y el altar, la de Selpcioglu construida ya en el siglo XX y la de Sadirvan y Kemeralti, ambas del siglo XVII.

Para pasear lo más conveniente es hacerlo por los barrios judíos de Asansor y Havra Sokak, el Alsancak repleto de casas antiguas restauradas, el parque Kulturpark con hermosos jardines, varios restaurantes y un zoológico, el Parque Olaf Palme con unas estupendas instalaciones deportivas y el Parque Adnan Saygun en el que se puede asistir a numerosas representaciones dramáticas en su teatro al aire libre.

El Museo Arqueológico de Izmir reúne una excelente colección de antiguedades entre las que destacan como piezas clave las estatuas de Poseidón y Demeter. Otros museos de interés son el Etnográfico con una estupenda colección de alfombras y trajes típicos. Como curiosidad no se pierda la sala en la que ese exponen los arreos de los camellos y el Museo de Arte de Selcuk Yasar, una colección privada que recoge lo mejor del arte turco contemporáneo.

POR EL LITORAL DEL MAR EGEO

A 15 km. de Izmir se encuentra Camalti refugio de aves de distintas especies. Al oeste de la antigua Esmirna se encuentra la Península del Cesme, un lugar en el que se puede encontrar un ambiente tranquilo y playas de gran belleza. La ciudad, Cesme, es hoy uno de los centros turísticos de Turquía con todas las instalaciones necesarias para pasar unas excelentes vacaciones. Como monumentos históricos destacan la fortaleza del siglo XIV, el caravasar del XVI y la iglesia de Agios Haralambos actual sede de la galería de arte Emir Caka. Desde Cesme se puede viajar a una de las playas de arenas blancas preferidas por los turcos, el complejo turístico de Iliaca en el que se pueden practicar los principales deportes náuticos. No se pierda en los alrededores la acrópolis de Ildiri y el encanto de Dalyan, un hermoso pueblo de pescadores con excelentes restaurantes. Muy cerca de Cesme se encuentra Altinkum, otro centro turístico de excelentes calas repleto de diversión con numerosos restaurantes baratos, cafés, clubs, heladerías y excelentes instalaciones para practicar deportes náuticos. Muy cerca de Altinkum se encuentra Didima con los restos del templo de Apolo cuya reconstrucción dura desde hace seiscientos años aún sin finalizar y una gran escalera que conduce a un bosque de 103 columnas jónicas. Ayvalik es una ciudad con un gran encanto, en sus calles todavía se pueden ver a los artesanos trabajando como en la antigüedad, casas de colores, elevados minaretes y 23 islas en su bahía donde abundan hermosas calas.

Bodrum podría considerarse como el Marbella español o el Saint Tropez francés. Es un lugar típicamente turístico que no cuenta con playas de gran calidad pero que compensa esta carencia con abundantes locales para el ocio y la diversión. Como monumentos destacan el Castillo de San Pedro del siglo XV, sede de un museo y un teatro al aire libre, con hermosas torres y preciosos patios en los que se pasean los pavos reales entre estatuas y fuentes y el Mausoleo del 376 aC. Los pueblecitos de alrededor se han unido a la explosión turística de esta ciudad edificando hoteles, bares, restaurantes e instalaciones adecuadas para el aprendizaje y la practica de los deportes náuticos más importantes.

También en el sur, Efeso, es el enclave histórico más conocido de Turquía. Las excavaciones arqueológicas iniciadas a finales del XIX y que continúan hoy en día sacaron a la luz restos tan importantes como el Templo de Artemisa del III aC. considerado como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y del que actualmente solo se conserva una columna. Pero toda la ciudad está llena de lugares con encanto: las calles con un trazado conocido como enrejado porque todas se cruzan entre sí, el anfiteatro en el que podían disfrutar del espectáculo 24.000 personas, el edificio romano sede de la Biblioteca Celsus y casas revestidas con cerámicas realmente hermosas. De Efeso a Selcuk cuyo máximo atractivo es una fortaleza bizantina rodeada de 129 columnas de mármol. Muy cerca de Selcuk se encuentra Meryemana Evi, una casita en la que se supone que la Virgen María vivió los últimos años de su vida y con autorización del Vaticano se celebra todos los 15 de agosto una celebración en su honor. Continuando por la costa aparece Kusadasi, dispuesta en bancales y que ofrece una estupenda vista de la Ensenada del Egeo y de allí al Parque Nacional de la Península de Dilek en el que se puede disfrutar enormemente con una gran variedad de aves, caballos salvajes y guepardos. Continuando con entornos naturales de gran belleza se pueden visitar el Lago Camici y las Montañas Besparmark en las que además de parajes de gran belleza se levantan iglesias bizantinas de importancia.

También de origen jónico como Éfeso, Priene mantiene el trazado de enrejado en sus calles y un teatro griego en bastante buen estado. De Priene a Mileto, ciudad natal de importantes filósofos como Tales, destaca el teatro romano, realmente impresionante y los Baños de Faustina. Muy cerca, Afrodisias, actual Geyre, levantada en honor de Afrodita, diosa del amor y la fertilidad. Esta ciudad alcanzó su mayor esplendor en la época romana y de aquel tiempo se conservan monumentos de gran interés como el estadio romano con un aforo para 30.000 personas, los baños de Adriano y mansiones de gran belleza. Olu Deniz es una zona natural de gran belleza con hermosas playas que ha sido protegida del turismo masivo a pesar de que dispone de instalaciones adecuadas.

Otros tres lugares de interés destacan en la zona sur, Marmaris con calas vírgenes de gran belleza en los alrededores y complejos turísticos con óptimas instalaciones en la ciudad, Denizli con restos arqueológicos de civilizaciones tan antiguas y variadas como frigios, lidios, persas, macedonios, romanos, bizantinos, selyúcidas y otomanos y Pamukkale que ofrece un espectáculo realmente impresionante. La cal de sus aguas termales ha ido acumulándose hasta formar un lugar mágico de un blanco inmaculado en el que se pueden contemplar cascadas calcáreas con estalactitas blancas, bañarse en las depresiones en las que se han ido creando piscinas y estanques mientras los rayos del sol arrancan reflejos de mil colores y admirar los restos arqueológicos de la cima conocidos como Hierapolis entre los que destacan los baños termales, la basílica cristiana, un teatro y el lugar en que fue martirizado el apóstol Felipe en el 80 aC.

En la zona norte se levanta uno de los lugares con más raigambre cultural de la historia, Pérgamo. Situado a las afueras de Bergama (Pérgamo), conserva numerosos restos de interés como la biblioteca que llegó a acoger a más de 200.000 libros, la acrópolis en la que destacan el Templo de Dionisios y el de Trajano, el altar de Zeus, un gimnasio y el ágora. También son importantes el Asclepión, una especie de hospital antiguo en el que las plantas medicinales y las aguas termales eran las principales medicinas, el teatro con un aforo para 10.000 personas, la Basílica levantada por los bizantinos sobre los restos del Templo de Serapis y el Museo Arqueológico y Etnográfico. Canakkale tiene como característica ser el punto desde el que se parte en la parte asiática hasta Eceabat y Kilibahir en la europea. Cuenta con un importante puerto deportivo y un Museo Arqueológico con una excelente muestra de cerámica. Foca es un antiguo refugio de piratas que se ha transformado en un lugar turístico por excelencia con una cristalina playa de piedras con terrazas naturales inmejorables para tomar el sol.

En esta zona norte existen dos parques de importancia, el Parque Nacional de Kaz Dagi, famoso por su extraordinaria naturaleza y por ser el lugar en el que se celebró el primer concurso de belleza del mundo y el Parque Nacional de Galípolis que homenajea a los 500.000 soldados caídos en la batalla de Gelibolu, Galípolis.

Las islas más importantes de esta zona son Bozcaada con un precioso castillo veneciano y Gökceada, la de mayor tamaño de toda Turquía, con hermosos paisajes salpicados de monasterios.

En el interior de la región destacan Manísa por sus ruinas selyúcidas y otomanas, el Parque Nacional de Silip Dag donde está la 'roca que llora', Usak famosa por el tejido de alfombras, Afyon con su ciudadela bizantina y Kutahya con importantes monumentos históricos otomanos y talleres en los que se puede ver como se fabrican los azulejos que le han dado fama merecida.

LA COSTA DEL MEDITERRÁNEO

Antalya es la principal ciudad de esta zona conocida como la Riviera Turca. Tiene importancia para los cristianos ya que fue la ciudad desde la que partieron San Pablo, San Bernabé y San Marcos para predicar el mensaje de Cristo. Actualmente es una bonita ciudad repleta de zonas verdes bien acondicionada de cara al turismo. Su monumento más representativo es la Yivli Minare, un minarete de ladrillo construido por orden de Aladino Keykobat a principios del siglo XIII. También son importantes la muralla que rodea la ciudad, las torres del Reloj y la de Hidirkik y la Puerta de Adriano del año 130. Destacan también el Museo Arqueológico y el Puerto situado en el casco antiguo compuesto por casas de madera que han pasado a alojar hoteles, restaurantes o cafés. A tan solo 18 km. de Antalya se encuentra Perge con un coliseo grecorromano con capacidad para 25.000 personas, un teatro para 15.000 espectadores y una puerta del siglo III aC. que conduce a un columnario en el que se encontraban numerosas tiendas. Un poco más lejos, a 34 km., se encuentran las ruinas de Termessos. Rodeada por una vegetación muy hermosa, esta ciudad fue totalmente abandonada en el siglo V y no se redescubrió hasta 1840. A esta antigua fortaleza se accede por la Puerta de Adriano que da paso a un teatro griego con capacidad para 4.200 personas, un gimnasio y un Odeón del que todavía se conservan las paredes de 10 mt. de altura aunque el interior está totalmente destruido. En mucho mejor estado se encuentran los edificios situados en el ágora, mientras que la ciudad mortuoria ofrece un dantesco espectáculo por el saqueo y los terremotos que han sufrido los sarcófagos.

A 49 km. de Antalya se encuentra Aspendos con un río navegable sobre el que se erige un puente de 1.180 aC. edificado por los selyúcidas. Destacan, además, el teatro del siglo II aC. con aforo para 15.000 espectadores que aún se utiliza en verano, varios acueductos, el estadio y las acrópolis rodeada por hermosas murallas. En los alrededores de Aspendos resultan impresionantes las Cataratas de Duden que descienden desde un acantilado hasta el mar.

Para disfrutar de playas de arenas blancas y aguas cristalinas se debe visitar el pueblecito pesquero de Kemer y Belek (Antalya), un centro turístico muy de moda en los últimos años. Muy cerca, Kas con tumbas de piedra del V aC., una acrópolis amurallada en la que destaca una tumba doria con un friso decorado con 24 danzarinas y un teatro desde el que se ven estupendas vistas. También cuenta con bellos sarcófagos la Isla de Kekova. Estas tumbas licias se encuentran a lo largo de toda la orilla otorgando a la isla el aspecto de haber sido sometida a un encantamiento.

En Phaselis se unen las hermosas playas con restos arqueológicos de importancia. Fundada en el siglo VII aC. fue conquistada por Alejandro Magno para pasar después a manos egipcias y romanas. Para encontrar las ruinas hay que pasear entre una vegetación frondosa y dejar que te sorprendan. Se pueden encontrar restos de un templo, un teatro, un acueducto y un ágora pavimentada.

También escondidas entre una vegetación de palmeras y pinares se encuentran las ruinas de Olimpo. La puerta de 5 mt. de altura ante la que se levanta un pedestal con una inscripción que hace suponer que la inexistente estatua estaba dedicada a Marco Aurelio. También se pueden encontrar tumbas licias, romanas y bizantinas, un baño romano con suelos decorados con hermosos mosaicos, un pequeño teatro romano y antiguas murallas construidas seguramente durante el tiempo en que los piratas, al mando de Zeniketes, vivieron en el lugar.

Side que vuelve a aunar bellos paisajes y hermosas playas con restos históricos tan impresionantes como un ágora del siglo II aC., los baños romanos que acogen como museo excelentes esculturas romanas, un teatro del siglo II aC., murallas del siglo IV aC. y varios templos situados en el puerto.

Alanya (Antalya) en sus orígenes fue un conocido refugio de piratas que sufrió una profunda remodelación durante el dominio selyúcida. Protegida por una doble muralla la ciudadela, construida en 1230, conserva aún en excelente estado 150 torres, varias mezquitas y cisternas, una iglesia bizantina, un caravensar y un bazar cubierto. También son muy interesantes la Torre Roja construida por Aletin Keykobat en 1225 como torre de vigilancia, los astilleros del siglo XIII construidos como cinco galerías abovedadas excavadas en la roca y la Cueva Damlatas de 10 mt. de longitud con preciosas estalactitas y estalagmitas de colores. A parte de estos monumentos, Alanya ofrece instalaciones adecuadas para practicar cualquier deporte náutico, bares, restaurantes, bazares, comercios y un mercadillo semanal con un gran encanto.

Capital de los reyes selyúcidas Antakya ha sido un centro cultural importante a lo largo de su historia, tanto durante el gobierno de los selyúcidas como en tiempo de los romanos. La antigua Antioquia fue testigo de la predicación de San Pablo, San Pedro y San Bernabé. A las afueras de la ciudad se encuentra la Gruta de San Pedro en la que el Apóstol predicó por primera vez creando la comunidad cristiana. Los restos arqueológicos más importantes se encuentran en el Museo Arqueológico Hatay que recoge como piezas principales mosaicos romanos de los siglos II y III.

Otros lugares de interés en esta zona son Mersin que aunque no tiene ningún monumento destacable es el puerto de mayor importancia del Mediterráneo turco y una animada ciudad con todas las comodidades deseables, Tarso, ciudad natal de San Pablo.

ANKARA Y LA REGIÓN CENTRAL

Esta región, situada en la meseta de Anatolia Central, tiene tres atractivos turísticos. Por un lado la capital del país, Ankara, por otro, uno de los paisajes más hermosos que existen en todo el mundo, Capadocia y por último, la zona en donde se instalaron los famosos Derviches Danzantes seguidores de la secta Mevlevi.

ANKARA

Ankara posee un amplio repertorio de conquistadores: hititas, frigios, persas y celtas han pasado por esta ciudad desde sus orígenes, sin olvidar a los romanos, otomanos, bizantinos, árabes, cruzados, selyúcidas y mongoles. Después de la Primera Guerra Mundial y con la victoria de Atatürk durante la guerra que mantuvo el pueblo turco contra las potencias aliadas, la ciudad que había sido el centro de la resistencia, fue nombrada capital de la recién estrenada República Turca el 13 de octubre de 1923. A pesar de su rico pasado histórico, en la actualidad Ankara es una ciudad totalmente moderna con extensos y bellos parques y jardines en la que aún se pueden encontrar restos históricos mezclados con construcciones modernas.

En honor del hombre que consiguió reestructurar Turquía y convertirla en una país moderno e independiente se levantó, de 1944 a 1953, el Mausoleo de Atatürk. En esta construcción se han combinado los elementos tradicionales de la arquitectura turca con los más avanzados, otorgándole un aspecto único. Fue construido en piedra caliza y tiene 21 mt. de altura. Antes de entrar se pueden visitar las galerías y museos que se encuentran en la explanada en el que se conservan objetos personales y documentación de Atatürk. Después, y tras subir los 33 escalones adornados con bajorelieves, se alcanza el impresionante porche que da acceso al edificio que está flanqueado por cuatro torres denominadas de la Revolución, la República, la Victoria y la Paz. La cámara funeraria esta revestida de mármol blanco con vetas rosas, el techo tiene mosaicos dorados de gran belleza y la tumba, de 40 toneladas de peso, está compuesta por un único bloque de mármol.

La Ciudadela fue construida en el siglo VII para protegerla de las frecuentes invasiones árabes. Cuenta con una doble muralla que en la actualidad acoge el casco antiguo de la ciudad y conserva aún 15 torres. El interior del recinto conserva aún numerosas casas tradicionales turcas construidas en madera en las que se han instalado museos, restaurantes o cafés, calles empedradas y la Mezquita de Alaeddin del siglo XII. Entrar en esta parte de la ciudad es sentir que el tiempo se ha parado y a través de sus callejuelas es como ir conociendo el modo de vida de los distintos pobladores de esta villa fortificada ya que cada uno de ellos ha ido dejando su huella.

Muy cerca de la ciudadela se encuentra el Bazar Hisar Kapisi, un bazar techado del siglo XV y que acoge al Museo de las Civilizaciones de Anatolia en el que se puede admirar una excelente colección de restos arqueológicos de la prehistoria. (Cerrado los lunes). Otro museo situado en una construcción otomana es el Museo Etnográfico en el que se pueden ver alfombras, tapices, vestiduras, porcelanas, cerámica, instrumentos musicales y objetos caseros de varias épocas.

También del siglo XV es la Mezquita Haci-Bayram decorada con cerámica de Kutahya del XVIII. Muy cerca está el Templo de Augusto del que sólo se conservan los muros que alcanzan un gran valor ya que, grabados a cincel, se puede leer en griego la relación de los acontecimientos más importantes en la vida de este emperador. También de la época romana son los baños, del siglo III, en el que se perciben los restos de los cimientos de las habitaciones y las piscinas, las conducciones de agua, el corredor columnado y el que conduce al gimnasio y la Columna Juliana de 15 mt. de altura levantada en el siglo IV.

No deje de visitar las tiendas antiguas situadas en Cikrikcilar Yokusu son realmente encantadoras y en ellas podrá encontrar todo tipo de artículos de distintas épocas.

Los Alrededores de Ankara

En los alrededores de Ankara se encuentran Cankiri con una mezquita del siglo XVI construida por Sinán, Bogazkale con hermosas ruinas hititas, Amasya en la que se conservan una mansión otomana y tumbas romanas excavadas en la roca, Tokat cuyas casas de madera ostentan preciosos labrados, el balneario de Baliki Kaplica (Sivas) de aguas termales en las que se bañan numerosos peces que, según la sabiduría popular, curan las enfermedades de la piel, Divrigi con la Mezquita de Ulu y la Madrasa de 1929 y Nevsehir en la que se encuentra un conjunto arquitectónico de importancia dentro de la Mezquita de Kursunlu.

CAPADOCIA

Nevsehir esta considerado como la puerta principal que da acceso a Capadocia. Este paisaje repleto de formas alucinantes ha sido el resultado del trabajo esforzado y paciente de la sabia naturaleza. Todo empezó cuando hace unos tres millones de años los volcanes Erciyes y Hasamdag entraron en erupción y bañaron la meseta de Anatolia Central con lava, ceniza y barro. Después del ardiente baño, la lluvia, el viento, la nieve y las temperaturas extremas se han ocupado de ir modelando la roca hasta conseguir las maravillosas y sorprendentes formas que hoy se pueden admirar en esta zona y que han hecho de ella, una de las más visitadas por turistas de todo el mundo. Con gran acierto el gobierno turco decidió denominar el lugar como las Chimeneas de las Hadas ya que realmente parece que estos mágicos seres tocaron con su varita las rocas para que cambiaran su color original y lograran tonos fascinantes: gris ceniza, beige, amarillo, rojo, óxido, azul marino, lila, verde, rosa y dorado, siempre dependiendo de la luz que las ilumine.

Curiosamente esta zona ha estado habitada desde el 4.000 aC. alcanzando su mejor época con el gobierno de los hititas en el s. XII aC. Los romanos y los bizantinos conquistaron estos lugares pero no lo encontraron lo suficientemente interesante como para dejar una influencia importante. Sólo les interesaban como ruta comercial, razón por lo que los gobiernos locales pudieron vivir de acuerdo con su propia cultura refugiándose en los valles rocosos y excavando sus viviendas en la roca. Estas casas tenían un sistema de aire acondicionado realmente envidiable, en verano eran frescas y en invierno calientes, quizá por ello aún hoy en día los descendientes de estos pobladores continúan luchando por habitar estas moradas. Estos refugios fueron utilizados por los primeros cristianos para protegerse de las persecuciones romanas fundando aquí iglesias, monasterios y ciudades subterráneas. Sin embargo, no sólo los cristianos se vieron a salvo en estas poblaciones, también los árabes y más de mil grupos religiosos convivieron apaciblemente en Capadocia consiguiendo una mezcla de culturas de enorme riqueza.

Entre los numerosos sitios, destaca El Valle de Goreme en el que se puede visitar el museo al aire libre compuesto por iglesias bizantinas de los siglos X y XI excavadas en la roca decoradas con frescos en tonos ocre de gran belleza. Destacan la Iglesia con Serpientes en cuyos frescos se puede ver a condenados estrangulados por estos reptiles, la Iglesia Oscura con el altar y los bancos tallados en piedra y la Iglesia de las Sandalias denominada así porque debajo de uno de los frescos se encuentran dos huellas. A escasa distancia se encuentran Avcilar un poblado excavado en la roca con las casas en forma de cono y Zelve, un monasterio de tono rojizo.

Ürgüp, a 10 km. de Göreme, se asienta en la base de una roca coronada por hermosos pináculos en la que se excavaron un buen número de viviendas. El recorrido por estas casas ofrece una buenas muestra del modo de vida de los antiguos pobladores. El recorrido por la parte más típica de Capadocia suele iniciarse en esta ciudad que hoy se ha convertido en un centro turístico con restaurantes, bares, discoteca y en el que se pueden adquirir alfombras y kilims de buena calidad a precios interesantes.

En el Valle de Ihlara, tras bajar 435 escalones, se accede a uno de los más hermosos parajes del mundo. Más de 100 iglesias y muchas más viviendas, todas excavadas en la roca, salpican el paisaje ofreciendo un espectáculo que ni la más fértil imaginación podría haber creado. Recorrer este lugar es pasear por un entorno de leyenda o por un sueño maravilloso del que no se quiere despertar.

Kaymakli y Derinkuyu son las ciudades subterráneas más importantes. Los túneles siguen el trazado de callejuelas intrincadas que comunican las viviendas e iglesias situadas en la parte superior con las zonas utilizadas como almacén situadas en los niveles inferiores. También se construyeron túneles que unían unas ciudades con otras. Estas construcciones llegan a estar a 40 mt. de profundidad y cuentan con un ingenioso sistema de ventilación por el que continuamente entraba aire fresco. También tenían un buen sistema se seguridad que consistía en un camuflaje perfecto por el que era casi imposible la detección de la ciudad desde el exterior y, por si acaso el camuflaje fallaba, había piedras dispuestas en las entradas que bloqueaban los accesos en muy poco tiempo, si los asaltantes conseguían superar todos estos obstáculos continuarían teniendo serios problemas para llegar al núcleo de la ciudad ya que para acceder a ella se tenía que atravesar un intrincado laberinto tortuoso. En la actualidad se puede recorrer, sin problemas, gracias a los guías de la zona que conocen perfectamente el trazado.

Otro enclave natural de gran belleza es la Cascada Kapuzbasi compuesta por 7 descensos de agua que oscilan entre los 30 y los 70 mt. de altura.

Konya

Como enclave urbanístico, Konya es la segunda ciudad de esta zona en importancia después de Ankara. Fue capital del Imperio Selyúcida en los siglos XII y XIII y durante ese período fue el centro de la cultura de toda Turquía. Esta ciudad también cuenta con su propia leyenda ya que se dice que fue la primera que resurgió de entre las aguas caídas durante el Diluvio Universal y es la elegida por los seguidores de la secta Mevlana para desarrollar su filosofía basada en la búsqueda del bien en cualquiera de sus manifestaciones por lo que están en contra de la esclavitud. Son extremadamente tolerantes y monógamos y los Derviches Danzantes, a través de su danza giratoria exponen el desprendimiento de los lazos terrenales. Estas danzas se pueden ver durante el Festival Anual de Mevlana que se celebra en diciembre. Todavía se conserva el monasterio en el que se fundó esta orden, el Mausoleo de Mevlana, coronado por una cúpula turquesa. En la actualidad alberga un museo en el que se exponen el poema épico místico, el principal manuscrito, el Mesnevi, instrumentos musicales antiguos, vestimentas de los Derviches, alfombras, tapices y distintos objetos religiosos. También se puede admirar el sarcófago de Rumi, fundador de la secta. Otros monumentos de interés en Konya son la Mezquita de Alaedin con techo de madera, en lugar de cúpula, sin excesivos ornamentos en el exterior. En el interior destacan el púlpito y el altar ambos en madera tallada y el Karatay Medressi sede del Museo de Cerámica con una estupenda muestra de cerámicas selyúcidas.

TURQUÍA ORIENTAL

Esta zona de Turquía es muy diferente al resto del país. El terreno varía enormemente: montañas escarpadas con picos nevados, bosques frondosos, hermosos lagos, pastos, llanuras y fértiles valles a orillas de los ríos Eufrates y Tigris. En la antigüedad la región se conocía como la Alta Mesopotamia. Aquí todo es extremo, el clima puede ser muy frío en invierno o muy caluroso y húmedo en verano, las gentes son amables pero reservadas y no se encuentran las comodidades de las zonas anteriores, ya que no existen hoteles de lujo ni restaurantes caros, ni discotecas, siendo todo muy básico. Quizás ahí resida su máximo atractivo. Naturaleza salvajemente bella, restos históricos de distintos períodos y gente recia con un gran corazón.

El recorrido por Turquía Oriental comienza en Diyarbakir. Esta ciudad tiene como símbolo distintivo la muralla triple, muy bien conservada y construida con basalto que le otorgan el color negro tan característico de esa piedra. Esta muralla fue construida por orden del Emperador Constancio en el año 349, tiene 5 km. y medio de largo, numerosos torreones y varias puertas entre las que destacan la Puerta Urfa y la Puerta Nueva. También son de interés la Mezquita Ulu Cami, del siglo XI, en la que se pueden observar los distintos materiales empleados a lo largo de los años en las diferentes restauraciones y que le otorga un aspecto muy especial y la escuela teológica sede del Museo Arqueológico en el que se expone una colección que abarca un período de 40 siglos.

Del negro de Diyarbakir al blanco radiante de la ciudad de Mardin debido a que sus edificios están construidos con piedra caliza siguiendo los cánones de la arquitectura siria. Destacan como lugares de interés la ciudadela romana, la Madrasa Sultán Isa de 1385, las Mezquitas Latifiye y Ulu obra de arquitectos selyúcidas en el siglo XI y la Kasin Pasa Medreses del siglo XV. En los alrededores de esta ciudad se encuentran el Delyrulzaferan, monasterio sirio-ortodoxo protegido por un alto muro y la Mezquita Ulu, del siglo XIII, ubicada en la cercana ciudad de Kiziltepe.

Nemrut Dagi es el lugar en el que numerosos esclavos trabajaron y murieron para hacer realidad el sueño de Antioco I. Este rey, que se creía dios, ordenó construir un hierotesion, una tumba-santuario, en una montaña de 2.100 mt de altura a la que hubo que subir las enormes piedras con las que se esculpieron las figuras de piedra sentadas que alcanzan desde los 7 mt. y medio hasta los 10 mt. y medio. Estas figuras representaban al emperador y a los dioses Zeus, Apolo y Heracles acompañados por la soberana de Comagenes y por un león y un águila. Las inclemencias del tiempo han sometido a estas impresionantes esculturas a una severa erosión incrementada por los terremotos sufridos en esta zona. Sin embargo aún resulta escalofriante sobre todo si se visita con las primeras o las últimas luces del día.

Otro marco de incomparable belleza es el Lago Van. De enormes dimensiones, este lago situado a 1800 mt. de altura, es tranquilo y apacible en verano permitiendo el baño y la navegación, mientras que en invierno se vuelve absolutamente traicionero impidiendo cualquier actividad. A 100 mt. de la orilla y a 200 mt del centro del lago existen fuentes sulfurosas que hacen que el agua esté muy salada al igual que en el Mar Muerto. A 5 km. está la ciudad del mismo nombre, Van, con una hermosa ciudadela que contiene dos turbas columnarias, dos mezquitas restauradas, una tumba con escritura cuneiforme, varia iglesias y un conjunto de casas excavadas en la roca.




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