ITALIA - SITIOS DE INTERÉS

EL NORTE DE ITALIA


GÉNOVA

La capital de la región de Liguria se encuentra en el centro del Golfo de Génova. Bañado por el mar que da nombre a la zona aparece el puerto con mayor movimiento de Italia y uno de los más importantes del Mediterráneo: Génova.

En el cinturón de las murallas, que datan del siglo 1155, se encuentran la Porta dei Vacca y la Porta Soprana desde las que se puede empezar un recorrido por la zona del Puerto Viejo que conserva callejuelas, callejones y un maravilloso ambiente medieval. En el centro de la Plaza Caricamento con sus soportales ojivales se alza el Palacio San Giorgio, mezcla de estilos gótico del año 1260 y renacentista del año 1571. Detrás de éste se encuentra la Plaza Banchi en la que sobresale la Loggia dei Mercanti del siglo XVI. En una calle lateral aparece el Palacio Spinola en cuyo interior se aloja la Galería Nacional.

Otros atractivos de esta ciudad son la Iglesia de San Siro, la primera catedral de Génova, con fachada neoclásica e interior decorado por los Carlone de estilo barroco y Santa Maria delle Vigne, reconstruida en los siglos XIII-XVI, con fachada neoclásica y un rico interior (además conserva un precioso campanario del siglo XII). Si se sigue callejeando se llega al Palacio Imperiale, del año 1560, con decorados de estuco. La Case dei Doria, residencia de los Doria que data de los siglos XII-XV y la Iglesia familiar San Mateo, fundada en el año 1125, con su fachada tripartita del año 1278 y en su interior una rica decoración del siglo XVI con varias esculturas y con la Tumba de Andrea Doria, uno de los personajes políticos que más han favorecido a esta ciudad.

Un poco más allá se levanta la mejor muestra de la arquitectura medieval de la villa, la Catedral. Reconstruida a finales del siglo XII conserva parte de la estructura de la iglesia románica sobre la que se edificó. Esta iglesia dedicada a San Lorenzo tiene como máximos exponentes exteriores a los dos campanarios, de finales de del siglo XIV y principios del XV; en el interior destacan varias bóvedas y una cúpula del siglo XVI obra de Alessi. También se pueden admirar, entre otras obras, un relieve de la Crucifixión de 1443, otro de la Virgen en un luneto del siglo XV, la Capilla Senarega, restaurada en los siglos XVI-XVII, con un magnífico coro del siglo XVI y un gran Cristo Crucificado realizado por F. Barocci en 1597. Son importantes además, la Capilla de San Juan Bautista, construida entre los años 1451-1465 por Domenico y Elia Cagini y en cuyo interior se muestran seis estatuas del año 1496 de M. Civitali y un baldaquín del siglo XVI, el Baptisterio decorado con pinturas de Cambiaso y reformado en el siglo XVI y, sin duda, es necesario visitar el Museo del Tesoro de San Lorenzo, trazado por F. Albini en el año 1956. En sus salas circulares se puede contemplar una buena muestra de objetos realizados con materiales preciosos de distintas épocas y orígenes entre los que destacan un plato de Calcedonia del siglo I, una Capa pluvial entretejida en oro del siglo XV y el cofre de plata de Barbarroja del siglo XII.

Para los amantes de Rubens, en el fastuoso interior de la Iglesia de San Ambrosio se muestran dos telas de este genial pintor. Por otro lado, resulta interesante por su origen paleo-cristiano la Iglesia de Santa Maria di Castello, reconstruida en los siglos XII-XVI. Su fachada románica y las columnas del interior son de orígenes muy antiguos y en el interior pueden contemplarse esculturas y pinturas de la época renacentista.

El centro de la ciudad es un fiel reflejo del ambiente aristocrático que se vivió en el siglo XVII. En una atmósfera de contrastes se encuentran junto a rascacielos construcciones medievales como la Casa de Cristóbal Colón, reconstruida en el siglo XVIII, o la Casa del Chiostro di Sant’Andrea, del siglo XII. En mitad de la calle más comercial aparecen el Ponte Monumentale y la Porta di Sant’Andrea, de 1155, edificada en la muralla de la misma época. En pleno barrio de negocios destacan dos palacios de extraordinario porte, el Palacio de la Prefectura del siglo XVI con magníficos patios y galerías y el Palacio Spinola, de estilo gótico, adornado con tracerías caladas, que data del siglo XV. No se puede dejar de pasear por la Via Garibaldi, a ambos lados de esta calle, cuyo trazado corresponde al año 1550, se encuentran hermosos palacios en los que residían los nobles de la época, como el Palacio Cambiaso, el Palacio Parodi, los dos son obra de Alessi, o el Palacio Doria y el Palacio del Padestá, ambos de G. B. Castello. Y desde esta calle, en cualquier dirección, se puede respirar ese ambiente aristocrático que se mencionaba con numerosos palacios e iglesias.

Génova cuenta con un buen número de importantes galerías de arte situadas en enclaves de gran belleza como la Galería del Palacio Bianco con una importante muestra de arte local que se encuentra alojada en el interior del Palacio Blanco, construido en el año 1548 y reformado en el año 1712. En sus 20 salas se muestran básicamente obras de pintores genoveses de los siglos XV-XVIII como L. Cambiaso, B. Strozzi, L. Brea, G. Assereto, G. de Ferrari y A. Magnasco, así como de otros artistas italianos y extranjeros entre los que se hallan Murillo, Rubens y Pontormo. El Palacio Rojo, construido en el año 1677 y cuyo nombre se debe al color de su fachada, acoge en su interior la Galería del Palacio Rosso, en sus 39 salas se exponen cuadros flamencos y españoles de los siglos XV-XVII y un panorama de la pintura genovesa e italiana en general (exponen artistas como Murillo, Van Dyck, Durero, Tiziano, Caravaggio, Tintoretto, el Veronés, Bonifacio de’Pitati y Pisanello). En estas salas también se pueden contemplar una colección de cerámica ligur, china y francesa, monedas, tallas de madera y valiosos muebles.

La Galería Nacional del Palacio Spinola, situada en el palacio del mismo nombre construido entre los siglos XV-XVII, exhibe en sus lujosas salas obras de artistas italianos y flamencos de los siglos XV-XVII entre las que se encuentran el "Retrato de Muchacho" de Van Dyck, el "Hece Homo" de Antonello da Mesina, la "Dolorosa" de B. Strozzi y la estatua de la "Justicia" de Giovanni Pissano. Resulta absolutamente imprescindible visitar con detenimiento y extasiarse ante las más de 15.000 maravillosas piezas de arte japonés, chino, siamés y del resto de Asia que se recogen en el Museo de Arte Oriental "E. Chiossone", así como el Museo de Arqueología y Etnografía dedicado a América y a las civilizaciones precolombinas.

SAN REMO

Parte integrante de La Riviera, San Remo se considera como la capital de la Región de Poniente. Situada en el kilómetro 59, es conocida como la "Ciudad de las Flores".

Se puede iniciar la visita por la zona más moderna donde se emplaza el Casino Municipal, edificado en 1906, el centro neurálgico de la ciudad y desde allí realizar agradables recorridos por los paseos marítimos y disfrutar de las antiguas villas. El casco histórico, conocido como La Pigna, conserva estupendamente el ambiente medieval con sus estrechas calles empinadas y sus escalinatas. Merecen una visita el Santuario della Madonna della Costa, cuya edificación data de los siglos XVII-XVIII, y desde el cual se puede disfrutar de una maravillosa panorámica y el Duomo, de los siglos XIII-XIV, que conserva partes de estilo románico y partes de estilo gótico en ambos lados y en su interior. Para finalizar nada mejor que un relajado paseo por el jardín más popular de San Remo, el Parco Marsiglia que cuenta con un auditorio al aire libre.

TURIN

En el noroeste del país, como capital del Piamonte y antigua capital del país, Turín es un gran centro industrial automotriz. Sin embargo, esto no ha impedido el desarrollo de un importante ambiente artístico-cultural. Quizá por ello en toda la ciudad aparecen con relativa abundancia museos y galerías.

El Palacio Madama, transformado en un castillo en la Edad Media y ampliado en el siglo XV, conserva el aspecto medieval en uno de sus lados mientras que el otro lado, que da a la vía Garibaldi, fue modificado en el siglo XVII convirtiéndose en un lujoso palacio barroco para Madama, la regente María Cristina de Saboya. El palacio cuenta como máximos atractivos con las torres de la puerta, además de una rica fachada de F. Juvara del año 1721. En su interior acoge al Museo Cívico de Arte Antiguo con una estupenda colección de arte local, nacional y flamenco, con artistas como Macrino d’Alba, Spanzotti, Jacqueiro, D. Ferrari, Tino di Camaino, Antonello da Messina y Pontormo, entre otros, así como valiosas colecciones de cristal y porcelanas, tapices, muebles y miniaturas. La Armería Real expone una de las más impresionantes colecciones de armas blancas y de fuego que se pueden ver en Europa. También se pueden ver escudos, armaduras, ballestas, lanzas, etc.

La Galería Sabauda, ubicada en la Academia de las Ciencias, un palacio del XVII, recoge obras de piamonteses de los siglos XV-XVI como Spanzotti o Giovenone, toscanos como Fray Angelico o Bronzino, lombardos como Savoldo, venecianos como el Veronés o Tintoretto, flamencos como Rembrandt y Van Eyck, además de obras de pintores de las diferentes escuelas italianas de los siglos XVII-XVIII, así como esculturas chinas, muebles medievales, objetos artísticos y retratos de varios príncipes. En el Museo Egipcio, con una de las muestras más importantes de Europa, situado en el mismo palacio, cuenta con momias, sarcófagos, papiros, ajuares, pinturas, armas, etc., que proceden de las excavaciones de Egipto realizadas por arqueólogos italianos en el siglo XVIII. Entre ellas destacan la tumba de Kha y Mirit de los años 1420-1375 a.C., la reconstrucción del pequeño templo rupestre de Ellesija del año 1500 a.C. y la valiosísima colección de estatuas que se muestra en la planta baja.

Después de la visita a los museos nada mejor que relajarse y pasear por Turín ya que la oferta artística no ha acabado. La Porta Palatina de la muralla romana y los restos del teatro romano son una buena manera de empezar. Se puede continuar con la Mole Antonelliana, la sinagoga de 1863 que, con su cubierta piramidal de unos 167 metros de altura se ha convertido en el símbolo de la ciudad y la Iglesia de la Gran Madre de Dios, del año 1831, que tiene como característica fundamental su peculiar redondez. Después de visitar estos tres lugares que llevan lejos del centro de la ciudad, es necesario regresar a él y visitar el Duomo construido en el año 1498, con sus atrayentes aunque tímidas formas renacentistas, así como la Iglesia de San Lorenzo, de estilo barroco, construida en el año 1668 por G. Guarini. Resultan asimismo muy atractivas las salas del Palacio Real, edificado en el año 1643, en las que se puede admirar un fastuoso mobiliario y colecciones de vasijas orientales, destacando además la Escalera de las Tijeras y el Gabinete Chino, ambas obra de F. Juvara.

La sede del primer Parlamento italiano en el Palacio Carignano, creación de Guarini de los años 1679-85, es famoso ya que en él se proclamó el Reino de Italia el 14 de marzo de 1861. La maravillosa Iglesia de San Felipe Neri, que data de los siglos XVII-XVIII, es una de las más ricas y amplias de la ciudad. El bello atrio del Palacete Carpano, del año 1686, y las iglesias gemelas, San Carlos y Santa Cristina, de F. Juvarra, merecen también una visita.

El visitante no debe dejar de contemplar el Santuario della Consolata, un conjunto arquitectónico realizado por Guarini en 1703 que consta de dos Iglesias y un Campanario francamente hermoso de estilo románico del siglo XI. El espléndido interior del Santuario, de forma exagonal, está circundado por varias capillas elípticas. También resultan magníficas las esculturas de V. Vela, del año 1861, que pueden verse a la izquierda del ábside.

Después de estas visitas se puede pasear a lo largo de Via Garibaldi, una calle del siglo XVIII, donde se pueden contemplar distintas iglesias y edificios en muy buen estado como la Iglesia de la Santísima Trinidad, del año 1603, obra de A. Vitttozzi con una cúpula de mármol de Juvarra levantada en 1718; la Iglesia de los Santos Mártires, de 1557 y la barroca Capilla de los Barqueros y los Mercaderes que muestra en su interior una rica colección de pintura y estatuas.

Hay también que recorrer la Vía Albertina que acoge varias galerías y museos como la Galería de la Academia Albertina en cuyo interior se puede disfrutar con una excelente variedad de dibujos y pinturas de artistas como Ferari, F. Lippi y Spanzoti, entre otros; el Museo Nacional de Artillería, del siglo XVI, que expone una interesante colección que explica la evolución de los cañones y las piezas de artillería a lo largo de la historia; el también histórico Museo Petro Micca que documenta el asedio francés sufrido por la ciudad en 1706 y la Galería de Arte Moderno en cuyo exterior se puede admirar el monumento del rey Vittorio Emanuele II y que exhibe en su interior obras de los siglos XIX y XX mayoritariamente piamontesas.

También merece una visita el Museo del Automóvil ya en su interior alberga una gran muestra, casi única en su genero, sobre la historia del automóvil reflejada en verdaderas maravillas que se podrían encuadrar dentro del término arte, como por ejemplo, el coche a vapor Bordino, de 1854, un Fiat de 1899, el Itala de 1907 y el Rolls Royce "Silver Ghost" de 1914, entre otras joyas automovilísticas. También es interesante el Museo Nacional de la Montaña Duca degli Abruzzi, que describe la historia del alpinismo y de las grandes expediciones polares como tema único. Además, desde él, se puede contemplar uno de los mejores paisajes de la ciudad con el Po a sus pies y los Alpes como fondo.

MILÁN

Capital de Lombardía y principal eje económico de Italia, Milán cuenta, además, con un gran pasado histórico y un importante movimiento cultural y artístico.

Conviene comenzar el recorrido por el famoso Teatro della Scala, edificado por Piermarni en 1778, ya que se encuentra en el centro del casco histórico de Milán. De allí, hay que dirigirse a la Plaza del Duomo, al frente del famoso Duomo de Milán, la maravillosa catedral gótica de mayor importancia de Italia, con una longitud de 157 metros y ocupando una superficie de 11.700 metros cuadrados y una altura máxima de 108.50 metros que se alcanzan en la aguja de la Madonnina, una estatua de la Virgen creada en cobre dorado en el año 1769. Su construcción se inició en 1386 por Gian Galeazzo Visconti, varios arquitectos continuaron esta edificación que no se acabó hasta el siglo pasado. La altura y la luz son realmente imponentes. Su fachada, diseñada por Pellegrini en el año 1567, fue realizada en la época napoleónica con los característicos pináculos góticos. La zona absidal presenta una construcción con tres grandiosos ventanales recorridos por nervaduras que datan del siglo XVI, mientras que los laterales del ábside están decorados con numerosas estatuas de los siglos XIV-XIX. Especial atención merece el presbiterio que data de finales del siglo XVI, en el altar mayor se pude ver un baldaquino de bronce y un magnífico coro realizado en el siglo XVI. La cripta, situada bajo este altar, es obra de Pellegrini que también planificó la fachada. La Cámara sepulcral de San Carlos Borromeo fue realizada por F. M. Richini en el año 1606 y en ella se encuentra la tumba del Santo; a su lado se localiza el Tesoro. La Sacristía, de finales del siglo XIV, fue realizada por Giacomo da Campione y en el lado izquierdo del transepto destaca el Candelabro Trivulzio, realizado en bronce en el siglo XIII. Para terminar, se pueden visitar los restos arquitectónicos encontrados bajo la Catedral, procedentes de la época romana unos, y otros del Baptisterio de San Juan de la Fuente y de la Basílica de Santa Tecla, los dos del siglo IV.

El Castillo Sforza es el principal monumento civil del Renacimiento Milanés. Su edificación se inició en el año 1450 por Francesco Sforza sobre un edificio del siglo XIV (la decoración fue realizada por Galeazzo María Sforza y Ludovico el Moro). El Castillo está rodeado por un foso fortificado con torres en sus vértices y con bastiones adosados a la muralla. En el centro de la fachada se levanta la Torre de Filarete y bajo ésta se encuentra la entrada principal. Tras atravesar el arco de la entrada aparece el patio de armas, de forma rectangular, y al fondo de éste se asoman varias construcciones como la Torre de Bona de Saboya del año 1447 y la Rochetta, que son especialmente hermosas como también lo es el Palacio Ducale. Dentro del Castillo hay distintas muestras artísticas como una colección de grabados en la Civica Raccolta di Stampe Bertarelli. El Museo del Castillo contiene colecciones de arqueología, numismática, arte antiguo y artes aplicadas. La Pinacoteca cuenta con una estupenda colección pictórica de los siglos XIV-XVI, de maestros como Tintoretto, Pontormo, L. Lotto, Giovanni Bellini, Bergognone, Mantegna y Corregio, entre otros. También es muy notable la Sección Egipcia y Paleontológica del Museo Arqueológico, con una colección de utensilios de la culturas lombardas, que van del Paleolítico a la cultura de Golasecca, objetos egipcios y un lapidario. Como curiosidad se puede disfrutar también con una colección de instrumentos musicales, con los doce tapices de los Meses del Año realizados en 1503 y con cerámicas y artes aplicadas en las salas de la Rocchetta.

Santa María delle Grazie, cuya construcción comenzó Solari en los años 1466-1490 y finalizó en 1492 Bramante, es otra obra representativa del gótico renacentista. En el interior se pueden admirar los frescos de Butinone del siglo XV y los de G. Ferrari. Bramante consiguió un acabado magnífico en el Claustro con arquerías mantenidas por finas columnas con hermosos capiteles y en la Sacristía Vieja en cuyo tímpano de la puerta se ve a la Virgen con Santos. Leonardo da Vinci dejó plasmada su genialidad en el Cenacolo Vinciano en el que se puede admirar, en la pared del fondo, la "Ultima Cena" pintada por el creador de la "Mona Lisa" entre los años 1495 y 1497.

Fundada por el propio Santo en el 386 la iglesia de San Ambrosio consiguió el aspecto que conserva hoy en día en los siglos XI y XII al seguir los cánones del estilo románico-lombardo. Una imponente fachada elevada sobre un atrio del año 1150 y dos majestuosos campanarios, de los siglos IX y XII, dan paso al interior, abrigado por bóvedas de crucería. En la parte central destacan un púlpito realizado con fragmentos del siglo XI y el presbiterio baldaquino adornado con relieves románicos-bizantinos del siglo XII. El altar mayor, realizado por Voivino en el año 835, es realmente impresionante ya que está revestido con láminas de oro y plata esmaltadas, cinceladas y repujadas con piedras preciosas. En la cripta se pueden contemplar los sepulcros de San Ambrosio, San Gervasio y San Protasio. Son importantes también el Oratorio de San Vittore in Ciel d’Oro, ornamentado con mosaicos del siglo V, el Pórtico della Canonica realizado por Bramante en el año 1491. En las capillas situadas a lo largo de las naves se muestran pinturas y frescos de Bergognone, Luini y Lanino.

En la Pinacoteca de Brera, albergada en un imponente castillo construido por los Jesuitas en el siglo XVII, se puede admirar en el centro del patio la Estatua de bronce de Napoleón realizada por Canova en 1811. En el interior de la pinacoteca se contempla una inmejorable colección de frescos de la escuela lombarda y las mejores obras de Bellini, Veronés, Tintoretto, de Roberti, Piero della Francesca y Rafael, entre otros, y una extensa representación de los mejores pintores italianos de los siglos XV-XIX, así como de pintores extranjeros como el Greco.

Palacios de Milán

A parte de estos monumentos de gran interés, Milán tiene hermosos palacios emplazados en maravillosos rincones medievales como el Palacio de los Jurisconsultos de 1564, el Palacio della Ragione construido en el año 1233, el Palacio Real edificado por Piermarini en el año 1778 y en el que se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo con una estupenda muestra pictórica con obras que van desde el Futurismo hasta las más recientes tendencias o extensas obras de la última posguerra y una recopilación monográfica de los artistas más famosos; el Duomo, en el que se expone una extensa muestra de esculturas excepcionales de los siglos XIV-XV, con obras góticas lombardas, renacentistas y francesas; El Palacio Marino, del año 1558 construido por G. Alessi y sede del actual Ayuntamiento; la Casa Borromei, que data de principios del siglo XV, con impresionantes frescos de estilo gótico; el Palacio Sormani, construido en el siglo XVIII, es una suntuosa casa que en la actualidad alberga la Biblioteca Comunale Centrale y los palacios de Serbelloni, neoclásico, Castiglioni, liberty y Litta, con fachada rococó.

Otros puntos de interés de Milán

Otros lugares de interés son la Loggia degli Osli con su pórtico de 1316, la antigua tribuna para discursos conocida como el Arengario del año 1939; la Iglesia de San Gottardo in Corte con su campanario octogonal del siglo XIV y en cuyo interior se encuentra la sepultura de Azzone Visconte (obra de Giovani di Balduccio y un fragmento de fresco de Gioto); la Porta Nuova, de 1171, dentro de la muralla medieval; la Iglesia de San Satiro obra de Bramante, del año 1478, en la que destacan el Baptisterio octogonal y la Capilla de la Piedad del siglo IX y la fachada romana-paleocristiana de San Lorenzo Maggiore. Se distinguen, además la Rotonda de Via Besana, del siglo XVII, un antiguo cementerio cuya iglesia se ha convertido en sala de exposiciones; la sede de la Universidad que es el Ospedale Maggiore, edificio del año 1456 obra de Filarete; la Capilla Portinari con frescos de Foppa del año 1468 y el arca de mármol de San Pedro Mártir obra de Giobanni Balduccio; la Pusterla di San Ambrogio, antigua puerta de la muralla medieval con dos torres; el Cementerio Monumental en el que se encuentra el sarcófago de Alessandro Manzoni, numerosa capillas y monumentos de gran interés del siglo XIX y contemporáneos, así como la impresionante Estación Central, con un diseño de 1906 que fue realizado en los años 1925-1931, de 36 metros de altura.

Y para disfrutar de un enorme espacio verde de 47 hectáreas, nada mejor que visitar el Parque en el que se encuentran el Palacio del Arte, del año 1933, sede del Trienal de Arte, el Acquario Cívico, la Arena de 1807, construido por L. Canonica en estilo neoclásico, el Arco de la Paz obra del mismo artista de los años 1807-1838, en honor del emperador y los impresionantes 109 metros de altura la Torre-Belvedere.

Como centros de interés artístico-cultural destacan la Casa-Museo de Alessandro Mazoni, la riqueza de la colección privada del Museo Poldi Pezzoli, con obras de, entre otros, Botticelli, Pollaiolo, Mantegna y Piero della Francesca; la Pinacoteca Ambrosiana con obras de Leonardo da Vinci, Rafael, y Caravaggio entre otros, el Museo del Risorgimiento con una extensa y rica colección de recuerdos y objetos de valor que van del siglo XVIII a principios de la Primera Guerra Mundial; la Colección Grassi de los siglos XIX- XX de la Galería de Arte Moderno, las secciones griega, romana, etrusca y bárbara del Museo Arqueológico; y el Museo de Historia Natural que a parte de acoger el Zoo y el Planetario en sus jardines explica la Historia Natural a través de métodos modernos consiguiendo que este museo sea uno de los más importantes del país.

No se puede dejar de visitar el Museo Naval Didáctico y el Museo Nacional de la Ciencia y de la Tecnología Leonardo da Vinci con varias salas, una de ellas dedicada a este genio, realmente interesante, así como las secciones dedicadas a los transportes ferroviarios y aéreos.

LAGOS PREALPINOS

Situados al norte de Milán, en la región fronteriza con Suiza, los Lagos Prealpinos son los de mayor extensión y belleza del país. Tienen una gran profundidad ya que se supone que ocupan fosas glaciares y están ubicados en un marco natural realmente hermoso. Destacan el Lago de Orta en el Piamonte, el Lago Mayor entre el Piamonte y Lombardía, el Lago Lugano compartido con Suiza, el Lago Como en Lombardía, muy curioso, el Lago Iseo, entre Bérgamo y Brescia, y el mayor de todos, el Lago de Garda entre Lombardía, el Trentino y el Veneto.

VERONA

En el kilómetro 158 se encuentra Verona con 250.000 habitantes, antiguo emplazamiento romano de gran importancia, que hoy cuenta con una floreciente industria y una excelente producción agrícola. Conserva aún restos romanos de importancia como la Arena cuyo edificio del siglo I tenía capacidad para 22.000 personas, el Teatro Romano también del siglo I, la Puerta de los Borsari y el Arco de los Gavi. También se pueden admirar restos romanos en el Museo Arqueológico en el que además de éstas muestras aparecen piezas griegas, etruscas y medievales.

El centro urbano se distingue por sus palacios medievales como el Palacio degli Honorij con un largo empedrado de 1790. Al frente se puede admirar el estilo neoclásico del Palacio Municipal, del año 1838, el Palacio de la Gran Guardia del año 1610 y la Academia Filarmónica del siglo XVIII, que contiene el Teatro homónimo de Bilbiena y el Museo Lapidario Maffeiano con una muestra de piezas etruscas paleovénetas, griegas y romanas.

En el antiguo foro romano se levanta hoy la Plaza delle Erbe en la que se pueden ver dos hermosas columnas, la del Mercado de 1401 y la de San Marcos de 1523, además de la Fuente de Madonna Verona de 1368, y la Berlina, baldaquín de mármol en el que se sentaba la Podestá y que data del siglo XVI. En los alrededores de la plaza destacan las Torres de Gardello de 1370 y las de los Lamberti así como la Casa de los Mercaderes, de 1301, las Casas Medievales Mazzanti y el Palacio Maffei de 1668.

Otras muestras palaciegas de interés son el Palacio Comune del año 1100, de estilo románico que acoge al Tribunal de Justicia, el Palacio del Capitano, el Palacio del Gobierno con puerta de Sammicheli de 1532, aunque las obras cumbre de Sammicheli son los palacios Bevilacqua, Canossa y Pompei. Este último acoge el Museo de Historia Natural en el que se exhiben los más hermosos hallazgos paleontológicos de Bolca y colecciones de la Edad de Bronce. No se puede dejar de ver el Palacio Forti-Emilei sede de la Galería de Arte Moderno y Contemporáneo y el Palacio Giusti del año 1580, con un maravilloso jardín del siglo XVIII.

Como monumentos civiles destacan también el Castel San Pietro, enclavado en el teatro romano del siglo I, la Puerta de San Jorge obra de Sammicheli del año 1525, el Castelvecchio construido en el siglo XIV por Cangrande II, según proyecto de Francesco Belvilacqua, para ser residencia y castillo de guardia del Puente Scaligero y que acoge al Museo Cívico de Arte con una importante muestra de pintura local con valiosas obras entre las que destacan, entre otras, la "Madonna del Roseto", el "Retrato de Belvilacqua" o la "Madonna della Quaglia", la Galería del Consejo, sobresaliente obra del Renacimiento véneto construida en el siglo XV y las Arche Scaligere, circundadas por una austera verja del siglo XIV, impresionante muestra funeraria de estilo gótico en la que se puede ver las urnas de Mastino II de 1345, las de Casignorio de 1375 o la de Casagrande I de 1330 y otras tumbas de sarcófago.

Entre los edificios religiosos también se encuentran muestras artísticas de gran interés como la Iglesia de Sant’Anastasia de estilo gótico, edificada en los años 1290-1481, con magnífica portada del siglo XIV y en cuyo interior destacan un bello altar Fregoso de Sammicheli del siglo XIV adornado con estatuas de D. Cattaneo, curiosas pilas de agua bendita, además de variadas obras como frescos de Liberle da Verona, el fresco "Virgen y Santos" de 1395 obra de Altichiero, las "Veinticuatro Escenas de la Vida de Jesús" realizadas en terracota por Michele da Firenze o el sepulcro Serego de los años 1424-1429.

El Duomo, construido en el año 1100 aunque fue adaptado por artistas góticos y renacentistas, tiene como máximos atractivos su fachada con un pequeño pórtico del Maestro Nicoló del año 1139 y un Campanario de Sanmichele del siglo XVI. En el interior destaca la "Asunción" de Tizziano, entre otras.

Se distinguen, además la Iglesia de Santa Elena levantada sobre restos paleocristianos con un pórtico del siglo XV; San Bernardino de 1451-1466, con portada lombarda de 1474 y en cuyo interior muestra la famosa Capilla Peregrini de Sammicheli, del año 1556, y un órgano de 1481 con puertecillas pintadas por D. Morone; San Fermo Maggiore compuesta por dos iglesias, la inferior de estilo románico consta de tres naves de los años 1065-1138, con un crucifijo de madera del siglo XIV y restos de frescos de los siglos XI-XIII. Y la iglesia superior, gótica, con restos del claustro románico y un campanario del siglo XIII. En el interior se pueden ver esculturas de los siglos XV-XVI, frescos de los siglos XIV-XV, un importante retablo de 1528 obra de G. F. Caroto, el monumento Brenzoni de Nanni di Bartolo y el célebre fresco de Pisanello "Anunciación y Arcángeles".

También resultan interesantes la Iglesia de Santa Maria in Organo con un campanario del año 1525, una estupenda cripta de los siglos VII y VIII y maravillosas tallas de Giovanni da Verona en el coro y la sacristía; la iglesia de San Giovanni in Valle con restos de un claustro románico y una cripta que contiene dos sarcófagos cristianos del siglo IV y San Giorgo in Braida construida en los años 1477-1536, con fachada del siglo XVII y una cúpula de Sanmichele en el exterior y, en el interior, una muestra de maravillosos frescos de los pintores Veronés y Tintoretto.

Por otro lado, destaca por su belleza e interés artístico San Zeno Maggiore, iglesia del año 1120, con un Campanario de 1045, una Torre de la abadía del siglo XIII y una maravillosa portada que data del año 1138 obra de Niccoló, realmente magistrales. En el interior resaltan la cubierta de carena del año 1386, el Baptisterio del siglo XII, el Tríptico de Mantegna pintado en el año 1459, en el altar mayor, el Claustro de los siglos XII-XIV, y el Oratorio de San Benedetto del año 1100 con capiteles del siglo VI. Como curiosidad es necesario visitar San Francesco al Corso ya que en su cripta se puede contemplar el sarcófago que según la leyenda pertenece a Julieta, protagonista del drama de Shakespeare, "Romeo y Julieta".

VICENZA

Entre Verona y Padua se localiza Vicenza, una pintoresca población surgida en una zona de asentamientos paleovénetos, con más de cien mil habitantes. Emplazada a los pies de los montes Berici, Vicenza se distingue por la profusión de construcciones renacentistas, especialmente las proyectadas por Palladio, célebre arquitecto del siglo XVI.

La Plaza Matteotti es el punto ideal para descubrir la ciudad. Se encuentra muy cerca del río y acoge distintos monumentos de interés como el Palacio Chiericati, cuya construcción fue iniciada en los años 1550-1557 y finalizada en el siglo XVII, sede del Museo Cívico con una excelente colección paleoetnológica y arqueológica. En la primera planta de este bello edificio se localiza la Pinacoteca con obras renacentistas y pintura veneciana de artistas de la talla de Tintoretto, Carpaccio o Piazetta, sin olvidar cuadros de los siglos XIII al XV. Muy cerca del palacio se erige la Iglesia de la Santa Corona, iniciada en el año 1261, adaptada en el siglo XV y restaurada después. Cuenta con una impresionante portada, un célebre campanario e interior de estilo gótico con obras tan importantes como la "Adoración de los Magos" del genial Veronés, el "Bautismo de Jesús" de Giambellino, un relicario de la Santa Espina de arte bizantino del siglo XIV y pinturas de Montagna y L. Bassano. Más hacia el norte, en la misma plaza, se distingue el Teatro Olímpico, del siglo XVI construido en madera y estuco de acuerdo al proyecto inicial de Palladio.

Finalizada estas tres visitas ya se habrá descubierto el llamado Corso Palladio, una primorosa y recta calle que atraviesa de este a oeste, hasta la Plaza de Castello, el casco histórico y monumental de Vicenza, sin duda, lo más representativo de la ciudad. Conforme se avanza van apareciendo, a ambos lados, diferentes construcciones, palacios, pórticos e iglesias que llaman la atención por su belleza. Y de entre todos ellos hay que destacar la Casa Cogollo, llamada también Casa de Palladio, del siglo XVI; el Palacio de Schio, de estilo gótico-veneciano de los siglos XIV-XV; el Palacio Comunale antiguo Trissino del siglo XVI cuyo pórtico fue proyectado por Scamozzi; la Iglesia de San Felipe de Neri, reconstruida en el año 1730 con una fachada de estilo neoclásico y el Palacio Thiene Bonin, de estilo gótico -veneciano con una preciosa galería en su patio principal. Muy cerca se ubica la Plaza de Castello, final del Corso Palladio y reconocible fácilmente por su Puerta Medieval. Desde aquí se puede acceder, por una callecita, al Duomo, con una impactante fachada de estilo gótico, que data del año 1467. Destacan también una tribuna renacentista terminada en el año 1508, el ático y la cúpula, según diseño de Palladio que se realizaron en los años 1558-1574. A pesar de que ha sido restaurado en varias ocasiones la espectacularidad del Duomo es incuestionable. Es imprescindible, sin duda, visitar el campanario, del siglo XI, con base romana y el interior del templo donde los elementos góticos proliferan por doquier. Merece especial mención la capilla de la Adoración de los Magos construida por Maffei.

En la misma plaza del Duomo se localizan el Palacio Episcopal, del siglo XV, con una bella galería del año 1494 obra de Bernardino da Milano, el Palacio Proti, del año 1599, con un criptopórtico romano del siglo XVI y la Casa Pigafetta, de estilo gótico renacentista. En este punto se puede cruzar el río por el Puente de San Miguel, para visitar el Oratorio de San Nicolás de Tolentino, reconstruido en el siglo XVII, con frescos y estucos de la época, o bien, continuar hacia la bella Plaza de Biade, donde se levanta majestuosa la Basílica, diseñada por Palladio y que comprende el Palacio della Ragione, de los años 1441-1494 obra de Domenico da Venezia, con el Museo Palladino con maquetas y dibujos del artista y la Torre de Piazza, con más de 80 metros de altura, iniciada en el siglo XII siendo terminada en el año 1444. La Basílica está rodeada de interesantes construcciones y de dos plazas más, lo que le confieren un carácter muy marcado difícil de encontrar en cualquier otra esquina de Vicenza. La Plaza de Erbe y la Plaza de Segnori albergan edificios tan significativos como la Torre de Girone, de estilo medieval y el Arco del Registro del año 1494.

Una vez finalizada estas visitas, quedan por descubrir interesantes palacios como el Palacio de Negri da Salvi, de finales del siglo XVI, el Palacio Iseppo da Porto, el Palacio Valmarana restaurado en el siglo XVII, y las iglesias de San Giacomo y Filippo que guardan en su interior pinturas de artistas vénetos de los siglos XVI-XVII como Fumiani, Maffei y otros; la iglesia de San Esteban templo barroco en la que se puede contemplar la obra de Palma el Viejo como la "Virgen y Santos"; o la iglesia de San Lorenzo, del siglo XIII, con una enorme portada adornada de esculturas de 1344, un campanario gótico y en el interior diversas capillas con abundantes adornos, grandes sepulcros patricios y un hermoso claustro del siglo XV. Todos ellos situados en las cercanías del Corso Palladio.

Antes de abandonar Vicenza son imprescindibles las visitas a la Basílica de Monte Berico, del siglo XVI, que conserva una admirada estatua de la Virgen de 1444, la "Piedad" de B. Montagna, un coro de madera del siglo XV y una de las obras más famosas de Veronés del año 1572 la "Cena de San Gregorio".

En los alrededores de la ciudad, la Villa Valmarana del año 1668 que contiene un palacete y un albergue decorados con magníficos frescos y la Rotonda, proyectada por Palladio en el año 1550 y terminada en 1606 por Scamozzi, con sus cuatro fachadas de templo jónico y un salón circular con cúpula, ambas dignas de ser visitadas.

TRENTO

Capital de la región Trentino-Alto Adige, Trento es famoso mundialmente por ser la primera sede del Concilio de Trento, 1534-63, en el que la Iglesia católica sentó directrices importantes como, por ejemplo, el número de sacramentos o que la única interpretación de la Biblia válida era el de la Iglesia.

Esta ciudad cuenta con un bello Duomo construido en los siglos XII y XIII, dedicado a San Vigilio siendo éste un imponente edificio románico-gótico que tiene como peculiaridad un pequeño castillo almenado elevado sobre el ábside, el Castelletto Merlato, del siglo XIII y con un campanario del siglo XVI. En el interior se ven monumentos funerarios, restos de frescos de los siglos XIII-XV, el crucifijo de madera ante el que se promulgaron los famosos decretos del Concilio de Trento en los años 1534-1563 y la cripta con restos de una basílica paleocristiana del siglo VI. Al salir del Duomo se localiza la plaza del mismo nombre en la que se pueden admirar la Fuente de Neptuno, del siglo XVIII, las Casas Cazuffi del siglo XVI cuyas fachadas fueron pintadas por Fogolino en el año 1530 y el Palacio Pretorio que data del siglo XIII en el que se encuentra ubicado el Museo Diocesano y en cuyo interior se pueden ver, entre otras obras, un Sacramentario otoniano del siglo XI, siete tapices flamencos del siglo XVI, tejidos en Bruselas, estatuas y altares de madera tallada de los siglos XIV-XV. Detrás del Duomo se ubica el Palacio Sardagna que acoge al Museo Tridentino de Ciencias Naturales.

En Trento se puede pasear por calles flanqueadas por preciosos palacios como el Palacio Galasso, de estilo barroco, popularmente llamado "del diablo" y construido en el año 1602 y el Magno Palazzo levantado en el año 1536, siguiendo los cánones del estilo renacentista, con frescos de Dossi, Romanino y Fogolino y que acoge al Museo Provincial de Arte con colecciones arqueológicas, objetos sagrados, códices, monedas y pinturas. También se pueden admirar castillos como el Castello del Buonconsiglio que contiene varios edificios rodeados por una muralla y que antiguamente fuera la residencia de los príncipes obispos; el Castelvecchio restaurado en 1475 siguiendo el estilo gótico veneciano; torres como Torre Verde, resto de la muralla del siglo XIII; Torre Grande unida al Castelvecchio o Torre Vanga, del siglo XIII.

Las iglesias tampoco faltan, San Lorenzo, de estilo románico que data del siglo XII, Santa Maria Maggiore, construida en el año 1520 en estilo renacentista con campanario de tres vanos, un coro de mármol de 1534 y un retablo de G. B. Moroni del año 154 y San Apollinare, del siglo XIV, románico-gótica. Destacan también el Monumento a Cesare Batisti elevado en el año 1935, desde el que se puede ver una hermosa panorámica de la ciudad y el conocido Monumento a Dante, obra de Zocchi construido en el año 1896 y ubicado en el Jardín Público.

PADUA

Situada en el kilómetro 241 en la provincia del Veneto, Padua ha sabido conservar su patrimonio histórico a la vez que ha desarrollado una importante industria.

Lo mejor para recorrer esta ciudad es pasear por ella dejándose llevar por el intrincado recorrido de sus calles y canales que esconden verdaderas maravillas.

San Antonio de Padua, patrón de esta ciudad, tiene su santuario en la Basílica del Santo. Aunque nació en Lisboa, San Antonio murió en Padua en 1231 y es alrededor de su tumba donde se levanta este impresionante edificio, eminentemente gótico y románico, aunque con elementos de otros estilos. Cuenta con ocho cúpulas y varios campanarios que parecen minaretes árabes. En el interior destacan el altar mayor con relieves y bronces de Donatello y un valiosísimo candelabro de bronce con una altura de 3,92 metros realizado por Andrea Briosco en el año 1515. Resaltan, además la Capilla de San Felice de 1377 que conserva hermosos frescos de Avanzo y Artichiero, la Capilla del Tesoro de forma circular, del año 1689, con valiosas obras de orfebrería, la Capilla dei Conti decorada en el año 1382 en la que se muestran frescos de Menabuoi y la Capilla del Arca del Santo del siglo XVI con relieves tallados por Sansovino.

En la Plaza del Santo se encuentran otras muestras artísticas importantes como la obra cumbre de Donatello, el Monumento Ecuestre al Gattamelata, el Oratorio de San Giorgo de los años 1377-1384 con frescos de Alitichiero, los frescos de la Scuola de Sant’Antonio que son de Tiziano, entre otros, la Pinacoteca con importantes obras de Tiziano, Venziano, Bellini, Veronés, Tintoretto, Tiépolo o Giotto entre otros, además se exponen las esculturas creadas por Canova entre las que destaca el "Hermafrodita", el Museo Bottacin con una muestra interesante de monedas y la Colección Emo Capodilista con monedas, cerámica y arte flamenco sobre todo.

En los Jardines de la Arena se encuentran los restos de un anfiteatro romano del siglo I y en la Capilla degli Scrovegni se conservan impresionantes frescos de Giotto (destacan también los zócalos con las "Siete Virtudes" y los "Siete Vicios"), en la fachada interna el "Juicio Universal" y un gran friso con las 38 escenas representando la vida de Jesús, mientras que en el altar sobresalen dos Vírgenes de estilo gótico y dos Ángeles de Pisano. La Cappella Ovetari está decorada con frescos del año 1448 pintados por Mantegna. El Convento de los Eremitani acoge el Museo Arqueológico con muestras prerromanas, romanas, egipcias, etruscas y paleocristianas, la colección de monedas del Museo Bottacin, la colección Emo Capodilista y la Pinacoteca con obras de Giotto, Bellini, Veronés, Tintoretto y Guardi, entre otros.

Un antiguo albergue llamado El Buey sirvió de base para levantar la Universidad de Padua, fundada en el año 1222 y que recibe el nombre de el Bo, en la que se pueden admirar la Torre del Papafava, el renacentista Palacio de Capodivacca y el primer aula diseñada para dar clase de anatomía, el Teatro Anatómico de 1595 y el Ayuntamiento que se encuentra ubicado en el Palacio degli Anziani, del siglo XIII.

Construido en 1219, el Palacio della Ragione tiene en su interior un único salón de 78.5 por 27 metros y 27 metros de altura, resultando realmente impresionante. La bóveda original pintada por Giotto fue restaurada en el año 1430.

El Palacio del Capitanio obra de Falconetto en los años 1599-1605, tiene como peculiariedad el Arco dell’Orologio de 1532. Cerca de este palacio se encuentran la Logia della Gran Guardia, construida en los años 1496-1523, la del Capitanio y el edificio Liviano realizado en el año 1939 por Gio Ponti que acoge a la Facultad de Letras y el Museo de Arqueologóa y de Arte con estupendas obras de Donatello y objetos romanos y griegos.

Otros monumentos religiosos de interés son el Duomo creado en el siglo IX con importantes muestras pictóricas y un importante tesoro, el Baptisterio de 1171 que muestra frescos de Giusto de’Menabuoi del año 1378 y la Basílica de Santa Giustina con la capilla de la Virgen del siglo VI, el coro de madera de 1566, el arca de San Lucas de 1316 obra de diversos maestros pisanos y el retablo de Veronés situado en el altar mayor.

Como curiosidades se pueden visitar el Orto Botanico de 1545, el más antiguo de Europa, con curiosas y numerosas especies y el Café Pedrocchi, lugar de reunión de los protagonistas del Risorgimento en 1831.

VENECIA

Al norte del Mar Adriático, en el Golfo de su mismo nombre, Venecia, con 310.000 habitantes, está construida sobre una laguna en la que la única tierra que se pisa es la compuesta por unas 100 pequeñas islas y unos 400 puentes que cruzan los 150 canales que se convierten en calles anegadas de agua. Esta composición es uno de sus máximos atractivos y también una de sus máximas pesadillas ya que al posible hundimiento de la ciudad se unen las plagas periódicas de algas que la inundan de malos olores, mosquitos y suciedad difícil de limpiar. A pesar de estos inconvenientes Venecia es una ciudad de fábula, llena de monumentos y con una amplia vida cultural y artística.

La Plaza de San Marcos es un inmejorable lugar para comenzar la visita por esta ciudad de ensueño ya que es el corazón de la vida veneciana. Como pieza arquitectónica fundamental destaca la Basílica de San Marcos de estilo románico-bizantino, construida entre los siglos XI-XV. Cuenta con magníficos mosaicos con fondo de oro tanto en el interior como en el exterior. Su interior es en forma de cruz griega con tres naves separadas por columnas, sobre éstas se asientan las Galerías para Mujeres y los grandes arcos que sostienen las cúpulas. El ábside de mármol, adornado con estatuas del año 1394 de los Dalle Masegne, tiene en el centro el altar donde reposan los restos de San Marcos y detrás, la Pala d’Oro, retablo realizado en oro con incrustaciones de piedras preciosas y esmaltes de los siglos X-XIV. Se puede visitar el Tesoro, con bellas muestras de arte bizantino de 1204 y el Museo de San Marcos, que muestra los originales y famosos caballos, pinturas del siglo XV, tapices y corales minados. El Campanario fue reconstruido en 1912 tras derrumbarse el que había de 1902 y desde la parte superior de sus 99 metros se puede disfrutar de una hermosa panorámica de la ciudad de los canales. En la base de éste, la excelente galería de mármol realizada por Sansovino en el año 1540.

La Plaza de San Marcos cuenta con otros edificios muy interesantes como son la Procuratie Vecchie, la Torre del Reloj del año 1496 en la que se pueden ver las famosas Estatuas de los Moros dando las horas y las Procuratie Nuove, edificios porticados construidos por los excelentes arquitectos Gergamasco, Sansovino, Scamozzi y Longhena entre los años 1584 y 1640 (el lugar en donde se extienden las terrazas de los cafés).

Otro edificio representativo de Venecia es el Palacio Ducale de estilo gótico veneciano construido como residencia del Dux en los años 1309 a 1442. En el exterior destacan la fachada del Reloj, barroca, y el arco de Foscari, de 1471 con copias de Adán y Eva en el interior, junto a la puerta de entrada. Una vez en el interior, el impresionante patio, la escalera de los Gigantes con estatuas de Sansovino, el apartamento ducal y la sala de los mapas son sus mejores tesoros, sin olvidar el mobiliario, los techos o los cuadros de pintores como Tiziano, Veronés, Tiépolo o Tintoretto. A uno de los lados del palacio se levanta el Puente de los Suspiros, llamado así porque por él cruzaban los presos que iban a juicio. Muy cerca de allí, la Biblioteca Marciana construida por Sansovino, que acoge además de la biblioteca, el Museo Arqueológico con una importante muestra escultórica romana y griega, con estatuas femeninas griegas de los siglos V-IV a.C., galos heridos del siglo III a.C., bustos y monedas entre otras piezas.

Para ver una estupenda colección de pintura veneciana de los siglos XIV-XVIII, nada mejor que visitar las Galerías de la Academia. Allí se pueden ver obras tan importantes como el "San Jorge" de Mantegna, las famosas "Vírgenes" de Bellini, la "Tempestad" de Giorgione, la "Virgen y Santos" y la "Comida en Casa Levi", ambos del Veronés, "Santa Ursula" de Carpaccio y el "Milagro de San Marcos" de Tintoretto entre otros.

Santa María Gloriosa del Frari, iglesia gótica de enorme extensión, edificada por los franciscanos 1340-1443, conserva un hermoso campanario de 1395 que destaca ante la austeridad de su fachada. En el interior, a parte de contemplar la tumba de Tiziano, se puede disfrutar con un estupendo coro tallado en madera con adornos en mármol realmente hermosos y con los magníficos retablos de Tiziano, la "Assunta" y la "Madonna" di Ca’Pesaro. A un costado de la iglesia se emplaza la Escuela Grande de San Roque en la que se exponen las mejores obras de Tintoretto, realizadas en los años 1564-1587, entre las que se encuentran, entre otras, la "Anunciación", "Santa María Magdalena", la "Crucifixión" y las "Escenas de la Pasión y del Antiguo y Nuevo Testamentos".

La grandeza de Santa María es superada por la de San Zanipólo construida entre los años 1246 y 1430. Aparece la hermosa portada renacentista en la inacabada fachada. En su interior se pueden ver los sepulcros de los personajes históricos más famosos de la ciudad, entre ellos varios duques, pinturas y esculturas de calidad, realizadas entre otros por L. Lotto, Tintoretto y Veronés. A la salida de este edificio se puede contemplar la mejor obra de Verrocchio, el Monumento a Calleoni realizado en bronce sobre pedestal de mármol del año 1488 y la fachada renacentista de la Escuela Grande de San Marcos.

Si San Zanipolo es la mayor construcción religiosa, el Ca d’Oro es el principal edificio civil de Venecia. Este palacio de estilo gótico situado en el Gran Canal y construido por Bon y Raverti entre los años 1420 a 1440 acoge la Galería G. Franchetti en la que se puede ver una muestra de arte italiano de excelente calidad, con obras de los maestros Tiziano, Mantegna, Carpaccio, Tintoretto, Van Dyck, Bernini, Briosco y Antico, entre otros.

Una vez visitados los principales monumentos, se puede hacer una travesía a lo largo del Gran Canal a bordo del Vaporetto y disfrutar de una inmejorable visión de la ciudad: más de 100 palacios de distintos estilos como los de Giustinian, gótico, Treves dei Bonfili, clasicista, Dario, renacentista, Da Mola, ojival, Grimani, magnífica obra de Sammichelli, Manin de Sansovini o Contarini-Dai Zaffo, renacentista; al igual que de iglesias barrocas como Santa Maria della Salute o románicas como San Samuel, edificios civiles como Ca’Rezzonico, barroco, en cuyo interior está ubicado el Museo del Siglo XVIII, de estilo veneciano, con una curiosa muestra de objetos que abarca desde pinturas o tapices hasta marionetas y una farmacia, Ca’del Duca con una buena colección de cerámica, el Ayuntamiento de los siglos XII-XIII, las Fábricas Viejas convertidas hoy en un mercado y las Fábricas Nuevas sede del Tribunal de Justicia o Correos, así como diferentes museos cobijados en marcos incomparables como el Museo de Historia Natural en el que se muestra sobre todo fauna marina y está situado en el Palacio Belloni Battaglia, o la Galería Internacional de Arte Moderno y el Museo Oriental, ambos en la barroca Ca’Pesaro.

Tanto a bordo del Vaporeto como caminando, el Puente de Rialto ofrece un bello espectáculo. Con 48 metros de largo y 7.5 de altura este puente cuenta con tres escalinatas y varias arcadas, así como con innumerables tiendas. Es un buen sitio para, una vez recorrida la Venecia de los canales, conocer la parte que se puede visitar andando y que también ofrece lugares de interés como Santa Maria dei Miracoli de mármol de distintos colores, tanto en el interior como en el exterior, una verdadera joya del primer Renacimiento obra de los Lombardo 1489; la Scuola di San Giorgo degli Shiavoni con estupendas pinturas de Carpaccio, de 1502 a 1511, adornando la planta baja que representan la vida de San Jorge y de otros santos; el Gueto, zona en que fueron recluidos los judíos entre 1526 y 1797 con un curioso Museo de Arte Hebreo y cinco sinagogas; los Cimientos Nuevos con un paisaje realmente hermoso y desde el cual se contempla la Isla de Murano; el Museo Histórico Naval; la Scuola dei Carmini con nueve obras en tela de Tiépolo en el techo; la Virgen del Huerto, gótica del siglo XV, con pinturas de Tintoretto cuyos restos reposan en esta iglesia y el irremplazable hueco dejado por el teatro La Fenice, arrasado por el fuego en el año de 1996.

Islas de Venecia

Las islas de Venecia ofrecen su propio encanto. Giudecca tiene un trazado regular con numerosos espacios verdes salpicados por edificios de interés como la Iglesia del Redentor, obra maestra de Palladio (edificada después de su muerte), la Iglesia y el Monasterio de San Giorgo Magiore, ambas con obras de Tintoretto o el Palacio Cini. Murano, compuesta por cinco pequeñas islas, conocida mundialmente por la excelente calidad del vidrio que fabrican y en la cual es de obligada visita el Museo de Arte del Vidrio que ofrece una muestra de vidrios de todo el mundo aunque con especial hincapié en el veneciano.

En Burano se pueden adquirir preciosos encajes, San Francisco en el Desierto destaca por la soledad que ofrece y por su eremitorio del siglo XIII, Torcello cuenta con una importante Catedral del siglo VII con estupendos mosaicos, una iglesia románica, Santa Fosca, y el Museo del Estuario instalado en dos palacios del siglo XIV.

La más famosa de todas las islas es el Lido ya que en ella están situados el Casino Municipal, el Palacio del Cine, sede de la internacional Mostra de Venecia, y el Hospital del Mar. Como curiosidad, la isla de San Lázaro de los Armenios, que fue escogida por una religión oriental para instalar su comunidad (llevan allí desde el siglo XVIII).

TRIESTE

En plena frontera eslovena, en la parte más nororiental del Mar del Adriático, Trieste conserva un atractivo centro histórico, a la vez que se convierte en una ciudad industrial con una importante actividad comercial.

Se puede pasear por calles franqueadas por hermosos palacios como el Comunale, el Pitteri de 1785, el del Governo y el Carciotti, ambos con salida al mar o el Lloyd Triestino de 1883, así como edificios civiles como la Pescheria que acoge el Acuario Marino, la Casa Stratti de 1839, el Teatro Municipal de estilo neoclásico o el Castello con un interesante museo en el que se muestran colecciones de armas, tapices y muebles. No pueden olvidarse los edificios religiosos como la Catedral de San Giusto con fachada de piedra y rosetón gótico, un campanario del siglo XIV que incorpora restos romanos, delicados mosaicos y un retablo de Carpaccio y el baptisterio de San Juan, con pila del siglo IX; la Iglesia de San Nicoló dei Greci que practica el rito griego oriental; o la Iglesia de San Antonio Nuovo, de estilo neoclásico. Todas estas construcciones se ven ensalzadas por fuentes como la de Neptuno de Mazzoleni.

Museos de Trieste

Trieste cuenta con un buen número de museos: el Museo Revoltella con una excelente muestra de pintura y escultura de los siglos XIX y XX; el Museo Cívico de Historia Natural, muy completo; el Museo Cívico Sartorio, con colecciones de cerámicas y porcelanas muy interesantes de los siglos XV-XIX, y, también, de pinturas sobre tabla de los siglos XIV-XIX; el Museo Cívico del Mar, que muestra maquetas y muebles a lo largo de la historia de la navegación; el Museo Teatral Schmidi; el del Risorgimento o el de Historia y Arte con una importante muestra arqueológica.

Restos Romanos

Trieste conserva importantes restos romanos como la Basílica Forense del siglo II, el Templo Capitolino, el Arco de Ricardo del siglo I a.C. y también de ese siglo el Teatro Romano. Después de admirar todas estas maravillas, sólo queda dar un paseo por sus calles para saborear el ambiente que en ellas se respira.

BOLONIA

Capital de la región de Emilia Romagna, situada en el sur de la llanura del Po, Bolonia ha sido desde tiempos inmemoriales un cruce de caminos por el que han pasado todas las culturas dejando en ella sus huellas.

Ciudad natal del arquitecto Antonio di Vicenzo, todos los edificios góticos llevan su impronta, como es el caso de San Petronio, construido en el año de 1390. Destacan las esculturas de Iacomo della Quercia de la portada, las capillas del interior con magníficas obras de arte, el ábside con una impresionante tribuna de Vignola, un coro de 1477 y el órgano más antiguo de Italia de 1475.

La Plaza Mayor, en la que se encuentra San Petronio, cuenta además con otros edificios de interés como el Ayuntamiento con una estupenda portada de Alessi, la Sala de Hércules y las Colecciones Municipales de Arte, el Palacio de los Notarios, de estilo medieval, el renacentista Palacio del Alcalde con la Torre dell’Arengo de 1212 y el Palacio dei Banchi construido por Vignola. La Plaza Mayor hace forma de "L" pasando a llamarse, en su trazado más corto Plaza de Neptuno, debido a la fuente dedicada a este dios de la mitología y obra de Giambologna. Es en este tramo donde se encuentra el Palacio di Re Enzo del siglo XIII.

La Pinacoteca Nacional tiene una inmejorable muestra de arte distribuida en tres secciones: en la primera exhibe obras de artistas emilianos de los siglos XIV-XV, entre ellos Vitale da Bologna, Giobani da Moneda, Michele di Mateo o Simone d’Crocifisi, así como de artistas toscanos, venecianos y umbríos de los siglos XIII-XIV como Lorenzo Monaco, Guiotto y su escuela, Lorenzo Veneciano o Andrea di Bartolo. La segunda está dedicada al Renacimiento con obras de Francesco del Cossa, E. de Roberti, F. Francia y A. Aspertini, entre otros, también cuadros de artistas extranjeros y de la segunda mitad del siglo XVI como Vasri, P. Faccini, C. Procaccini y G. Reni, entre otros; la tercera sección está dedicada al Barroco y contiene obras de Agostino, Carracci, G. Reni, G. Cavedoni, Guercino, Domenichino, L. Pasinelli y G. M. Crespi, entre otros artistas.

San Domenico conserva parte de su estructura original dominica del año 1221. En su interior tiene como máximos atractivos la Capilla Ghisilardi obra de Peruzzi con dos tumbas características de Badalquino, la Capilla di San Domenico con frescos de Reni en la que se halla el Arca del Santo con relieves de Nicola Pisano y esculturas de Nicoló dell’Arca, el Claustro de los Muertos que destacan por su belleza y el Museo en el que se pueden contemplar, entre otras piezas, el Busto en terracota de Santo Domingo de Nicoló dell’Arca, el Plato con un San Juan del año 1460 y frescos de L. Carracci.

La iglesia de San Francesco, de influencia gótico francesa, 1236-1263, tiene en su interior la Capilla de San Bernardino del siglo XV y la tumba de Albergati de Ferrucci como lugares más interesantes, junto con los dos campanarios, uno de 1260 y el otro construido por di Vicenzo en 1402.

El resto de la ciudad contiene otros monumentos de interés como las torres Azzoguidi y Prendisparte ambas del siglo XII, las dos Torres Pendenti de estilo renacentista consideradas como el símbolo de la ciudad; edificios religiosos como la Metropolitana, con una cripta con el conjunto "La Piedad" compuesto por ocho figuras de Lombardi; Santiago el Mayor en la que destacan la tumba Bentivoglio y la capilla del mismo nombre; el Convento de los Agustinos y sus dos bellos claustros; Santa Maria dei Servi, realmente hermosa o el conjunto de iglesias que conforman Santo Stefano.

No podemos olvidar los palacios, de gran belleza, como el de Bevilacqua con una fuente en el centro del patio, el del Archiginnasio sede de la Biblioteca Cívica, el de la Mercanzia y el Arcivescoville del siglo XIII, así como los museos Cívico Medieval con colecciones de orfebrería, vidrio de Murano y códices, entre otros objetos, el Museo Arqueológico con una excelente muestra de piezas etruscas y prehistóricas y el Museo Naval con una curiosa muestra de barcos a escala.

RAVENA

A tan sólo 8 km. del Mar Adriático, al noroeste de la región de Emilia Romagna, Rávena es hoy en día un importante centro de reunión para las industrias químicas y petroquímicas así como para los amantes de la buena música.

La Iglesia de San Vital fue consagrada en el año 547. Tiene un campanario cilíndrico y una cúpula que cubre su planta octogonal. Su interior es diáfano, mármoles y mosaicos decoran las paredes, mientras que el altar es de alabastro oriental realizado en el siglo VI. También son muy hermosos los mosaicos del siglo V del Mausoleo de Gala Placidia.

El Palacio Comunale tiene forma almenada y fue construido en 1681 y reconstruido en el siglo XVIII. El Duomo también cuenta con un campanario cilíndrico del siglo X y en su interior destaca la Capilla del Sacramento con frescos de Reni. El Baptisterio Neoniano data del siglo V así como los mosaicos del interior.

En Rávena se puede visitar la Tumba de Dante que consta de un templete de 1870 y un arca con la imagen del poeta de Lombardo. Son de interés también el campanario de la Iglesia de San Giovanni Evangelista, la Basílica de San Apollinare Nuovo con un campanario cilíndrico del siglo IX y estupendos mosaicos, la Loggetta Lombardesca sede de la Pinacoteca Comunale, el Museo Nacional con importantes muestras arqueológicas, el Museo Arcivescovile con la cátedra de Maximiano como joya de la colección y, a las afueras de la ciudad, el Mausoleo de Teodorico y la Basílica de San Apolinar en Classe, cuya construcción fue ordenada por un rey ostrogodo en el año 520.

 

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