Qué ver en Lituania

Desde el 1 de enero de 2015 la Gran Familia Europea estará formada por 19 Estados Miembro. El (pe)último en llegar, Lituania, que dirá adiós a la listas, su moneda oficial hasta entonces, para sumarse al grupo del ‘euro’. Este es un primer motivo por el que Lituania se va a convertir en uno de los países más atractivos para visitar el año que pronto estrenamos. Deja atrás su pasado como república soviética y se convierte así en 100% europeo. Sin lugar a dudas, esto va a suponer más facilidades para los que, como nosotros, nos planteamos descubrir un destino con mucho por ofrecer que hasta ahora no había sido muy tenido en cuenta. Podemos encontrar vuelos a buen precio a sus los tres aeropuertos lituanos: Vilnius, Kaunas y Palanga. También es fácil dar con hoteles low cost, a partir de 21 euros, por ejemplo, en la capital, Vilnius, segunda razón por la que va a mereceros la pena esta escapada. La ciudad presume de tener el casco antiguo barroco más grande del norte de Europa. Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, se merece la consideración de una de las urbes más hermosas del Báltico.

Vilnius Lituania
Vilnius, capital lituana. El centro de la ciudad fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

Es un auténtico hervidero cultura, con una mentalidad muy abierta y tolerante en la que el teatro, el ballet o la música son pilares fundamentales. No en vano ya fue Capital Europea de la Cultura en 2009. Poco más que añadir a este respecto, ¿verdad? Lo cierto es que es su centro es muy coqueto y recoleto. Hay decenas de monumentos, edificios e iglesias, entre los que no debemos perdernos la plaza de la Catedral, que acoge el templo en honor a San Estanislao y San Vladislav, custodiada por la Torre de la Campana. Detrás de esta se encuentra el Palacio de los Grandes Duques de Lituania y la estatua del Gran Duque Gediminas, que se considera fundador de la ciudad. También hay que ver el Castillo y la Torre en honor a este, a los que se llega a través del parque Serikisku y que ofrece las mejores vistas de Vilnius. Podremos diferenciar perfectamente la parte antigua de la ozona moderna, con rascacielos que parecen querer rozar el cielo y edificios más contemporáneos. La Universidad, el Palacio Presidencial y la Plaza del Ayuntamiento son otros de los rincones que merecen fotografiarse, aunque sea mentalmente. A 26 kilómetros al norte de la capital lituana se encuentra el centro geográfico de Europa, según el Instituto Geográfico Frances. Así pues, ya que estamos, no está de más capturar ese momento, junto a una columna de granito que representa el lugar. Un tercer motivo para visitar Lituania son sus playas. Bañado por el mar Báltico, esta próxima ‘adquisición’ de la UE cuenta con grandes playas que se convierten en hervidero del turismo nacional cuando llega el buen tiempo. Las mejores se encuentran a pocos kilómetros de Klapeida, otra de las ciudades que podéis incluir en vuestra hoja de ruta. Junto con Palanga y Trakai, son tres lugares especialmente representativos: la primera, por el caso antiguo, con edificios grandiosos de los siglos XVIII y XIX. La segunda es muy conocida también por sus playas y por las dunas de arena, una ciudad portuaria muy famosa entre los lituanos; por último, Trakai, posiblemente el más turístico del país. Un entorno natural dominado por un gran lago y en el centro una isla que alberga un castillo medieval renovado. Está a una hora de Vilnius, así que no dejéis de visitarlo.

Trakai Lituania
Un gran lago, un castillo medieval en el centro... Estamos en Trakai, otra de las ciudades lituanas que merece la pena visitar.

Pasamos ahora a uno de los rincones con más encanto de todo el país: el istmo de Curtlandia, considerado por muchos como una de las ‘perlas del Báltico’, un preciosismo de la naturaleza. Es Patrimonio Histórico de la Unesco, tiene 98 kilómetros cuya ‘propiedad’ comparte con Rusia –solo 50 de estos están en territorio lituano. Bosques, mayormente pinos, otorgan una majestuosidad única a este istmo de arena que divide la laguna de Curonian desde el Mar Báltico. Puede recordarnos más al Sáhara que a Europa… Y como no puede haber cuatro sin cinco, aquí va ese quinto ‘porqué’ para que en 2015 Lituania forme parte de nuestra agenda viajera: El Parque Nacional de Aukstaitija, un paraíso para los aficionados al deporte de aventuras y para amantes de la Naturaleza. Tiene 40.000 hectáreas y podemos desde hacer rutas senderistas a actividades cicloturistas, atravesar bosques y aldeas con casas de madera e incluso hacer rutas en canoa.

dunas istmo curtlandia en lituania
Dunas del istmo de Curtlandia, Patrimonio Histórico de la Unesco.

Aukstaitija es uno de los cinco grandes parques nacionales lituanos. Los otros cuatro son Dzükija, Suvalkija, Žemaitija y Kuršių Nerija. Tiene además 30 parques regionales repartidos por todo el territorio nacional, por lo que los amantes de la Madre Tierra pueden disfrutarlo muchísimo. Al tratarse de un país pequeño –su superficie supera tímid amente los 65.000 kilómetros cuadrados y está poblada por poco más de tres millones de personas– es posible recorrer todos estos puntos en unas vacaciones de una semana, siempre que planifiquemos bien. La reconocida editora de guías de viajes Lonely Planet la ha incluido en su TOP 10 para viajar este 2015. Nosotros os preguntamos, después de todo esto, ¿y por qué no?  


Fotos: freeimages.com