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GRECIA - ARTE Y CULTURA
 

El arte griego es, quizá, el que más ha influido en el arte de todo el mundo, principalmente en Europa. Los cánones artísticos de medida y proporciones se siguen aún hoy en día y su cultura ha sido tan importante que las principales bases del pensamiento humano se desarrollaron en este país. Si tenemos en cuenta que su mejor período no duró más de 30 años, del 460 al 430 aC. resulta aún más sorprendente que en tan poco tiempo se pudiesen desarrollar tantos y tan diversos aspectos de la cultura. De hecho este fenómeno no avuelto ha producirse en toda la historia.

Prehistoria

De este período destacan las estatuillas estatopigeas y las cerámicas del neolítico, los tholos y la cerámica minia de la civilización heládica, así como las estatuillas en forma de violín y las cerámicas en forma de sartén de la civilización cicládica. En la Edad del Bronce se estableció en Creta una civilización que se diferencia de todas las existentes en aquella era en el Mediterráneo, la minoico-micénica.

Dórico

Durante la Edad del Hierro los dorios invaden la Península griega y aunque con la implantación de las ciudades-estado pierden el dominio político, en las artes se desarrolla intensamente el estilo geométrico tan característico de este pueblo y que puede verse, sobre todo, en la cerámica. Un poco más tarde se desarrolla la escultura con Dédalo que realizaba imágenes de piedra de grandes proporciones muy rígidas y decoradas con motivos geométricos.

Período Arcaico

En este período se sufre la transformación del arte ya que de la importancia de la forma se pasa a la importancia del símbolo. Su principal expresión son los Kuroi, figuras masculinas desnudas de atletas y las Korai, figuras femeninas con complicados tocados y sencillas túnicas.

De este período, mitad del siglo VII aC. es el primer templo griego, el de Hera en Olimpia siguiendo los cánones dóricos. De la necesidad de decorar el interior de los templos surgen nuevas modalidades artísticas: frisos, metopas y frontones con relieves que tratan distintos temas. La escultura comienza a adquirir movimiento aunque de forma muy tímida. Sin embargo, la cerámica adquiere en este período su máximo esplendor con los vasos corintios en blanco y negro. Se comienza a decorar la cerámica con pintura y los motivos empiezan a recrear grupos de personas pintadas en negro.

Estilo Severo

Del 480 al 450 aC. aparecen nuevas tendencias muy novedosas como el naturalismo basado en las teorías de Sócrates. El principal escultor es Mirón con su famoso Discóbolo.

Período Clásico

Este período abarca desde el 447 hasta el 323 aC. aunque el verdadero esplendor dura solo treinta años. En arquitectura destaca el Partenón de la Acrópolis de Atenas de estilo dórico. En escultura destacan Mirón que cabalga entre la etapa anterior y ésta y Policleto a quién se debe la consideración de la estatua con medidas equilibradas. También es mundialmente famoso Fidias que sería sustituido ya en el siglo IV aC. por Escopas que imprime movimiento y sentimientos a sus esculturas, Praxisteles, el primer escultor que realiza desnudos femeninos y Lisipo, partidario del naturalismo. Desaparece la cerámica ática y, en cambio, se desarrolla la pintura de grandes dimensiones.

En arquitectura destacan especialmente los templos griegos. En general todos están compuestos por una gran sala rectangular, naos, en la que se situaba la estatua del dios correspondiente, siempre mirando hacia el Este. Precediendo a la naos se encuentra la pronaos con dos columnas a la entrada y cuyo interior puede estar dividido en varias salas divididas por columnas a su vez. Con el tiempo esta estructura fue evolucionando complicándose cada vez más. Los templos griegos se denominan en relación con el número de columnas de la fachada, cuatro columnas, tetrástilo, seis, exástilo, ocho, octástilo, etc. y también por el orden arquitectónico en que hayan sido realizados, dórico, jónico o corintio.

El orden dórico se caracteriza porque las columnas no tenían basa, el fuste de las columnas era acanalado y el capitel era sencillo y estaba compuesto de un ábaco cuadrado sobre un equino circular. El arquitrabe, situado encima de las columnas, era liso y el friso se dividía en triglifos y metopas.

El orden jónico tiene como normas fundamentales columnas con basa moldeada en forma de discos superpuestos, el fuste cuenta con astrágalo entre las estrías y el capitel cuenta con volutas y un ábaco muy reducido y trabajado. El arquitrabe tiene tres franjas horizontales, un friso que puede ser liso o con relieves.

El orden corintio solo se diferencia del jónico por la forma del capitel que se compone por dos capas de grandes hojas de acanto.

El templo griego era la residencia del dios y el culto religioso se celebraba en el exterior por lo que las decoraciones más bellas siempre estaban en la fachada del edificio, de ahí, los maravillosos frontones típicos de estas construcciones.

Período Helenístico y Romano

El gran predominio de Grecia acaba en este período que va desde el 310 hasta el 140 aC. Los romanos favorecen el neoaticismo consistente en reproducciones de las obras clásicas.

Arte Paleocristiano

En el siglo VI dC. aparecen las primeras basílicas cristianas surgidas alrededor del sepulcro de algún mártir. Destacan la Basílica de Agios Dimitrios en Salónica y las Basílicas A y B de Creta.

Desde el Período Bizantino hasta el Dominio Turco

En el siglo VIII se construye la primera iglesia de estilo bizantino, la Basílica de Santa Sofía en Salónica. A partir de ese momento se levantan numerosos edificios religiosos de distintas dimensiones por todo el país. Estos edificios estaban decorados con hermosos mosaicos como los de Ossios Loukas o los del Monasterio de Dafne. También surgen los frescos con movimiento y vivos colores.

Del siglo XIII al XV la conquista de gran parte del territorio griego, por parte de los francos y venecianos, trae a Grecia los principales estilos artísticos europeos que se plasman sobre todo en iglesias y fortificaciones. Del siglo XV al XIX, con la ocupación turca, las iglesias se transforman en mezquitas y aparecen baños y mercados típicamente otomanos.

Siglos XIX y XX

La nueva Grecia independiente adopta estilos y formas del resto de Europa manteniendo el estilo clásico. Destacan en arquitectura Kaftantzoglou, Orlandos y Tazagres, en pintura Litras, Katzis o Papaloukas y el realismo figurativo de Moralis, el expresionismo de Bouzianis y Mavroidis y el abstracto de Spiropoulos. En escultura Aprtis, Milona y Avramidis.

Literatura

La literatura griega ha influido poderosamente en el resto del mundo durante siglos hasta nuestros días. La épica de Homero, la tragedia con Sófocles y Eurípides, la comedia de Aristófanes y Menandro, la poesía de Píndaro y Teognis, la lírica de Safo, Anacreonte y Píndaro, la historiografía de Tucidides y Jenofonte, la oratoria con Demóstenes, la filosofía de Platón y Aristóteles, la elegía de Calímaco, la biografía con Plutarco y las fábulas de Esopo son, entre otras muchas, obras que aún se leen y se estudian en nuestros días ya que sus temáticas y sus estilos siguen conteniendo las bases del pensamiento actual. La tragedia ha sido un género muy cultivado entre los griegos. Tiene sus orígenes en el culto dionisíaco, particularmente en las fiestas llamadas Grandes Dionisíacas, que se celebraban en Atenas desde el siglo VI a.C. A la llegada de la primavera se acudía a todos los puntos del Ática para, durante varios días, asistir a las procesiones, participar en los cortejos y entregarse a los excesos que autorizaban estos homenajes al dios del vino y de la naturaleza. Como apogeo de estas fiestas, los concursos de canto y ditirambo permitían a poetas y coreutas medir su talento ante un apasionado auditorio. Su celebración daría lugar al el nacimiento de la tragedia.

Ya en la edad contemporánea destacan Papadiamandis, Kondilakis, Xenópulos, Kavafis, Kostis Palamás, los Premio Nobel Seferis y Elitis y los poemas llevados a canciones populares de Theodorakis.

La Mitología

Los griegos tenían un sentido del mundo profundamente mítico y religioso. Los antiguos situaron de manera muy precisa algunos de sus mitos. Los ciudadanos de Atenas, Corinto y Tebas pueden ver constantemente con sus propios ojos las zonas de actividad de sus héroes y dioses. Desde los tiempos de Homero hasta la desintegración del imperio de Alejandro, los griegos se sentían un pueblo diferente de todos los demás, a los que llamaban bárbaros. Según la leyenda, la diosa Atenea escogió la tierra de Grecia para su pueblo favorito, situada estratégicamente entre el norte helado y el sur tórrido.

La religión griega concibió a sus dioses bajo formas antropomórficas y sobre ellos creó unos mitos de una riqueza excepcional. Son tan fascinantes que todas nuestras manifestaciones culturales, especialmente la literatura y el arte, en cualquier época histórica, se han inspirado en ellos. La religión tuvo su origen en los cultos y las creencias ligadas a la vida cotidiana y a la agricultura. Veneraban a las fuerzas sobrenaturales, que traen la fertilidad y la fecundidad. Diosas y dioses de cuerpos increíbles, ligados a animales o vegetales eran adorados en los campos, templos y moradas construídas para ellos. Les llevaban ofrendas, rendían sacrificios, en fiestas que daban lugar a procesiones, representaciones, danzas y juegos gimnásticos.

El panteon griego estaba organizado como una sociedad familiar: Zeus, Poseidón, Hermes, Ares, Dionisos, Hera, Atenea, Artemis... Junto a ellos aparecían animales de variadas formas como las sirenas, esfinges, hidras, quimeras, grifos, gorgonas... que procedían de Creta y Oriente. Sin duda los mitos están ligados a grandes aventureros cuyas leyendas se formaron en torno a los viajes de exploración característicos de la época micénica (1580-1100 a, C.), y a lugares importantes de entonces. Los mitos tal y como los conocemos hoy son la creación de grandes poetas, que se inspiraron en las leyendas populares. Entre los escritores más grandes de estos hechos se encuentra Homero, cuyas obras la Iliada y la Odisea son conocidas en el mundo entero.

Música y danza

El instrumento musical griego por excelencia es el bouzoúki, una especie de mandolina con un mástil alargado. La música y la danza guardan influencias otomanas. El kalamantianós está considerado como la danza nacional; se baila en círculo, colocándose el primer bailarín en el centro con un pañuelo. Suele acompañarse con una balada triste, que hace referencia al sacrificio de las mujeres Suli que se tiraron desde una roca huyendo de los turcos.

De origen oriental son las danzas del zeimbékiko, interpretado por un solo bailarín, el chassápiko por parejas masculinas, y el tsifteteli, una especie de danza del vientre. La mirología es una danza fúnebre, que tiene su origen en Epiro, a la que acompaña el sonido de un clarinete. El sirtós es la danza tradicional de los euzones, soldados del Cuerpo de Guardias del Estado, se baila ataviado con gorro turco y faldilla del Epiro; de esta danza se deriba el conocido sirtáki. El haniótico y el pentozáli de Creta, y el tsámikos de Samos son danzas guerreras, así como la soústa, que data de épocas muy antiguas, actualmente es bailada por hombres y mujeres colocados en filas unos frente a otros.

 


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