Playas, naturaleza y tradición: 10 imprescindibles que ver en el Algarve

La idea del ‘slow life’, vivir con menos estrés y ansiedad, alejar aquello que nos inquieta o nos transmite malas vibraciones, encuentra en el verano su mejor aliado. Y si pudiéramos recomendar lugares para pasar estas vacaciones donde ese ‘estar tranquilo’ cobra máximo sentido os hablaríamos sin lugar a dudas del Algarve. Muchos de vosotros probablemente lo conozcáis pero tal vez no tantos hayan experimentado momentos tan placenteros como estos que solo son posibles en esta ‘cara’ de la Península. Advertimos sobre los efectos secundarios de este post: Puede ser que nada más llegar al final os pongáis como locos a buscar hoteles baratos en la Costa del Algarve. A continuación te indicamos 10 cosas que tienes que ver en el Algarve:

1. Armona y Culatra, dos islas (casi desiertas) a unos kilómetros de Faro.

¿Quién no ha soñado con alejarse del bullicio tan propio de las vacaciones de verano y de sitios tan trusticos como los que hay en España? Pues bien, muy cerca de Faro se encuentran dos pequeñas islas de aire muy caribeño que forman parte del Parque Natural de la Ría Formosa. Son dos de las cinco que forman este archipiélago –junto con Desierta, Tavira y Cabanas– y podemos llegar hasta aquí en ferry.

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Isla de Armona. Foto: Raul Lieberwirth/ Flickr cc.

2. Perderse por las calles de Sagres.

Pese a estar en plena temporada alta sigue manteniendo un ambiente tranquilo y relajado. Sus casitas blancas y el olor a mar que lo impregna todo acaban por engancharte. Está su Fortaleza, la preciosa playa de Beliche, que se considera de las más hermosas de la región y esa sensación de que se detiene el tiempo mientras paseas por ella.

3. Comida casera en Brisa do Rio, en Tavira.

La gastronomía es uno de los grandes alicientes de las visitas a Portugal y el Algarve es una de las regiones donde mejor podemos comer. Si queréis disfrutar de riquísima cocina casera aprovecha para visitar el restaurante Brisa do Rio, en Tavira. Muy acogedor y todo delicioso.

4. Bañarse en las aguas cristalinas de Praia de Dona Ana.

Está en Lagos, a unos 2,5 km de esta localidad. Se puede llegar en coche o andando, aunque la zona de aparcamientos es pequeña y se llena pronto. Es una pequeña cala rodeada de acantilados que tiene una magia muy especial. ¿Nuestra recomendación? Ir a primera hora de la mañana. El madrugar merece la pena.

Praia de Dona Ana lagos algarve
Praia de Dona Ana. Foto: Daniel Gillaspia/ Flickr cc.

5. Termas de Monchique.

Un spa termal donde recuperarse por fuera y por dentro. Podemos reservar unos días en esta villa para comprobar en vivo y en directo las propiedades de sus aguas y ver cuánto de real tiene el nombre de ‘programas de bienestar’ con el que se ha bautizado a sus tratamientos.

6. Cicloturismo con vistas al Océano.

Los amantes de las actividades al aire libre encuentran en el Algarve un maravilloso paraíso natural. En mi caso, por experiencia propia, os recomiendo hacer parte de la ruta Vicentina, recorriendo la parte costera de la región. Podemos hacerla andando o en bicicleta. La verdad es que pedalear por estos lares tiene mucho de especial.

7. Navegar por los canales de la Ría Formosa.

Subirse a uno de los barcos tradicionales de la zona y disfrutar de un recorrido que nos lleva ante la enorme variedad biólogica de la Ría es otra experiencia muy ‘slow’. Salidas desde Faro con empresas especializadas. Muy recomendable Formosamar.

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Ría Formosa. Foto: Alice/ Flickr cc.

8. Tradición pesquera y conservare en Portimão.

Este municipio, situado en el estuario del río Arade, tiene una importante tradición como pueblo pesquero. Hace unos años el Museo de Portimão, que ocupa una antigua fábrica de conservas, recibió el reconocimiento como Museo del Año del Consejo de Europa. Es muy conocidos por sus interminables playas, aguas cálidas, tranquilas y arena fina y dorada.

9. De compras en el Mercado de Faro.

Es una de esas experiencias que te acercan más a quienes habitan una determinada ciudad o pueblo, visitar su mercado público, perderse por los puestos y probar sus frutas y verduras. El de Faro es 100% recomendable. Podemos comprar tentempiés para lo que puede venir después (punto 10) o tomar un café en alguna de las terrazas que lo bordean.

10. Atardecer en el Cabo de San Vicente.

Es uno de los más bonitos del mundo. Con la inmensidad del Océano a nuestros pies, lo mejor es dejarse de fotos y de vídeos y sentir, disfrutar el espectáculo que es solo para nosotros.

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Los mejores atardeceres desde el Cabo San Vicente. Foto: Remon Rijper/ Flickr CC.