Qué ver en Nueva Zelanda: Los 10 imprescindibles



Cuando un Peter Jackson adolescente leyó por primera vez El Señor de los Anillos, supo que algún día llevaría el cine al mundo y los personajes que le habían maravillado para siempre. En su imaginación, los parajes de la Tierra Media de los que hablaba Tolkien en su mítica obra se parecían a los que le ofrecía su país, Nueva Zelanda.Y es que Nueva Zelanda es uno de los países más completos y bellos de la Tierra

Montañas, ríos, volcanes, océano, praderas, fiordos, glaciares, playas solitarias, granjas, etc. Si eres un amante de la naturaleza este país puede atraparte para siempre.Es difícil elegir entre tantos atractivos pero en Rumbo hemos creado, subjetivamente, una lista de las 10 mejores cosas que hacer o ver en Nueva Zelanda.

1.-Visitar Auckland

Auckland, situada en la isla norte, llamada la ciudad de los veleros.

Suele ser el punto de entrada para la mayoría de viajeros a Nueva Zelanda. Auckland no es una ciudad al estilo europeo, con sus monumentos, centros históricos centenarios y demás. No. Auckland es moderna, cosmopolita y vibrante. Sus calles están llenas de brasileños, argentinos, coreanos, indios, australianos, griegos, mejicanos… E incluso algún neozelandés.

Disfruta de la gran cantidad de restaurantes y bares variados, pasea por el muelle del puerto, sube a la Sky Tower o visita los viñedos de las afueras.Una ciudad fácil de vivir y donde divertirte sólo depende de ti.


2.-Los glaciares de Fox y Franz Josef

Glaciar Fox en el Parque Nacional Westland, mide unos 12 kms. de largo 

En la Isla Sur encontramos las dos lenguas de hielo más famosas del país. Separados por pocos kilómetros se encuentran los glaciares Fox y Franz Josef. Se pueden visitar de diversas formas: excursión sobre el hielo, vuelo panorámico en helicóptero, escalada o un simple paseo por el valle del glaciar. 

De los dos, quizá el Franz Josef es algo más accesible y espectacular.

3.Las cuevas de Waitomo

Situadas en el centro de la Isla Norte, el sistema de cuevas de Waitomo atrae a un gran número de turistas cada año. Al estar inundadas de agua, se pueden explorar ataviados con traje de neopreno, casco con luz y montados en un neumático hinchable. 

Además de las estalactitas, estalagmitas y distintos pasadizos, el principal atractivo lo componen las famosas luciérnagas de Waitomo.La Arachnocampa Luminosa es una especie endémica en Nueva Zelanda y provocan que el techo de algunas de las cavidades parezca una bóveda celestial en una noche clara.

4.-Alpine trekking en Tongariro



Imagen Parque Natural de Tongariro, el más antiguo de Nueva Zelanda.

Si eres un amante del trekking en la naturaleza más sobrecogedora no puedes perderte el de Tongariro. Ha sido elegido por los expertos como el mejor recorrido de una jornada en el mundo entero.

El volcán Tongariro se erige sobre una tierra yerma, con escasa vegetación, donde se intercalan lagunas coloreadas por los ácidos y bacterias de sus fondos en una tierra que es roja, negra y gris. Escarpadas pendientes y pronunciadas bajadas en un circuito rompepiernas que adquiere un halo fantasmagórico cuando aparece la frecuente niebla. Cuando estés allí sabrás por qué fue Mordor en las películas de Jackson.

5.-Tirarse en paracaídas sobre Taupo

El lago Taupo, situado en la ciudad de Taupo en el centro de la isla norte.

Sólo apto para los corazones más resistentes y valientes. Nueva Zelanda es el número uno mundial en el campo de los deportes de riesgo y saltar en paracaídas es algo que se puede hacer en distintos puntos de la isla, siendo Queenstown y Taupo los dos lugares más famosos.

Saltar de un avión a unos 4.000 metros de altitud es algo más económico en Taupo y el paisaje es casi tan bello como en su vecina de la Isla Sur. Casi un minuto de caída libre sobre un inmenso lago en un salto en tándem que no olvidarás.

6.-Ver los lugares donde se grabó El Señor de los Anillos


Hobbiton, escenario de El Señor de los anillos en Matamala (Isla Norte) en Nueva Zelanda.

No sólo los frikis seguidores de las películas de Peter Jackson basadas en la famosa trilogía tolkeniana realizan los tours que muestran los puntos donde se grabaron.El director neozelandés eligió algunos de los parajes más bellos de ambas islas y es por esa razón que estos tours son aptos para todos los públicos

Tongariro, los bosques de Glenorchy, el río Shotover y la cadena montañosa de los Alpes del Sur son sólo algunos ejemplos. La joya de la corona se encuentra en la Isla Norte. En las verdes colinas redondeadas de una granja situada a las afueras de la pequeña población de Matamata se recreó La Comarca, la región en la que habitaban los pequeños pero valientes Hobbits. 

Si eres un fan de El Señor de los Anillos no puedes perderte este tour en el que verás la casa de Bilbo Bolsón y Samsagaz Gamyi para después tomarte algo en la posada del Dragón Verde. Un lugar de película.

7.-Recorrer el Parque Nacional Abel Tasman


Parque Abel Tasman, uno de los más pequeños de este país pero cuenta con una playa espectacular.

En el extremo norte de la Isla Sur se encuentra el Parque Nacional de Abel Tasman. Se trata de un parque natural costero donde el sendero te lleva a descubrir playas solitarias, densos bosques y zonas de acantilados. 

Existen infraestructuras para poder acampar y es el lugar perfecto para que los ornitólogos pasen unos días de tranquilidad mientras observan una gran cantidad de aves endémicas. Otra forma de explorar el Abel Tasman es en kayak, pudiendo alquilarlo por horas o días.

8.-Rafting y bungee jumping en el río Shotover

Imagen del rio Shotover con 12 km de longitud, ideal para practicar actividades acuáticas.

El río más famoso de Nueva Zelanda atrae a todos aquellos que buscan que la adrenalina inunde sus cuerpos. Las bravas aguas del Shotover las puedes surcar en barca hinchable, kayak, lancha rápida o en una especie de body boards. De las tres actividades, la más demandada es el rafting. Con rápidos de hasta nivel 4-5 (siendo el 5 el máximo a nivel internacional) son muchos los aventureros que viajan hasta aquí sólo para descender el río. 

Sin embargo, si prefieres verlo desde las alturas tendrás el honor de saltar al vacío en el lugar donde se fundó el primer bungee jumping comercial. Más de 100 metros de caída por un desfiladero angosto, tan sólo atado a una cuerda elástica. ¿Te apuntas?.

9.-Vivir Queenstown

Imagen aérea de la ciudad de Queenstown y el entrante de tierra formado por el lago Wakatipu.

Queenstown está considerada como la Meca del deporte de riesgo. Rebosa vida en cualquier momento del año ya que las pistas de esquí , ríos, rutas senderistas, bosques, montañas y el lago Wakatipu atraen a los turistas los 365 días.

Es una ciudad de pequeñas dimensiones, con hoteles y casas bajas donde bares, restaurantes y agencias de actividades parecen ocupar todos los bajos comerciales. La población suele ser bastante joven y la fiesta nocturna está más que asegurada. Si tu plan está más orientado hacia la tranquilidad de la pareja o familia alójate en las zonas que rodean al lago.

10.El fiordo de Milford Sound


En el Parque Nacional de Fiordland imagen espectacular del fiordo Milford Sound, 8º maravilla del mundo.

 Considerado por muchos como la octava maravilla del mundo, este fiordo se encuentra en el suroeste de la Isla Sur, en el Parque Nacional de Fiordland, declarado Patrimonio de la Humanidad. Coge uno de los barcos y recorre la lengua azul oscura del mar de Tasmania que serpentea entre aquellas paredes de hasta 1.200 metros de altura. Te sentirás pequeño e insignificante.

El senderismo en el parque es otra opción. Aunque es accesible desde Te Anau y Queenstown, te recomiendo que te quedes al menos un par de noches en los alojamientos habilitados en el parque. Casi nadie lo hace y sentirás la naturaleza en estado puro. Nueva Zelanda es una tierra mágica que parece que se alejó del resto del mundo para mantener su belleza intacta. Descúbrela pero respétala. Los dioses maoríes estarán velando por ella. 

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