Qué ver en Elche, Patrimonio de la Humanidad de palmeras y "misterios"

 

Basilica de Santa Maria envuelta por el Palmeral de Elche
Basílica de Santa María envuelta por el Palmeral de Elche. ©VisitElche

En algún punto del Mediterráneo español existe un lugar donde las palmeras se apoderan de una ciudad, susurrando el exotismo de viejos tiempos y encandilando a una UNESCO que decidió dejarse caer por ese oasis llamado Elche, en la provincia de Alicante. Un destino condecorado como la única ciudad española que reúne tres patrimonios de la humanidad de diferente índole y a la que Rumbo.es te lleva este mes de agosto.

En primer lugar, la ciudad cuenta con un patrimonio natural como es el famoso Palmeral d’Elx, el mayor de Europa con más de 200 mil ejemplares insertados durante la conquista musulmana. De otro lado, el Museo Escolar de Pusol, el cual supone un viaje al pueblo de Elche del siglo XIX, ostenta la condición de patrimonio cultural inmaterial del comité de la ONU.

Por último, el título de patrimonio de carácter oral e intangible recae en el Misteri d’Elx (o Misterio de Elche), una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes de España, la cual se enmarca dentro de las fiestas de Agosto de Elche y cuya representación tiene lugar en la Basílica de Santa María durante los días 14 y 15 de agosto.

¿Lo mejor? Que a la fiesta se suman las palmeras, el encanto y las playas de Elche, Patrimonio de la Humanidad a tan sólo un breve (y económico) vuelo a Alicante de distancia.

Misteri d’Elx: Patrimonio de la Humanidad oral e intangible

Descenso de la Granada durante el Misterio de Elche
Descenso de "la Granada" durante el Misterio de Elche. © Paco Cascales via @visitelche

Tal y como su nombre indica, el Misterio de Elche es un enigma en sí mismo dadas las diversas teorías en torno a su propio origen. Mientras los locales sostienen que el inicio tuvo lugar durante la conquista musulmana de la ciudad en 1265, otros apuntan a una aparición a mediados del siglo XIV, mientras unos pocos lo relacionan con el descubrimiento de un arca con la Virgen María hallada en las inmediaciones de la cercana ciudad de Santa Pola en 1354.

Sobreviviendo al mestizaje cultural y a su propia historia, el Misterio de Elche es una celebración religiosa que se celebra en la Basílica de Santa María entre abanicos, solemnidad y túnicas que escenifican y que abarca dos etapas, la Vespra y la Festa.

La Vespra tiene lugar el día 14 de agosto a las 6 de la tarde y comienza con la aparición de la Virgen, María Salomé, María Jacobe y seis ángeles encaminados hacia el centro de la basílica, donde una palmera dorada (más conocida como "magrana") desciende con el ángel anunciador, quien llega para confirmar a la Virgen su deseo de ascender junto a su hijo a los cielos. Los apóstoles y San Pedro se congregan formando ese “misterio” que la Virgen se trae entre manos, el cual no es otro que morir.

El drama litúrgico se ve acompañados por acordes que datan de la propia Edad Media, confirmando el carisma de una celebración que se ha celebrado de forma initerrumpida desde tiempos inmemoriales.

La segunda etapa del Misterio, la Festa, tiene lugar a la misma hora el día 15 de agosto, y completa la fiesta con la ascensión de la Virgen María a los cielos.

Una fiesta cuyos ensayos podréis presenciar los días 11, 12 y 13 de agosto en la misma basílica.

Durante la misma noche del día 13, y a fin de caldear el ambiente para el Misterio, la famosa Nit de l'Albà (o Noche de la Alborada) evoca fuegos artificiales durante casi una hora, culminando con una enorme palmera blanca que se despliega sobre la ciudad.

Elche, un oasis mediterráneo

Parque Municipal de Elche
Parque Municipal de Elche. ©VisitElche

El Misterio de Elche es la mejor excusa para dejarse caer por la ciudad de Elche y encandilarse con un patrimonio de la Humanidad mágico y exótico.

Con un casco antiguo de influencias bizantinas, romanas e íberas (recordemos la importancia de la Dama de Elche), Elche es un deleite para los sentidos gracias a unas construcciones entre cuyos highlights destacan la mencionada Basílica de Santa María, el Alcázar de la Señoría o la Torre de la Calahorra, vestigio de la muralla construida por los árabes tras su llegada a la zona en el siglo XIII y, con ellos, unas palmeras que exportaron desde el corazón del mismo Magreb.

A lo largo y ancho de 2 kilómetros de diámetro, el Palmeral de Elche envuelve la historia de la ciudad y oculta en sus entrañas viejos huertos de cítricos, cactus y datileras (el Huerto del Cura es uno de los mejores exponentes) mimados en su tiempo por unos musulmanes que concebían a estos árboles como conectores de los dioses y perfectas barreras a la hora de frenar los vientos y conducir los sistemas de riego que alimentasen este oasis mediterráneo.

Playa de los Arenales del Sol en Elche Alicante
Paseo hacia la Playa de los Arenales del Sol en Elche, Alicante. ©VisitElche

Pero no todo acaba en palmeras y turismo cultural, pues Elche marca el umbral hacia una porción de costa de ensueño en la que tienen cabida playas como el Carabassí, de animada escena nocturna y enclaves naturistas, los Arenales del Sol, con más de tres kilómetros de arena blanca o El Altet, la playa de un aeropuerto que queda a tan sólo 5 kilómetros de distancia de una ciudad de Elche que, más que nunca, se viste de magia y rituales durante el mes de agosto.

¿Aún no tienes hotel en Elche o la cercana Alicante a la hora de introducirte en los muchos paraísos de la Costa Blanca?