Qué ver en la Costa Azul: Viaje romántico a un circuito de Fórmula 1

¡Reconócelo! Siempre has querido ir a un circuito de Fórmula 1 y no has podido por muchos motivos menores. Porque no sabes cómo hacerlo, el resto de coches del circuito te dan miedo y, además, no quieres arriesgar ni tu vehículo ni tu vida. Pero sobre todo, tu pareja jamás te lo permitiría. Él o ella prefieren algo más romántico, en la playa, en un gran hotel en la costa azul con una preciosa puesta de sol. ¿Has pensado que hay una solución y que además incluye un gran plan turístico? Se trata, como no, de hacer el circuito urbano más conocido del mundo, el del Gran Premio de Mónaco. Te recomendamos que de alguna manera camufles tus ganas de pilotar en el mismo circuito que lo hacen los grandes pilotos en un romántico y atractivo viaje a la Costa Azul. Pero hazlo bien, visitando todas las joyas que tiene la Riviera Francesa. Para que tus planes salgan bien tienes que convencer a tu pareja de lo necesario que es alquilar un coche una vez aterricéis en uno de los aeropuertos. Aunque apartado, el más económico de la zona es el Aeropuerto de Marsella-Provenza y el más idóneos para visitar la Costa Azul es el de Nizas. Recuerda que vas a una zona de mucho lujo, así que no está de más que busques un vehículo acorde a la ocasión. Quizá la mejor forma de empezar tu viaje sea por la zona más occidental de la Costa Azul, en Saint-Tropez. La pequeña localidad de Saint-Tropez es un buen punto de partida para tu plan de conseguir conducir en un circuito de carreras. Tras una breve visita a esta conocida población costera podrás tomar una carretera a lo largo de toda la Costa Azul hasta tu destino final en Montecarlo. Por el camino te encontrarás ciudades y pueblos que merecen mucho la pena visitar.

Saint-Tropez costa azul
Saint-Tropez costa azul

Tendrás la sensación continua de estar en una película de James Bond o de cine clásico de los sesenta. Esas curvas entre la montaña y la costa las has visto miles de veces en el celuloide. Sin duda es un ambiente ideal para unas vacaciones ¿Verdad? Sobre todo cuando al final está nuestra guinda motorizada. Sin embargo no descartaría la opción de adentrarme a las pequeñas aldeas del interior. Te sorprenderán. Pronto, y siempre en dirección hacia Montecarlo, encontrarás la preciosa ciudad de Saint -Raphaël. En la Costa Azul tendrás muchas veces la misma sensación: "Es tal y como te lo imaginabas". Pero si hay una localidad que es la esencia de las casitas pegadas al mar junto a un puerto deportivo repleto de lujosos yates, esa es Saint-Raphaël. Por supuesto será un viaje romántico y de lujo, así que tienes que ir a Cannes, la capital mundial del Glamour. Un paseo vespertino por la Promenade de la Croisette te ayudará a convencer a tu pareja de que estás cuidando todos los detalles. Además comprobarás que Cannes es una pequeña ciudad muy acogedora, con una gran playa y con un casco histórico muy interesante de ver. El tiempo gastado en Cannes no estará desperdiciado.

Cannes
Cannes

Tras ver Cannes te recomendamos que continúes en dirección norte hasta Antibes. Allí podremos hacer otra relajante parada. Antibes es una ciudad preciosa que destaca por sus fortificaciones que rompen en el mar. En el interior tiene unas calles con un encanto sin igual muy mediterráneo. Un poco más al norte encontramos la auténtica capital de la zona, Niza. Niza es una ciudad muy interesante y con un buen número de puntos atractivos para compartir con tu pareja. El casco antiguo, junto al mar, invita a perderse horas por sus calles estrechas y empinadas. Niza se convertirá en uno de los puntos fuertes para conseguir ese halo romántico que has estado buscando durante todo el recorrido. Justo en esta zona podrás degustar lo mejor de la gastronomía provenzal, a mitad de camino entre la cocina italiana y francesa. Todo un lujo el poder visitar una de las capitales del Mediterráneo.

Niza
Niza

Y por fin llegaremos a nuestro destino final. Asomando por los acantilados podrás observar los grandes condominios hoteleros y las torres apelotonadas pegadas al mar. Entonces sabrás que estás llegando a uno de los sitios más lujosos del planeta. El principado de Mónaco no destaca por su austeridad. Ya estás allí, ahora tienes que elegir el mejor momento para hacer el circuito porque, sí, el circuito urbano es prácticamente igual que el que utilizan los coches de Fórmula 1. Hay una pequeña diferencia, que el tráfico no está cortado, así que tendrás que respetar los semáforos, los pasos de cebra y los límites de velocidad, pero podrás dar todas las vueltas que quieras y subir al Casino de Montecarlo, bajar hasta el túnel y salir por el puerto rumbo a la Rascasse. ¿No es un sueño hecho realidad?

Mónaco
Mónaco

Una vez hecho esto no todo tiene por qué terminar. Mónaco tiene cosas muy interesantes que ver, como el propio casino o la Catedral. Además, muy cerca hay muchos pueblos de interior y de costa con un gran atractivo. Sin duda el entorno de la Riviera Francesa es único y para todos los gustos. Al final de tu viaje te darás cuenta de que la única diversión no fueron las vueltas que diste en el mítico circuito de Mónaco.