Cómo viajar con mascotas en cada medio de transporte

Si eres de los que consideran a sus mascotas como un miembro más de la familia y siempre que tienes la oportunidad de disfrutar con ellas de tus vacaciones, deberás saber que existen una serie de normas para poder viajar con mascotas. Las indicaciones van a depender de si nos trasladamos en avión, tren, coche o autobús y en ocasiones cada compañía prestataria del servicio impondrá normas específicas.

A continuación os damos los aspectos clave a tener en cuenta. Es importante que los conozcáis antes de decidiros por el medio para llegar a vuestro destino, así que mucho ojo, ¡mascotas a bordo!

Viajar con mascotas en avión

las aerolíneas son las que suelen poner más condiciones. Podríamos decir que la bodega de los aviones se puede llegar a convertir en una suerte de ‘Arca de Noé’ del Siglo XXI si coinciden muchos perros, gatitos o canarios, entre otros, ya que van a ocupar una zona específica dentro del espacio reservado para el equipaje. Han de ir en una jaula homologada para su transporte. Algunas compañías aéreas permiten que vayan estos ‘amigos’ tan especiales en la cabina, si son de tamaño pequeño (hasta 6 kilos) y van en una bolsa apropiada.

Como documentación, deben llevar todos sus papeles de identificación en regla, certificado veterinario de buena salud y cartilla de vacunaciones.

Solo se aceptarán, si cumplen las condiciones, en cabina perros, gatos, pájaros y hamsters, entre otros. Las especies consideradas menos comunes o que pudieran resultar molestos deben ir siempre en bodega y si fueran perros de más peso del ya referido deben llevar bozal obligatoriamente.

Estas indicaciones van a variar según la compañía aérea con la que vayamos a ir de vacaciones. Por eso, os recomendamos si vais a viajar con vuestra mascota conocer previamente las especificaciones para después no llevarnos sorpresas desagradables. Para nosotros… y para ellos.

Viajar con mascotas en tren

Si nos decidimos a aprovechar las muchas conexiones de Renfe para recorrer España, la empresa cuenta con una sección específica donde podemos ver cuáles son las condiciones para subirnos al tren con nuestros ‘peludos’. Dependerá de si se trata de trayectos de corta, media o larga distancia. Un punto importante es el que dice que solo “se permite su transporte siempre que no se opongan el resto de los clientes”. Esperemos pues que nuestros compañeros de viaje sean condescendientes…

Las condiciones son muy similares a las del avión: documentación correcta, condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad previstas en la legislación e, importantísimo, ¡solo perros, gatos, hurones y aves (‘pequeños animales de compañía) que no superen los 10 kilos y que vayan dentro de una jaula o trasportín. Otro dato importante: salvo que viajemos en clases Preferente, Club u otras similares, habrá que abonar el 25% del asiento de clase Turista.

Como os comentábamos, estas son unas indicaciones generales. Todo va a depender de si es un tren de larga distancia –AVE-, de media o un Cercanías. También en el extranjero varían las situaciones y requerimientos para poder compartir vagón con nuestra mascota.

viajar con mascotas
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Viajar con mascotas en autobús

La verdad es que esta forma de viajar con nuestros animalitos no es la más recomendable. El motivo no es otro que el hecho de que, en un 90% de los casos, tienen que ir en los maleteros del bus, metidos en una jaula o trasportín homologados. Esto va a suponer que durante una o varias horas –imaginaos trayectos de cientos de kilómetros!- van a ir a oscuras, en un entorno por lo general bastante caluroso e incómodo y sometidos a los continuos vaivenes de la carretera.

Cada empresa de autobuses tiene sus propias condiciones, por lo que de cualquier forma si queréis contemplar esta opción lo mejor es que las consultéis directamente.

Viajar con mascotas en coche

Pasamos de la opción menos cómoda y saludable para viajar con nuestros animales de compañía a la más factible. Ir en coche permite mucha mayor libertad de movimientos, descansar a estirar las piernas y a que den unas cuantas carreras y hagan sus necesidades en cualquier momento, y además podemos llevarlos en los asientos si así lo queremos siempre que se utilicen los complementos necesarios para ello.

El Reglamento General de Circulación no explica de forma específica como llevar de forma segura a un perro o a otra mascota en coche. Según la legislación vigente, hay que tratarlos como ‘cosas’ o ‘mercancía’, sin ofender a nadie. En base a ello, la clave es utilizar accesorios que faciliten su protección.

A día de hoy, son varias las formas en las que solemos llevarlos a bordo. Las tres más populares y efectivas son estas:

-          Correas de seguridad: muy recomendable para perros. Es un cinturón de seguridad específico para estos animales. Estas se fijan al enganche del cinturón normal del coche y sirven para cualquier tipo de automóvil. Incorpórale además un arnés de seguridad y al comprarlo ten en cuenta el peso del perro, para que lo aguante bien

-          Rejilla divisoria: esta propuesta es para vehículos con portón trasero o familiares. Permiten habilitar el maletero a modo de jaula improvisada y es muy cómodo para animales de gran tamaño.

-          Trasportín: uno de los métodos más seguros. Si son mascotas muy grandes, hay que ponerlo en el maletero, lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha. Para los más pequeños o los gatos, el trasportín debe colocarse en el suelo de los asientos traseros. Si pensáis ponerlos sobre estos, deberéis recurrir además a unos anclajes específicos, aunque lo mejor es optar por posarlos sobre el suelo, la verdad.


Fotos: Banco de imágenes Shutterstock