Qué ver en San Marino en un fin de semana

San Marino, un pequeño Estado Soberano que, por esas cosas de la historia, mantiene su independencia de Italia desde 1631, siempre reconocida y respetada a pesar de las luchas napoleónicas. Un destino turístico excepcional que desde Rumbo.es te invitamos a descubrir San Marino durante un fin de semana.

castillo de san marino
Castillo de San Marino (autor: Lorenzo Blangiardi/ Flickr Creative Commons)

Con solo unos 60 km2 de territorio el turismo representa la mitad de los recursos económicos de esta ciudad-estado, contando con buenas ofertas de hoteles baratos en San Marino, un destino que a pesar de no estar dentro de la zona euro utiliza esa moneda como oficial facilitando a los europeos visitarlo y disfrutar de sus propuestas de ocio.

San Marino, un poco de historia

Algo que caracteriza al pequeño Estado de San Marino es su historia de supervivencia y la particularidad que al igual que la Ciudad del Vaticano, es el único estado rodeado completamente por otro a pesar de ser totalmente independiente. La moda, las cerámicas pintadas a mano y una excelente gastronomía como también sus famosos vinos, suman mayores atractivos para los turistas que visitan este país con todo el encanto del estilo medieval.

calle en san marino
Paseo por San Marino (autor: Ruben Holthuijsen/ Flickr Creative Commons)

El territorio de San Marino está compuesto por varias ciudadelas antiguas, incluyendo su capital también llamada San Marino. Se trata de pequeños núcleos poblacionales que fueron surgiendo a partir de antiguos asentamientos que cuentan los orígenes de la República.

El origen de esta “ciudad-estado” hace referencia a una leyenda que tiene como protagonista a su santo y fundador “Marino” que se refugió en las laderas del Monte Titano allá por el año 301. Su capital aún conserva hoy un gran patrimonio histórico que incluye museos y obras arquitectónicas de notable belleza

Rodeado por las regiones italianas de Emilia-Romaña al norte y este y por la región de Marche al sur y oeste, el paisaje de San Marino está formado por verdes colinas ondulantes y dominado por los tres picos del famoso Monte Titano ofreciendo un clima templado, más frío en invierno y brisas marinas típicas de las regiones de baja montaña.

San Marino, recorriendo la antigua ciudad medieval

Encantador por su pequeño tamaño, que lo transforma en un destino perfecto para visitar un fin de semana, San Marino tiene distintos puntos de interés que no puedes dejar de visitar comenzando por el casco antiguo, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Al casco histórico de San Marino se accede a él por la Puerta de San Francisco, una construcción que formó parte del sistema defensivo de la ciudad y que también es conocida como la Puerta de los Locos y conserva aún hoy una placa con una advertencia a los viajeros que planearan entrar con armas, informándoles de que serían seriamente castigados.

el casco antiguo en san marino
Casco antiguo San Marino (autor: Sandra Vallaure / Flickr Creative Commons)

Basta que comiences a ascender por las calles medievales de la ciudad para encontrar bonitas edificaciones señoriales como las que se encuentran en la Plaza Titano donde está el Palacio Pergamini que alberga el Museo del Estado y la Cava de los Ballesteros, lugar histórico donde en el siglo XIX se extrajo la piedra utilizada para restaurar el Palacio Público de San Marino.

Guardia del Consiglio desfilando por las calles de san marino
Guardia del Consiglio di San Marino(autor: Giorgio Minguzzi/ Flickr Creative Commons)

La Plaza de la Libertad de San Marino, presidida por una gran estatua de mármol que representa precisamente la libertad, es el centro civil y político de la ciudad, un lugar donde podrás visitar el edifico del Palacio Público, uno de los edificios más emblemáticos cuya portada es el centro de atención cuando, cada media hora, la milicia local ejecuta pintorescos cambios de guardia.

El Palacio Público, un edificio neogótico construido por Francesco Azzurri en 1894 reúne en su interior el Consiglio Grande o Parlamento y el Dei Dodici o Tribunal Superior de Justicia, con salas colmadasde arte. En el Salón del Consejo de los Doce destaca una fabulosa pintura de San Marino atribuida a un discípulo del Guercino y en el salón del Consiglio Grande te sorprenderás con el inmenso mural de Emilio Retrosi, una obra de 1894 y que muestra la Aparición de San Marino ante su pueblo.

Ya llegando a Vía Basilicius está el edificio religioso más antiguo de San Marino, se trata de la Iglesia de San Francisco, fundada en el siglo XIV conserva su estilo gótico a pesar de haber sufrido varias reformas que explican algunos elementos barrocos que fueron introducidos en su aspecto.

Esta iglesia de San Francisco fue decorada al fresco por A. Alberti da Ferrara en siglo XV, y te sorprenderán los frescos hoy expuestos en su Loggia, un Museo especialmente rico en pintura religiosa, pero donde también se exhibe la colección donada por Emilio Ambron.

museo de la tortura san marino
Museo de la Tortura de San Marino(autor: Taver / Flickr Creative Commons)

Imposible no visitar en San Marino el Museo de la Tortura, lugar donde se exponen numerosas máquinas de tortura, además de látigos, potros y tenazas y otros peculiares objetos que llamarán tu atención.

Visitando las fortalezas de San Marino

Referentes arquitectónicos más característicos de este pequeño Estado, las tres fortalezas medievales de San Marino no tienen desperdicio. La Prima Torre, construida en el siglo XI fue levantada sobre un peñón a 750 metros de altura y llama la atención sus magníficas defensas que forman dos círculos concéntricos de muros, una obra de los hermanos Comacine realizada en el siglo XIII.

A lo largo del tiempo, esta fortaleza ubicada en el punto más elevado del Titano, fue sede de distintas instituciones militares hasta convertirse en una prisión durante el siglo XVIII.

vista panoramica del castillo de san marino
Vista Panorámica San Marino

Del siglo XIII es la mayor fortaleza de San Marino, se trata de La Cesta o también conocida como Fratta, con sus 756 metros de altura y rodeada de un escenario natural fantástico entre exuberantes bosques. Fácilmente accesible desde la Rocca a través de una estrecha calle empinada, en el interior de esta fortaleza funciona el Museo de Armas Antiguas con colecciones que incluyen magníficas ballestas.

Por último, la pequeña fortaleza Montale, construida en el siglo XII y bastante aislada de las otras dos edificaciones similares, ya que para acceder a esta fortaleza deberás recorrer un camino de unos doscientos metros si quieres admirar esta construcción con su peculiar arquitectura pentagonal.

Después de recorrer San Marino puedes hacer alguna compra en sus diversas tiendas de souvenirs en las que encontrarás desde un reloj hasta una espada de samurai y lo mejor es que todo está libre de impuestos y, para degustar la típica cocina italiana, existen varios restaurantes con excelentes propuestas gastronómicas donde también tendrás la oportunidad de comprar sus bebidas típicas como la famosa “grappa” o el “limoncello”.

Destino peculiar y atractivo, San Marino es el destino ideal para pasar un fin de semana inolvidable, por su arquitectura, historia, buena culinaria y hermosos paisajes, no dejes de dedicarle un par de días para visitar este pequeño y encantador país localizado en las laderas del Monte Titano.