Rumbo.es - Villas con encanto de España y Portugal (II)

Toro (Zamora), bañada por el Duero, se sitúa en un cerro y está cuajada de historia. Antes de que los romanos se estableciesen allí, ya era conocida con los nombres de Albocela y Arbucala. Repoblada con urgencia en el año 899 por el riesgo de perder de nuevo las tierras para el dominio cristiano, durante la Edad Media fue una de las ciudades más prósperas del Reino de León gracias a su producción de vinos. La historia se ha ocupado de llenar Toro de rincones y edificios singulares, como el toro de piedra (anterior a la era cristiana) que da nombre a la ciudad, la Colegiata de Santa María la Mayor, palacetes, murallas e iglesias. Su Fiesta de la Vendimia, el 12 de octubre, es de Interés Turístico Regional y está protagonizada por un desfile de carros a la antigua usanza, único en España.

Hondarribia (en castellano Fuenterrabía, en Gipuzkoa) es en euskera ‘vado de arena’ y podría deber su nombre al espacio donde se asentó la población. Situada en la desembocadura del río Bidasoa y rodeada de montes, el Cabo Higuer (considerado parte de los Pirineos) protege su gran playa arenosa de los embates del Cantábrico. Su casco histórico está plagado de edificios artísticos. Desde su fundación en 1203 por el rey castellano Alfonso VIII Hondarribia tuvo un gran valor estratégico tanto para el Reino de Navarra como para Castilla, pues permitía conectar por tierra con Francia, donde los monarcas castellanos contaban con feudos e importantes intereses, y brindaba a Castilla un nuevo puerto marítimo. Por su lugar privilegiado, sufrió numerosos asedios a lo largo de la historia, lo que explica la existencia de su impresionante recinto amurallado. Además de la muralla, conviene visitar el Castillo de Carlos V (medieval), el Castillo de San Telmo, el Palacio de Zuloaga y el Barrio de La Marina, antiguo barrio de pescadores.

Visitar Óbidos, en el Alentejo portugués, es como hacer un viaje al medievo. Tras los muros del castillo, la villa romana es un lugar único que combina historia y naturaleza. Todo aquí despierta sensaciones, desde la ubicación a la arquitectura y la oferta cultural, con numerosos eventos a lo largo de todo el año. Para descubrir sus calles y monumentos, lo mejor es caminar al azar, ya que cada rincón ofrece algo agradable. Para quienes disfrutan de estar cerca de la naturaleza, Óbidos también tiene mucho que ofrecer: desde la laguna de Óbidos a varios campos de golf e incluso playas donde pasar los últimos días de sol.

Cudillero (Asturias). Importante puerto pesquero tradicional, Cudillero es un foco turístico destacado durante el verano. Las primeras referencias históricas datan de la Edad Media y sitúan Cudillero en el límite de dos poderosas entidades eclesiásticas: Oviedo y Pravia. Su desarrollo aparece durante siglos vinculado a la poderosísima familia Omaña, dueña de tierras y derechos. En el siglo XV, Cudillero se consolida como puerto pesquero y solicita la concesión del alfolí de la sal que la tenía monopolizada la capital praviana, aunque ésta no llega nunca. De hecho, la autonomía municipal no llega hasta bien entrado el siglo XIX. Entre los lugares más emblemáticos de Cudillero están la Quinta de Selgas, lujoso palacio del siglo XIX con amplios jardines y cuadros de Goya, la Capilla del Humilladero (gótica) y diversos monumentos histórico-artísticos como la iglesia de Santa María y la Casa Rectoral.

Monsaraz es la villa medieval más antigua de concejo portugués de Reguengos. Además de su destacada calidad histórica y arquitectónica, Monsaraz está rodeada de un paisaje maravilloso y la parte superior de su castillo se puede ver en todo su esplendor. El pueblo, donde dominan las construcciones de cal y pizarra, invita a una visita sin prisas. Aquí el tiempo parece haberse detenido. Entre las tiendas de artesanía local se puede ver un rico patrimonio arquitectónico en el que destacan la Iglesia Matriz de Nossa Señora de da Lagoa (de los siglos XVI y XVII), el Auditorio del Ayuntamiento Antiguo, la Ermita de São Bento, la Torre de São Gens do Xarez y la Ermita de Santa Catarina de Monsaraz (en los alrededores).