InicioInformación PrácticaSituación y GeografíaHistoriaArte y CulturaSitios de interés
GastronomíaComprasGente y CostumbresEntretenimientoTransporte


PUERTO RICO - SITIOS DE INTERÉS
 

SAN JUAN


Fundada en 1521, San Juan es una ciudad hermosa y extrañamente ambigua, que ha guardado todo el carácter de ciudad española a pesar de depender de un gobierno anglosajón. En realidad, hay que hablar de dos ciudades claramente diferenciadas: el viejo San Juan y el resto de la capital.

EL VIEJO SAN JUAN

El Viejo San Juan representa lo hispano, lo tradicional, lo auténticamente caribeño. El resto (Condado, Isla Verde, Carolina, Santurce, Hato Rey, Ocean Park) es Norteamérica, con sus defectos y virtudes, con sus gigantescos bloques de hormigón y sus calles y carreteras inhóspitas, con su mejor calidad de vida, zonas verdes, supermercados y grandes aparcamientos. El viejo San Juan es una ciudad de peatones, para recorrer sin prisas, recreándose en cada rincón. En el resto de la ciudad, el protagonista es el automóvil.

Con su aire tranquilo, la ciudad vieja contrasta con el agresivo barrio comercial de Hato Rey, con la playa de Boca de Cangrejos y la moderna Bayamón, con el rutilante y lujoso Condado y con la austeridad de La Perla.

El viejo San Juan es el centro de la antigua ciudad fundada en 1521, que fue concebida originalmente como un bastión militar. Su recinto histórico comprende siete manzanas, que han ido evolucionado hasta convertirse en una encantadora ciudad que la UNESCO ha declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad. La ciudad conserva buena parte de la arquitectura de los siglos XVI y XVII, remozada ahora por un reciente plan que ha restaurado cerca de 400 edificios dentro del perímetro que protegen las Murallas de 1630.

La ciudad conserva la mayor parte de sus defensas, entre ellas, dos de los fuertes más invulnerables que se hayan construido nunca: El Morro y San Cristóbal, comunicados por una muralla que rodea la península. A lo largo de la muralla aparece hoy una amplia zona verde que es utilizada como jardín de expansión de la ciudad.

La línea de la muralla aparece sólo interrumpida por un pequeño barrio, La Perla, que algunos dicen que es el más bello arrabal del mundo - y también uno de los más peligrosos -, y un curioso cementerio. La tercera fortaleza se llama simplemente así, Fortaleza, y es la residencia del gobernador de la isla desde 1540.

El interior de la ciudad vieja aparece jalonado por pequeñas y medianas plazas que bien podrían pertenecer a cualquier pueblo español: la de las Rogativas, la de Armas, la de Hostos, la de Colón y la de las Palomas. En esta última, al final de la calle Cristo, se agrupan las galerías de arte y desde aquí se puede obtener una bella vista del puerto.

El Castillo de San Felipe del Morro, conocido simplemente como El Morro, es el mayor de los fuertes que dominan la Bahía de San Juan. Fue construido por los españoles entre 1540 y 1586 en un estratégico saliente, para proteger el puerto de San Juan de las invasiones del pirata Francis Drake. Hoy es, sobre todo, un mirador excepcional de la ciudad. Después de la visita de la fortaleza, se puede descansar en una sala donde se proyecta un audiovisual sobre San Juan.

La Casa Blanca, edificada en 1521 para servir como residencia del primer gobernador de la isla, alberga hoy en día dos museos: el de los indios taínos y el de la familia Ponce de León, que habitó durante siglos en esta residencia. Es el mayor edificio construido por los españoles en el Nuevo Mundo.

La Fortaleza, construida en 1540 para defender la ciudad de los frecuentes ataques de los indios caribes de otras islas, es hoy la residencia oficial del gobernador de Puerto Rico y el edificio más antiguo de uso público del Nuevo Mundo.

La Plaza del Quinto Centenario (1992) destaca dentro de una rehabilitación de la ciudad recientemente ejecutada. Desde sus escalones se puede contemplar una hermosa vista del mar y del cementerio de San Juan, lugar donde reposan los más eminentes puertorriqueños desde el siglo XIX.

El Convento de los Dominicos, construido en 1523, llama la atención por sus elegantes cúpulas. En la actualidad alberga el Instituto de Cultura, que se viene encargando de los asuntos culturales y artísticos en estos últimos años. Muy cerca de él está el Museo de Pablo Casals, y en la misma plaza, varios de los restaurantes más animados de San Juan.

La Catedral de San Juan, de colores ocres y blancos, es uno de los templos más importantes de las Indias Occidentales. Al lado se encuentra el Convento, un antiguo monasterio de los carmelitas convertido en un curioso hotel de aires monacales. En su patio existe un bello restaurante al aire libre con piscina. En la misma plaza se encuentra el Museo del Niño.

La Plaza de Armas es una de las principales plazas comerciales de la ciudad, siempre está muy animada y llena de gente. Fue diseñada en el siglo XVI y hoy está rodeada de importantes edificios gubernamentales. En la bulliciosa Plaza del Arsenal está emplazada La Casita, sede de la Oficina de Información Turística, y los domingos acoge un mercadillo de artesanía.

El Paseo de la Princesa (1854), recientemente restaurado, se extiende paralelo al mar y al pie de las murallas del viejo San Juan, bajo la Casa Blanca. Por su parte, la Calle Fortaleza constituye una de las principales de la vieja ciudad, llena de tiendas, y hoteles, pero también de maravillas arquitectónicas. De ella parte el Callejón de la Capilla, una de las calles más típicas de la ciudad, con sus tonos pastel en las fachadas.

El Fuerte de San Cristóbal es un buen ejemplo de la arquitectura militar barroca, y jugó un papel estratégico en la defensa de la ciudad. Lo más impresionante es la espléndida vista panorámica que se ofrece desde sus almenas. Por un pasadizo se llega a la garita del Diablo, uno de los lugares más interesantes del fuerte.

La Plaza de Colón, cuadrangular, acoge una estatua de Cristóbal Colón; a su alrededor se encuentran el Teatro Tapia y Rivera y el Viejo Casino de Puerto Rico, de estilo colonial español, aunque fue construido después de la conquista norteamericana de la isla.

El Capitolio, imitación de su homónimo de Washington, está situado entre dos importantes avenidas, y tiene unas vistas impresionantes del océano. Muy cerca hallará la Casa de España, un magnífico edificio cubierto por azulejos azules y rematado por cuatro torreones. El Fuerte de San Jerónimo, camino de Condado, alberga hoy un Museo Militar.

CONDADO, LA ZONA MODERNA

Al cruzar el Puente de San Jerónimo, desde la llamada Puerta de Tierra, cambia totalmente el panorama. Es el comienzo de Condado, una ciudad donde la influencia norteamericana ha podido frente al dominio de lo hispano en el viejo San Juan. En Condado se concentran los hoteles, casinos y restaurantes internacionales, sobre todo en su avenida principal, la Ashford. Sus playas de arena fina y sus aguas cristalinas, figuran entre las preferidas por los amantes del surf.

Hato Rey es la zona financiera y comercial más importante del Caribe. Las mayores fortunas de las Antillas se administran a través de unas cuantas instituciones situadas en este barrio, en la zona conocida como la manzana de Oro. Predomina en sus calles la audaz arquitectura moderna, como el interesante edificio del Banco de Santander, con cristales reflectantes arqueados en la estructura de hormigón, o el ecléctico modernismo del Banco de Ponce, con una brillante fachada de cristal negro que se transforma al llegar a la calle en una crujía cubierta a modo de galería.

En este barrio hallará la popular Plaza de las Américas, el centro comercial más importante del Caribe, con más de 200 tiendas de todo tipo.

Frente al distrito financiero de Hato Rey, Río Piedras, al sur, es la zona universitaria. La Universidad de Puerto Rico es una de las mejores de América. Destaca la Biblioteca José Lázaro, la más grande de Puerto Rico, y el Museo de la Universidad de Puerto Rico. En Río Piedras dará también con el Jardín Botánico, que bien merece una visita, y el mercado callejero de San Diego, el más importante de San Juan.

CATAÑO

Un transbordador lleva desde el viejo San Juan a Cataño, al otro lado de la bahía, que goza de una playa muy agradable, con magníficas vistas del viejo San Juan, aunque es famoso por la fábrica de Ron Bacardí, la mayor exportación de la isla. Esta destilería ofrece visitas gratuitas diarias en unos trolebuses articulados, y obsequia a los visitantes con daiquiris fríos.

EL NORESTE Y LAS ISLAS


Al este de San Juan, la variedad de paisajes, de ciudades y pueblos hacen de esta zona una de las más visitadas de la isla. Allí le aguardan la misteriosa Loíza, africana y ritual; los altos de El Yunque, en la selva pluvial; Luquillo, posiblemente la mejor playa de Puerto Rico; y Fajardo, un importante puerto pesquero desde donde salen transbordadores hacia Vieques y Culebras, dos idílicas islas de las Pequeñas Antillas en las que se puede practicar el buceo.

LOÍZA

La ciudad de Loíza está considerada como uno de los máximos exponentes de la genuina cultura africana en el continente americano. En el siglo XVI, fue un asentamiento de esclavos negros enviados por la Corona Española para trabajar en las minas de oro. Y, cuando el mineral se acabó, se les ocupó en cortar caña. Pese a haberse convertido al catolicismo, los negros de Loíza conservaron buena parte de su cultura, como puede observarse en las fiestas de Santiago Apóstol (los veigantes).

PLAYA DE LUQUILLO

A 35 minutos al este de San Juan está la Playa de Luquillo, la mejor de la isla. Mide tres kilómetros y medio y se une a otras dos playas (San Miguel y Convento), tan atractivas como la primera y casi desiertas. Luquillo tiene también una de las mejores ofertas culinarias: una hilera de chiringuitos en la arena que le ofrecerán todo tipo de especialidades de pescado y de bebidas, siendo el más popular el coco frío.

Fajardo es un importante punto de partida para realizar múltiples excursiones, sobre todo deportivas - submarinismo, pesca, vela- o para llegar en transbordador a las islas de Vieques y Culebra.

EL YUNQUE

A 56 kilómetros al este de San Juan, en la Sierra de Luquillo, se encuentra El Yunque, un vasto bosque tropical del que 240 variedades de especies de árboles y flores reciben una extraordinaria cantidad de lluvia al año. Es una de las más antiguas reservas naturales del hemisferio occidental. Protegido por la Corona Española desde 1876, destaca hoy como el único bosque tropical en el sistema de bosques nacionales de los Estados Unidos.

En 1976, El Yunque pasó a formar parte del programa de la UNESCO El Hombre y la Biosfera, que reconoce la biodiversidad de zonas específicas del planeta y la importancia de su conservación.

Bautizado como El Yunque por la original forma de su contorno, que recuerda al instrumento utilizado por el herrero, el bosque recibe una precipitación fluvial anual de 400.000 millones de litros. Sus cascadas, orquídeas silvestres, helechos gigantes, imponentes árboles de tabonuco y palmas, hacen de él un auténtico paraíso.

Justo al lado de la carretera 191 se encuentra la cascada La Coca y una torre de observación. Es fácil conseguir un mapa de la zona y adentrarse entre los numerosos caminos clasificados por su grado de dificultad. El Toro es el más difícil de todos, con diez kilómetros de ascensión hasta la cima del bosque.

VIEQUES

Vieques, situada a diez kilómetros de la costa, pertenece al archipiélago de las Vírgenes y es una de las joyas isleñas de Puerto Rico, un lugar donde se funden la historia y la belleza natural. La mayor atracción de esta isla es la visita a la Bahía Bioluminiscente de la Isla de Nena, una de las más espectaculares del mundo.

Otros de los atractivos de Vieques son sus santuarios de aves, sus desérticas playas de fina arena y sus magníficos arrecifes. También se puede hacer snorkeling, especialmente en Playa Azul y Bahía Mosquito, o visitar el fuerte y el faro (actualmente convertido en museo) de su principal poblado, Isabel II.

ISLA DE CULEBRA

Isla de Culebra es otra de las islas situadas al noroeste de la isla grande, y uno de los secretos mejor guardados de Puerto Rico. Es un tesoro de aguas color turquesa y arenas blancas, donde se encuentra la Reserva Nacional de Vida Silvestre de Culebra, notable por su inmensa colonia de aves. Sus manglares y sus cayos se pueden recorrer en kayac, o practicar el snorkel, además de disfrutar de sus playas.

La Reserva Natural de las Cabezas de San Juan (El Faro), que se halla a tan sólo 45 minutos de la capital, fue abierta en 1991. Contiene siete ecosistemas distintos, incluyendo bosques, manglares, lagunas, playas, acantilados y arrecifes de coral. Tanto la reserva natural como El Faro del siglo XIX que en ella se encuentra - y desde el que se llegan a divisar lejanas islas del Caribe - están abiertos al público y pueden ser visitados a través del Conservation Trust (Tel.: 722 58 34).

OTROS PUNTOS DE INTERES

Al oeste de San Juan se encuentran las ciudades de mayor tradición histórica de la isla: Arecibo, Lares, San Sebastián e Isabela. Son centros animados que carecen de las prisas de la capital. El noroeste de Puerto Rico es una zona de gran belleza natural, debido a sus cadenas cársticas (montículos calizos); es una región esculpida de cuevas y grutas, un verdadero paraíso para aventureros.

A 30 minutos al oeste de San Juan, Dorado le aguarda con una playa con innumerables posibilidades deportivas, tanto terrestres como acuáticas. Cuenta con una buena infraestructura hotelera (sobre todo en la playa de Cerromar), que convierte este lugar en un buen punto de partida para realizar excursiones al resto de las localidades de esta costa norte. Lo más destacable de la ciudad de Dorado es su viejo castillo, la Casa del Rey.

Arecibo, fundada en 1556, es una de las ciudades más antiguas de Puerto Rico. Cuenta con un famoso observatorio (el mayor radio-rádar y telescopio del mundo, cuyo tamaño equivale al de 13 campos de fútbol), que utilizan los científicos de la Universidad de Cornell y de la Fundación Nacional para la Ciencia en sus estudios de los planetas y las galaxias distantes, a través de la recepción de ondas de radio provenientes del espacio exterior.

Cerca del Observatorio de Arecibo se encuentra una de las atracciones más fascinantes de Puerto Rico, el Parque de las Cavernas del Río Camuy, que abrió sus puertas como tal en 1986. El sistema de cavernas, según los expertos, es uno de los más espectaculares de los conocidos, puesto que lo recorre uno de los ríos subterráneos más largos del mundo. Con una extensión de 1.215 metros cuadrados, probablemente era una zona ya poblada por los taínos antes del descubrimiento de Puerto Rico.

Un tren lleva a los visitantes hasta la entrada de Cueva Clara, desde donde un pequeño camino les conduce al borde de un profundo sumidero y, a partir de este punto y contemplando espectaculares parajes, se llega hasta el río Camuy. También se puede visitar el sumidero Tres Pueblos, de 198 metros de ancho, donde se ubican miradores colgantes sobre el río Camuy, que fluye 122 metros más abajo.

LA COSTA MERIDIONAL


PONCE

La costa meridional de Puerto Rico ha estado hasta hace poco tiempo aislada del resto del país. Hoy, gracias a la carretera de peaje 52 que une San Juan con Ponce, es fácil ir hasta esta otra cara de la isla. Además de sus magníficos paisajes, con una costa recortada y doradas llanuras que se extienden desde la exuberante montaña hasta el Caribe, el sur ofrece una activa vida cultural y artística. Ponce, capital de esta parte de la isla, es una ciudad acogedora, con buenos restaurantes y un famoso museo de arte, el más grande del Caribe.

La segunda ciudad en importancia de Puerto Rico, Ponce, se encuentra a sólo hora y media por carretera desde San Juan. La ciudad evoca a otras ciudades como Nueva Orleans o Barcelona, debido a su mezcla de arquitectura neoclásica, art-decó y criolla. Más de 500 edificios históricos, de los 1.000 con los que cuenta la ciudad, pertenecientes a la segunda mitad del siglo XIX y al primer tercio del siglo XX, han sido restaurados desde 1968.

La mayor parte de ellos están situados en las calles que nacen de la señorial Plaza de las Delicias. El Museo de Arte de Ponce, el mayor del Caribe, es uno de los mayores atractivos para el visitante. Fue fundado por el gobernador Luis A. Ferré y diseñado por Edward Durrell Stone; alberga una colección de más de 1.000 representaciones pictóricas y 400 esculturas, entre las que destacan importantes piezas del Renacimiento tardío y del Barroco.

Otros elementos distintivos de la ciudad de Ponce son la Estación de Bomberos, peculiar edificio de color rojo y negro que data de 1983; la Plaza Mayor o Plaza de las Delicias, que es el centro de la parte histórica de la ciudad, aunque en realidad es una doble plaza, con enormes higueras, que recoge un haz de calles coloniales donde se halla la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de Ponce; y las calles Cristina y Mayor, famosas por sus rejerías y balcones de hierro.

Sin olvidarnos del barrio de El Vigía, donde se concentran las mansiones de las grandes familias de Ponce, de los siglos XVII y XVIII; el Parque Ceremonial de los indios tibes, que incluye el cementerio más antiguo que se conoce en las Antillas (año 300) y es en sí una reconstrucción de un pueblo taíno; y la Hacienda Buena Vista, próxima a Ponce, una antigua plantación de café del siglo XIX recientemente restaurada y abierta al público como museo.

OTROS PUNTOS DE INTERES DE LA COSTA MERIDIONAL

En el extremo oriental de esta costa meridional de Puerto Rico se encuentra Humacao, un centro industrial que se está convirtiendo en una ciudad de moda. Sólo se tardan 45 minutos en llegar desde San Juan y está a sólo tres kilómetros de algunas de las mejores playas del estrecho de Vieques, por lo que resulta un punto estratégico para iniciar muchas excursiones por esta zona.

Playa Humacao es posiblemente la playa pública mejor equipada de la isla, muy amplia, con fina arena y con cómodas instalaciones. A unos diez minutos al sur de Humacao está Palmas del Mar, el mayor centro de vacaciones de Puerto Rico. Muchos lo definen como la nueva Riviera americana. Ocupa una superficie de 1.093 hectáreas y reúne posiblemente todo lo necesario para unas vacaciones perfectas.

En Palmas del Mar hay de todo: pistas de tenis (es el centro de tenis más grande del Caribe), campos de golf, picaderos, restaurantes, pesca submarina de profundidad y una funcional estructura hotelera. Se trata, en definitiva, de un lugar ideal tanto para convenciones como para una escapada familiar.

Los islotes caribeños cercanos a Ponce forman la Reserva Natural de Caja de Muertos. La isla Caja de Muertos es el mayor de todos, con tres kilómetros de largo por uno y medio de ancho. Es famoso entre los aficionados a la náutica, y entre los botánicos y los ornitólogos.

EL SUROESTE DE PUERTO RICO


El suroeste es la zona más alejada de San Juan, pero tal vez por ello, guarda lo más típico de la isla. El centro de este territorio es Mayagüez, una ciudad de gran belleza y vitalidad. Otros lugares interesantes son San Germán, Boquerón, capital del sur, Parguera y su bahía fosforescente, Lajas, Cabo Rojo, Guánica y Punta Jagüe, con uno de los faros más bellos del Atlántico.

MAYAGUEZ E ISLA DE MONA

Mayagüez es la tercera ciudad en importancia de la isla, con unos 100.000 habitantes. El mayor atractivo de esta ciudad es su zoo, situado a unos 24 kilómetros de la ciudad, que reúne más de 500 animales en un entorno completamente natural.

Frente a las costas de Mayagüez se encuentra la isla de Mona, a 75 kilómetros, camino hacia la República Dominicana. Tiene 70 kilómetros de superficie y es un paraíso para la vida animal. Posee la vegetación más antigua de las Antillas y continúa deshabitada y exótica dada la dificultad para llegar hasta ella. Está bajo la protección del Departamento de Recursos Naturales.

GUANICA

La ciudad de Guánica se extiende en torno a una tranquila bahía. De esta ciudad resulta llamativa su encantadora plaza central y el malecón, además de sus magníficas playas, como las de Manglillo Grande y la escondida caleta de Playa Jaboncillo y Playa Santas.

En las proximidades de la ciudad está el Bosque Subtropical Seco de Guánica, donde se encuentran 700 especies de plantas, de las cuales 246 son árboles. Se han identificado alrededor de 1.200 tipos de insectos, 40 clases de aves residentes e igual número de migratorios. También se encuentra aquí el árbol de Guayacán, con más de 1.000 años de vida.

VILLA DE SAN GERMAN

Situada en el extremo suroccidental de la isla, la Villa de San Germán conserva gran parte de la arquitectura y el encanto de las ciudades coloniales españolas. Es la segunda colonia más antigua de Puerto Rico y tal vez la ciudad más histórica. Resulta de una excepcional belleza, blanca entre la vegetación exuberante y verde de la costa meridional, a medio camino entre Ponce y Mayagüez.

La riqueza obtenida de los cultivos de azúcar y café, permitieron construir las elegantes mansiones de esta ciudad. Destaca la Iglesia de Porta Coeli, que data de 1606, probablemente el patrimonio arquitectónico más importante de Puerto Rico. Es una de las pocas muestras del arte gótico del continente americano.

LAJAS

Al pueblo de Lajas se le conoce por su Festival de la Piña, una ocasión perfecta para probar la exquisita comida criolla. En su término municipal hallará La Parguera, un pueblo de pescadores que viven entre manglares, arrecifes de coral y una famosa bahía fosforescente. Todas las noches, hay barcos que salen de La Parguera hacia la bahía donde millones de microorganismos luminiscentes brillan cuando son agitados, produciendo maravillosos fuegos artificiales "submarinos".

CABO ROJO

El municipio de Cabo Rojo es una de las muestras más asombrosas de la belleza del litoral de Puerto Rico. Goza de un clima delicioso durante todo el año, y su paisaje ofrece una extraña red de acantilados, lagos y promontorios. Está a 30 kilómetros al sur de Mayagüez. Entre la diversidad de playas de la zona, destacan playa Buye, la preferida por muchos puertorriqueños y Boquerón, en una bahía de cinco kilómetros de longitud, de aguas plácidas y salpicadas de coral, con una amplia playa de arena resguardada por bosquecillos de palmeras.

El Faro de Cabo Rojo, en Punta Jaguëy, es un magnífico ejemplo de la arquitectura colonial española; encaramado en lo alto de unos acantilados, ofrece un panorama del Caribe de casi 300 grados. Punta Jagüey es también una reserva natural.

POR EL INTERIOR DE PUERTO RICO

La espina dorsal de montañas que cruza la isla de este a oeste alza sus picos y valles a lo largo de 96 kilómetros. Allí están los lugares más remotos de la isla, parajes recónditos y desconocidos. La mejor forma de ver la cordillera es en coche con un buen mapa de la isla. La cordillera es el último refugio de los jíbaros, los campesinos locales, cuyas hazañas duermen en la leyenda y la literatura.

La ciudad más importante del interior es Caguas, en el fértil valle de Turabo. Otros puntos importantes son Cayey, Coamo, Aibonito, Barranquitas y Villalba. Desde esta localidad se tiene, probablemente, la mejor vista panorámica de la isla.

La cordillera central cuenta con numerosas reservas forestales, entre las que cabe citar la de Guilarte, la de Maricao y la de Toro Negro, además de uno de los restos más importantes de la cultura primitiva de Puerto Rico: el Parque Ceremonial Indígena de Caguana, al oeste de Utuado, construido por los taínos hace aproximadamente 800 años. Monolitos de piedra - algunos de ellos grabados con petroglifos- rodean los diez campos para el juego de pelota, en el que algunos historiadores creen ver el origen del actual fútbol.




Copyright 2000 Amadeus GTD, SA. - TravelView, C.I.T. Feedback
Reservados todos los derechos.