Ruta en bicicleta por Valonia y Bruselas

Nos hemos enterado de que el 2016 es el año de la bicicleta en Bélgica y, como nos gusta un plan más que comer con los dedos, os proponemos recorrer en bici algunas de las zonas más bonitas de Valonia y Bruselas.

Antes de nada hay que planificar, así que es bueno saber que existen establecimientos que aceptan bicicletas. Si la opción es alquilarse una para todo el tiempo que dure el viaje, éste es un dato a tener en cuenta. Habrá que buscar los hoteles que tengan la etiqueta “Bienvenue Vélo”. Otra idea es alquilar una bicicleta por jornada y desplazarse entre ciudades o pueblos en coche.

PP1119
Chateau de Bouillon, Valonia, Bélgica. Foto: Cernix-Pierre Pauquay

Cualquiera que sea el caso hay sitios por donde pasar el bicicleta es una maravilla. Uno de ellos es Bouillon, en cuyos alrededores hay un circuito de 10 kilómetros que recorren paisajes repletos de valles, ríos y senderos serpenteantes. Sin embargo, el principal atractivo de esta ciudad es el Chateau Bouillon, construido bajo un diseño de fuerte militar sobre tres lomas rocosas que se asoman al río Semois. Data del siglo VIII pero alcanzaría visibilidad histórica durante la Primera Cruzada en Tierra Santa (siglo XI). A poco más de 3 kilómetros de Bouillon está Botassart, donde uno habrá de hacer un alto en el camino para disfrutar de las vistas sobre Le Tombeau Du Geant (La Tumba del Gigante) en un escondido valle regado también por el Semois.

Laforet está un poco más al norte y está considerado como uno de los pueblos más bellos de Valonia gracias la armonía entre las construcciones locales y el entorno natural. Así lo decidió en 1994 la asociación Les Plus Beaux Villages de Wallonie. Con apenas unas cuantas casas, cuenta con dos abrevaderos considerados patrimonio y una corta ruta llamada Paseo de las Leyendas que nos llevará desde la parte alta del pueblo a través de un bosque con vistas a la vecina Vresse.

Vélo - Château d'Hassonville
Château d'Hassonville, Valonia, Bélgica. Foto: J.P. Remy

Al sur de Namur, Marche en Famenne, ofrece posiblemente algunos de los paseos en bicicleta más inspiradores por los alrededores del Château d´Hassonville. Sobre todo si este es nuestro alojamiento o al menos paramos a comer en su restaurante.

En el este de la región, en Liege, se sitúan dos pueblecitos minúsculos, Maspelt y Bracht. Si te despistas unos metros pisas suelo alemán y todo. La zona es conocida por sus anchos campos verdes y pequeños bosques que rodean aldeas de muy pocos habitantes. Para llegar hasta allí habremos pasado por poblaciones como Bourdon o Soy. En esta última es recomendable hacer una parada si se quiere probar una cerveza muy particular que fabrican a base de hierbas y frutas llamada Fantôme.

lago-del-agua-valonia-belgcia
Les Lacs De l´Eau d´Heure, Valonia, Bélgica. Foto: David Samyn

En el lado opuesto del mapa están Les Lacs De l´Eau d´Heure, pertenecientes a la provincia de Hainaut. Son los lagos más grandes de Bélgica y no sólo podremos encontrar paisajes acuáticos únicos a pie de nuestra ruta en bici. Hay dos miradores acristalados a más de cien metros de altura que ofrece panorámicas de una belleza insospechada. Tres recorridos señalizados de diferente dificultad descubrirán más de cerca este increíble espacio natural. Esta será una parada que gustará a todos por su completa variedad de actividades: alojamiento de lujo, spa, deportes de aventura, etc. En agosto se celebra el mayor evento ciclista de la zona, La Souss Classic.

Beloeil, 2014/10/17, Balade vélo au Château de Beloeil - Point noeud vélo.  Photo Coralie Cardon
Alrededores de Château de Beloeil, Valonia, Bélgica. Foto Coralie Cardon

Ascendiendo por el este, nos topamos con Beloeil y de paso visitamos el castillo de igual nombre y sus jardines, donde se celebra el Festival Amaryllis (26 de marzo a 3 de abril). Se trata de una exhibición de arte floral con 28 años de antigüedad. En nuestra visita en esos días por el Chateau de Beloeil podremos sentirnos como verdaderos príncipes con el Package Day, que por 26 euros ofrece pasear por las dependencias, un tour en tren, acceso a los jardines y comer en uno de sus salones.

Tournai, una ciudad con más de dos mil años de historia y el campanario más antiguo de Bélgica, será nuestra última parada antes de poner rumbo a Bruselas. También es conocida por su Catedral de Notre Dame, declarada Patrimonio de la Unesco. Es una ciudad animada y entretenida, con un buen número de actividades lúdicas.

Ya en Bruselas, movernos en bicicleta no será un problema por su extensión de apenas 32 kilómetros cuadrados. Pero sí va a resultar bastante difícil elegir entre la variedad de atractivos que posee. La Grand Place, el Ayuntamiento o el Museo de la Cerveza es un buen comienzo. Un paseo agradable lo daremos en el Parque del Cincuentenario, un jardín clásico de trazado simétrico poblado de hayas y laureles. Es indispensable hacer la ruta Art Déco y Art Nouveau para apreciar joyas como la Casa Cauchie, la Casa Autrique o el Museo Horta. Un recorrido más que asequible en bicicleta. El premio llega al final visitando cualquiera de las chocolaterías de la ciudad.