Qué ver en el Valle del Jerte, donde florece la Primavera

Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos”, decía Pablo Neruda en sus ’20 poemas de amor y una canción desesperada’. ¿A qué se referirá exactamente el poeta chileno? Si se lo preguntamos a un piornalego o a un vecino de uno de los pueblos del Valle del Jerte, como Navaconcejo, Cabezuela o Tornavacas, si esta cuestión se la planteamos a cualquier extremeño, rápidamente tendremos la respuesta: es la época de floración de los aproximadamente dos millones de cerezos que pueblan la región.

A finales de marzo y comienzos de abril, el Valle del Jerte, en Cáceres, se torna de blanco y se muestra ante nosotros una suerte de nevada florida que despierta los corazones. La imagen que ofrece es única y solo puede contemplarse durante 10-15 días al año aproximadamente.

La Oficina de Turismo ya nos ha dado una previsión para este 2015: si el tiempo sigue estable, prevén que la floración tenga lugar entre finales de marzo y durante los primeros días de abril. Estamos pues ante una de las escapadas que solo pueden hacerse en estas próximas semanas y que es la mejor forma de inaugurar la Primavera.

La situación geográfica del Valle del Jerte, en el corazón de Cáceres, lo convierten en un destino perfecto para una escapada de fin de semana, a solo unas horas de Madrid, o bien como lugar en el que ir a pasar un buen día.

En el Valle del Jerte este fenómeno natural se celebra por todo lo alto, poniéndose en marcha un programa de actividades, ‘Primavera y cerezo en flor en el Valle del Jerte’, que arrancan el 21 de marzo y finalizan el 3 de mayo, incluyendo entre ellas la Fiesta de Interés Turístico Nacional del Cerezo en Flor. Senderismo, exposiciones, birding, etnografía, eventos deportivos… Alrededor de 200.000 turistas suelen acercarse hasta aquí, apuntan desde la Asociación de Turismo del Jerte (Turjerte). La visita a estas tierras extremeñas es atractiva, ¿eh? Está a unas horas de Madrid, por lo que es perfecto para pasar el día o bien para irnos de fin de semana, Rumbo te ofrece una gran selección de hoteles en la provincia de extremadura. Clicka aquí.

Nuestra recomendación es explorar la zona en coche, optando por uno -o por ambos- de estos dos itinerario:

  • Ruta circular por la sierra, pasando por Valdastillas, Piornal, Barrado, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno y Rebollar.
  • Ruta lineal paralela al río Jerte, siguiendo la N-110. Recorreremos Navaconcejo, Cabezuela del Valle, Jerte, Tornavacas y Puerto de Tornavacas.

valle del jerte extremadura
valle del jerte extremadura

Ambos planes van a permitirnos disfrutar muchísimo de un paisaje que cobra más fuerza si cabe en un lugar muy concreto, en la Garganta de los Infiernos, reserva natural desde 1994. Las aguas de los deshielos nutren los arroyos y hacen aún más exuberante si cabe la estampa. Está comprendida entre la vertiente noroeste de la Sierra de Tormantos, la vertiente suroeste de la Sierra de Gredos y el río Jerte. Podemos llegar a su Centro de Interpretación fácilmente, está a unos 3 kilómetros de Cabezuela del Valle, en dirección a la localidad del Jerte. Dos de los lugares más espectaculares son la zona de Los Pilones, con sus marmitas gigantes, y el Chorrero de la Virgen, con unas impresionantes cascadas que se ven desde el mirador del Chorrero.

Los cerezos y su flor no son el único aliciente para realizar esta visita. No se puede hablar de Extremadura sin hacer referencia a su rica gastronomía y de ella se da buena cuenta en el Valle del Jerte.

Los cerezos y su flor no son el único aliciente para realizar esta visita. No se puede hablar de Extremadura sin hacer referencia a su rica gastronomía y de ella se da buena cuenta en el Valle del Jerte. ¿Qué probar? La ensalada de invierno, con naranjas, aceitunas negras y aceite de oliva; las migas con pimentón de La Vera, sopas de cachuelas, con pan y sangre de cerdo; también quesos artesanales, derivados de matanzas tradicionales que se siguen organizando… y todo esto acompañado de pitarra, vino casero de vivos colores, aromas densos y un sabor muy recio.

Un ingrediente extra en todos estos platos lo ponen los propios extremeños y su tan característica amabilidad. ¡Y yo doy fe de ello como invitada en varias ocasiones a Piornal! Este es uno de los municipios de los que hablábamos al comienzo. Por su situación tiene mucho encanto, a 1.175 metros de altitud sobre el altiplano de la Sierra de Tormantos, y es uno de los puntos en los que el blanco y rosado de la flor del cerezo tiñe el paisaje.

Antes de despedirme hasta la próxima escapada me gustaría haceros llegar un mensaje de quienes mejor conocen y trabajan estos campos. Es un llamamiento al respeto por el medio ambiente y para la conservación de esta comarca: Cuando visitéis el Valle del Jerte, no os dejéis tentar por la belleza de la flor del cerezo y cortéis una rama del árbol. Estas no son obsequio y se marchitan en unas horas, el árbol puede quedar seriamente dañado para futuras cosechas. Es un mensaje de la Mancomunidad del Valle del Jerte.