Que ver en Bomarzo, el bosque encantado que cautivó a Salvador Dalí

Aquí está todo tu universo 400 años antes de que se te ocurriera”. Así le presentó el poeta André Breton a su coetáneo Salvador Dalí el que es uno de los lugares más enigmáticos del país transalpino, el Bosque de Bomarzo, también conocido como el ‘parco dei mostri’, el parque de los monstruos. Esta denominación ya adelanta lo que podemos encontrarnos en los jardines del Castillo de los Orsini (Castello degli Orsini), en la provincia de Viterbo. Figuras fantasmagóricas de hasta cuatro metros de altura, esculpidas en roca, densa vegetación y arroyuelos conforman una escena que si llegó a sorprender al genial Dalí, ¿qué no hará con nosotros? La historia que se cuenta en torno a este lugar nos sitúa a mediados del siglo XVI. El príncipe Pier Francesco Orsini, marcado trágicamente por la muerte de su enamorada, decidió crear un microcosmos en el que dar rienda suelta a sus sentimientos y emociones. Escultores, arquitectos y paisajistas venidos de diversas regiones de Italia trabajaron durante años en él. Entre ellos un importante artista, Pirro Ligorio, que sustituiría a Miguel Ángel en la construcción de la basílica de San Pedro del Vaticano.

Vista de Bomarzo desde el parque de los monstruos
Vista de Bomarzo desde el 'parque de los monstruos'. Foto: Philip Hay/ Flickr CreativeCommons.

¿El resultado? Una especie de zoológico imaginario –inverosímil– en el que se encuentran representaciones en roca volcánica de animales reales, seres mitológicos, figuras legendarias y humanas. La humedad del entorno, los ríos que insuflan vida a los árboles y plantas del Bosque de Bomarzo y su ubicación, junto a una residencia señorial de estilo renacentista, conforman la estampa final. Estos ‘jardines de los monstruos’ en tierras italianas están rodeados de misterios y muchísimos teóricos y estudiosos dicen detectar influencias simbólicas de todo tipo y que afirman que este espacio no es sino reflejo de la soledad y desolación de quien lo mandó construir, Pier Francesco Orsini. Una de las piezas más impactantes es una cabeza monstruosa a ras de suelo, con ojos, nariz y boca. Esta es la puerta de entrada a una sala circular que parece ser ejemplifica el acceso al vientre de la madre tierra. “Para que el alma gane en prudencia, hay que buscar la tranquilidad”, reza un cartel sobre el dintel.

Bosque de Bomarzo
Bosque de Bomarzo. Foto: Elena Gabrielli/ Flickr CreativeCommons.

Jardín de los monstruos Bomarzo
'Jardín de los monstruos', Bomarzo. Foto: Bass_nroll/ Flickr CreativeCommons.

Si estas imágenes han despertado vuestra curiosidad, en rumbo.es os animamos a buscar vuelos baratos a Roma, pues la capital italiana dista solo 90 kilómetros del pueblo de Bomarzo. Se puede llegar hasta aquí por la autopista A1 (Roma-Firenze), tomando el desvío en dirección Orte para llegar a la carretera SS 204, después la SS675 y finalmente la salida de Bomarzo y Soriano. La entrada tiene un coste de 10 euros (adultos y niños a partir de 13 años, menores de esa edad el ticket cuesta 8 euros). Viterbo, como suele suceder en todas las provincias de la bella Italia, tiene muchas más cosas que descubrir, así que podemos aprovechar la escapada para hacer alguna que otra excursión. La región comprende Viterbo y el Alto Lacio y por estos lares se puede disfrutar de entornos naturales de gran belleza, como son los lagos de Bolsena y de Vico en la zona más alta o la franja de costa que le ‘corresponde’, con Tarquina como una de las localidades que merece la pena visitar. Aquí encontraremos una necrópolis etrusca que está reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Lago di Vico Viterbo
Lago di Vico, Viterbo. Foto: Paolo Margari/ Flickr CreativeCommons.

La gastronomía italiana hará que este viaje nos deje con muy buen sabor de boca, pues estamos en una de las provincia de mayor riqueza y tradición culinaria. Esta reúne características propias de territorios limítrofes: lo mejor de la cocina romana con los aromas de la Toscana y la sencillez propia de Viterbo. Aceite de oliva, manzetta maremmana (ternera del área de la Maremma), espárragos, lentejas de Onano y pescado Corego del lago de Bolsena. Entre los platos más tradicionales está el l’acquacotta, que se elabora con hogaza de pan casero y verduras silvestres, y la zuppa con l’agnello, que es sopa de cordero con verduras, patatas y alcachofas.

Lacquacotta plato tipico de la region
L'acquacotta, plato típico de la región. Foto: Giorgio Minguzzi/ Flickr CreativeCommons.


Foto destacada: Monica Galentino/ Flickr CreativeCommons.