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REPUBLICA DOMINICANA - SITUACIÓN Y GEOGRAFÍA
 

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA

Con una extensión de 48.671 kilómetros cuadrados, la República Dominicana ocupa dos tercios de la isla La Española o Isla de Santo Domingo. Es la segunda isla más grande de las Antillas y está situada en el centro del archipiélago, muy cerca del Trópico de Cáncer.

La República Dominicana se encuentra a la misma distancia de Miami Estados Unidos de América, que de Caracas, Venezuela. Limita al norte con el Océano Atlántico, al este con el Canal de la Mona, que la separa de Puerto Rico, al sur con el Mar Caribe y al oeste con la República de Haití. Con esta última, no está separada por ninguna frontera natural que limite claramente las dos naciones, de forma que ambas comparten numerosos ríos, valles y montañas que hacen del territorio una sola región física.

República Dominicana tiene una forma parecida a la de un triángulo (con base en la frontera haitiana) y su perfil irregular la hace gozar de más de 1.500 kilómetros de costas. Sus dimensiones máximas son de 390 kilómetros de Punta de Agua a Las Lajas (este) y de 265 kilómetros de Cabo Isabela a Cabo Beata (norte-sur).

Montañas y Valles

El rasgo que mejor puede definir a la República Dominicana es su variedad geográfica. Frente a la monotonía de otras islas tropicales, la República Dominicana ofrece al visitante un enorme abanico de posibilidades paisajísticas, que van desde las montañas más altas de las Antillas al lago más extenso, desde los frondosos bosques tropicales a las áridas zonas semidesérticas, o de las escarpadas costas atlánticas a las tranquilas playas caribeñas.

A pesar de la abundancia y calidad de sus playas que figuran entre las mejores y las más limpias del mundo, el interior es principalmente montañoso. Cuatro cordilleras, casi paralelas, cruzan el país de oeste a este separadas entre sí por depresiones longitudinales por las que discurren los principales ríos y donde se concentra la mayor parte de la población. El eje principal y espina dorsal de la orografía dominicana es la Cordillera Central, donde se alcanzan las mayores alturas de todo el Caribe: el Pico Duarte (3.175 metros) y la Rucilla (3.049 metros). La Cordillera Septentrional o Sierra de Monte Cristi recorre el norte del país desde la Bahía de Monte Cristi a la Bahía de Samaná y su máxima altura es el Pico de Diego de Ocampo, con 1.249 metros. Al sureste se encuentran la Sierra de Bahoruco (1.630 metros) y la Sierra de Neiba (2.262 metros), entre las que se sitúa La Hoya de Enriquillo, la única depresión profunda de las Antillas. En ella se halla el Lago Enriquillo, a - 40 metros bajo el nivel del mar. Es el mayor de las Antillas y sus aguas son saladas.

Entre las cordilleras central y Septentrional se extiende el Valle del Cibao, el mayor de todos, seguido del Valle de San Juan. Este último se localiza entre la Sierra de Neiba y la Cordillera Central. El Valle del Cibao es una región de clima subtropical que ocupa el 39,5% del territorio nacional, siendo una de las zonas más fértiles del país.

Ríos e Islotes

A pesar de la reducida extensión de la República Dominicana, esta posee numerosos ríos. El más largo es el Artibonite (329 kilómetros), aunque la mayor parte de su caudal circula por Haití; le siguen el Yaque del Norte (296 kilómetros), el Yuma (209 kilómetros), el Yaque del Sur (183 kilómetros) y el Ozama (148 kilómetros). De menor longitud son el Camú, el Nizao, el San Juan y el Mao. Son frecuentes las lagunas como las de Rincón, Oviedo y Trujín en Barahona y la de los Tres Ojos de Agua (laguna subterránea) cerca de Santo Domingo.

A la República Dominicana pertenecen varios islotes al norte de la Bahía de Samaná como Saona, Catalinita, Catalina y las pequeñas islas de Beata y Alto Velo, así como los islotes de Los Frailes, al sur de la Península de Bahorueco.

Parques Nacionales

El país cuenta con 14 Parques Nacionales o reservas científicas, entre los que destacan el Parque Nacional J. Armando Bermúdez, el Parque Nacional José del Carmen Ramírez, el Parque Nacional Isla Cabrito, el Parque Nacional de los Haitises o la Reserva Científica del Valle Nuevo.

 

FLORA Y FAUNA

La naturaleza en República Dominicana es rica y variada, con predominio de las regiones húmedas y poco elevadas en las que florece el bosque tropical, pródigo en maderas nobles como el ébano o la caoba. En la parte más alta se encuentran helechos arbóreos y epifitos, en la región central del Cibao los bosques de pino, mientras que en las zonas más secas predomina la vegetación propia de la sabana.

En la República Dominicana existen más de 5.600 especies de plantas de las que el 36% son autóctonas. Estas últimas guardan una gran similitud con las del resto del continente, ya que proceden de las eras geológicas cuando la isla estaba unida a la masa continental. De las especies endémicas destacan las orquídeas. Existen 67 géneros y más de 300 variedades clasificadas como la Oncidium Henekenií (con forma de diminuta "cacata"), la Polyradición Lindenií (con forma de sapito), la Oncidium Variegatum (en forma de angelito) o la Leochilus Laniatus (como si de una monjita se tratara). No hay que olvidar la Flor de Mayo de color lila, una flor muy bella y muy abundante en las costas dominicanas. Si se quiere exportar algunas de estas flores es necesario contar con un certificado de no peligro de extinción, expedido por el Jardín Botánico Nacional.

Por otro lado, son especies originarias la caoba, la palma real, el guayacán, la chirimoya, la yuca, el maní, el tabaco, el maíz, la batata y la guayaba, entre otras especies. Plantas como el cacao, el aguacate, los cítricos, el café, la caña de azúcar o los plátanos fueron introducidas tanto por los indígenas en sus migraciones como por los españoles durante los tiempos de la colonización.

De la fauna dominicana hay que manifestar que es típicamente antillana, es decir, con un elevado número de especies inferiores, numerosas aves y pocos mamíferos.

Entre las especies nativas de mayor interés destacan las iguanas de la roca, el cocodrilo americano y la jutía de los géneros solenodón y plagidontia. Estas dos últimas son de un gran valor biológico puesto que son los únicos mamíferos terrestres nativos (se encuentran en peligro de extinción).

En cuanto a la ornitofauna hay que destacar el zumbador, el guaraguao, el flautero, el barrancolí, la cigua palmera y la cotorra nativa, conocida como "cotica" y que ha formado parte de la vida dominicana desde la época taína hasta la actualidad.

De los pocos mamíferos de la isla hay que resaltar la presencia de los manatíes y de las ballenas jorobadas. Los primeros son mamíferos acuáticos que habitan en manglares, estuarios, desembocaduras de ríos y en las lagunas cercanas al mar (se les puede ver, además, en el Parque Nacional de los Haitises). En cuanto a las ballenas jorobadas, éstas emigran todos los años, desde las regiones árticas, para aparearse y procrearse. Se calcula que el 85 % de las más de 6.000 ballenas jorobadas de la mitad norte del Atlántico visitan las aguas dominicanas. Se les puede ver por miles en enclaves como el Banco de la Plata (a unos 55 kilómetros al nordeste de Cabrera), el Banco de la Navidad, la Bahía de Samaná o el Cabo Engano, todos ellos en aguas jurisdiccionales dominicanas. La mejor temporada para su observación es entre los meses de noviembre a abril. Gracias a que las ballenas jorobadas buscan las aguas poco profundas, próximas a las islas, se les puede admirar muy de cerca. Existen numerosas embarcaciones que organizan excursiones para ver a las ballenas jorobadas.

Por otro lado, el Museo de Historia Natural, ubicado en la Plaza de la Cultura en Santo Domingo, ofrece información abundante sobre la fauna y la flora del país (Horario: de martes a domingo de 10:30 a 17:30 h.), además del Acuario Nacional y del Parque Zoológico Nacional.

 


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