Qué ver en Tenerife : 8 cosas imprescindibles

Santa Cruz de Tenerife, el Puerto de la Cruz, el Teide, la playa de las Américas, Los Cristianos… son alguna de las razones por las que la isla de Tenerife es la más visitada por los turistas de todas las Islas Canarias. Pero, a pesar de ser tan popular, todavía quedan muchas cosas por descubrir en sus poco más de dos mil kilómetros cuadrados. Bosques, acantilados, eventos… son algunos de los desconocidos de Tenerife.

1.-Un bosque de la Era Terciaria

No todos los días uno puede pasear por un bosque con millones de años de antigüedad. El bosque de Laurisilva en las cumbres de Anaga es un vestigio de la Era Terciaria, en la isla de Tenerife. Tranquilo, los dinosaurios se habían extinguido en la era anterior, a finales del Cretácico, en la Era Secundaria, no te encontrarás ninguno cuando camines por los senderos del parque.  

2.-Una tabla, una cuesta y un vino

Deslizarse cuesta abajo sentado en una tabla de madera parece algo que hayan inventado los “locos” de RedBull pero no. En Icod de los Vinos es una tradición con siglos de antigüedad. Parece que su origen puede estar en la costumbre de llevar la madera desde los montes a los aserraderos del pueblo y, desde éstos al Puerto de San Marcos. Son las tablas de San Andrés –nada de religioso, el nombre hace referencia a que tiene lugar el día de San Andrés, el 30 de noviembre–. Aunque las tablas de San Andrés más populares son las de Icod de los Vinos, también tienen lugar en La Guancha donde, además, la calle tiene una curva complicando el “deslizamiento”. ¿Te lanzarías? Más información.

3.-Acantilados “gigantes”

Los gigantes, tenerife
Acantilado de los Gigantes

En la punta occidental de la isla de Tenerife se encuentran los acantilados de los gigantes –en Buenavista del Norte y Santiago del Teide–. En tiempos de los guanches se conocían como “la muralla del infierno” y aún hoy lo siguen pareciendo, con una altura que alcanza los 600 metros sobre el mar en algunos puntos y el color oscuro de su lava volcánica. Los acantilados protegían la isla desde el mar y han protegido al mar de la isla: los fondos marinos de los acantilados –de unos 30 metros de profundidad– siguen albergando gran variedad de vida submarina. Cálzate las aletas para ver los acantilados… acabarás en el agua.  

4.-Un cuento antes de dormir

Garachico, Tenerife
Calle de Tenerife.

Desde 1996 se celebra el Festival de Cuentos de Los Silos en los últimos días del mes de noviembre y los primeros de diciembre. Cuentacuentos llegados de todo el mundo convierten a Los Silos, con sus historias, en un lugar de fantasía y leyendas. Las calles del pueblo del norte de Tenerife son el escenario perfecto para los personajes imaginarios que llegan de la mano de los maestros de la literatura universal. Déjate llevar y disfruta como un niño de un buen cuento antes de dormir.  

5.-Tenerife tiene otro mar

Tenerife: Teide
Vista del Teide.

Además del océano que rodea sus 342 kilómetros de costa, en Tenerife hay un mar de altura: el mar de nubes. Los vientos alisios empujan las nubes en la costa norte formando entre los 500 y los 1.500 metros de altura una superficie compacta de nubes –estratocúmulos para ser exactos– que transporta al que lo ve al interior de un avión en pleno vuelo sin levantar los pies de tierra firme. En la carretera que lleva hasta las Cañadas del Teide hay varios miradores para disfrutar de esta maravilla natural.

6.-Un museo al aire libre

Santa Cruz de Tenerife
Calle en Santa Cruz de Tenerife

Si has paseado alguna vez por las calles de Santa Cruz de Tenerife, es posible que te hayas dado cuenta de la cantidad de esculturas que las decoran. Son obras que formaron parte de la Exposición Internacional de Arte en la Calle de 1973. Fueron 43 los escultores que participaron en aquel encuentro –algunos tan conocidos como Joan Miró, Henry Moore, Ossip Zadkine, Alicia Penalba o Marino Marini–. Todavía hoy se pueden ver 30 de sus obras por el Parque García Sanabria, la Rambla de Santa Cruz, Parque Cultural Viera y Clavijo, el Parque Las Indias, la Avenida de Anaga y la Avenida 25 de Julio. Entre ellas la Femme Bouteille, la mujer botella, de Joan Miró o el guerrero de Goslar de Henry Moore.  

7.-Nadar con tortugas

Qué ver en Tenerife: Tortugas marinas
Tortuga marina, Tenerife.

Si lo de nadar con tiburones, delfines o lobos de mar no acaba de convencerte al ver la cantidad de colmillos que tienen en sus bocas, en la playa del Puertito de Armeñime, en Adeje, podrás disfrutar de otra compañía en tu baño en el mar: tortugas marinas verdes. Y, si te animas a colocarte las gafas y el tubo, podrás ver sus preciosos fondos marinos que están siendo recuperados tras la aparición del erizo de Lima en la zona.  

8.-Arquitectura contemporánea

Auditorio de Tenerife
Auditorio, Tenerife.

Si estás buscando edificios de Calatrava o de Herzog & De Meuron, Tenerife también es tu destino. En Santa Cruz de Tenerife se alzan el Auditorio de Tenerife y el Centro Internacional de Ferias y Congresos, ambos obra de Santiago Calatrava, y el TEA, Tenerife Espacio de las Artes de Herzog & De Meuron. Pero hay más arquitectura contemporánea en la isla, en La Laguna –además de las casonas y patios tradicionales que la han convertido en patrimonio de la Humanidad– se encuentra el Magma Arte & Congresos obra de los arquitectos locales AMP arquitectos (Artengo, Menis y Pastrana).   Y todo esto sin hablar de los carnavales, las playas, la fiesta, los volcanes, los cetáceos, los circuitos termales o todas las actividades de aventura. ¡Habrá que volverse a dar una vuelta por Tenerife! Y como no a su hermana cercana la isla de Gran Canaria¡ Te lo ponemos fácil, reserva tu vuelo a Tenerife y no olvides ver también nuestra oferta de hoteles en Tenerife. Contenido relacionado: 10 cosas que hacer en Tenerife además de ir a la playa.