Viviendo Praga en Navidad

Se encienden las luces en las calles, los escaparates de las tiendas muestran luces y adornos coloridos, el frío campa a sus anchas y el corazón de la gente, sin embargo, parece calentarse más que en cualquier otro período del año. Ya se acerca la Navidad en el centro de Europa. La capital de la República Checa, Praga, es una ciudad que merece la pena visitar en cualquier época del año, pero durante estas semanas ofrece algunos extras que la convierten en un lugar totalmente irresistible. Al aire señorial y medieval de sus puentes, calles, palacios y castillos, se añade una cierta melancolía provocada por las escasas horas de luz, el frío y la ocasional nieve. Y de repente, de la nada, surgen las luces, mercadillos, villancicos, eventos, y la gente. Ríos de gente que hacen que desaparezca la melancolía y dotan de vida y alegría a la ciudad. Hace unos años, cogí un vuelo barato a Praga y quedé maravillado mientras dejaba mi huella en la blanca nieve y recorría las estrechas calles de la Ciudad Vieja. Este impresionante conjunto histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992, aglutina la mayoría de las atracciones navideñas de Praga. Aquí os dejo mi experiencia con la que me sentí como un niño en la vieja capital del antiguo Reino de Bohemia.

Mercadillos navideños

mercadillo de navidad en praga de noche
Foto de José Ramón Pérez (Avistu)

Al cruzar el famoso Puente de Carlos y desembocar en la Ciudad Vieja, eché en falta una gran pancarta que rezara: “Bienvenidos al Distinguido Reino de los Mercadillos Navideños”. Nadie habría podido contradecir eso. Turistas y locales se entremezclan sin distinción, recorriendo a paso de tortuga unas calles en las que apenas tardas cinco minutos en pasar de un gran mercadillo navideño a otro. De vez en cuando, algún despistado – o saturado -, acaba por sucumbir a los encantos de uno de los muchos bares del centro y abandona por un rato la senda navideña. Pero volverá. Todos vuelven.

De compras

Y es que en los mercadillos navideños de Praga se venden cosas para casi todos los gustos. Los más grandes y famosos se encuentran desplegados en la Plaza de la Ciudad Vieja y la Plaza de Wenceslas, separadas entre sí por unas pocas calles. En los numerosos puestecillos, consistentes en pequeñas cabañas de madera decoradas con brillantes luces de colores, encontrarás objetos de decoración navideña (con artículos típicos de la zona que harán las delicias de los coleccionistas), juguetes artesanales hechos en madera, cerámicas, velas aromáticas, artesanías tradicionales, joyas, figuras de cristal y metal, muñecas, marionetas e incluso algo muy práctico: gorros, bufandas y guantes. Gastronomía

comida en un mercado navideño de praga
Foto de José Ramón Pérez (Avistu)

Pero a pesar de que durante la época navideña parece que nos posee el duende del dispendio y el gasto nocturno y alevoso, no es comprar lo único que podremos hacer aquí. Me quedé embelesado observando cómo algunos diestros maestros preparaban comidas y bebidas tradicionales que ofrecerían luego a sus espectadores. Panes, pasteles y bollos rellenos de frutos (prueba el Trdelník, un pastel cubierto con azúcar caliente). Grandes salchichas (klobása) y enormes pedazos de jamón se asan pinchados sobre parrillas. Todo muy poco saludable, según la OMS, pero en el frío del ambiente te aseguro que sientan muy bien. Acompaña la comida con una de las magníficas cervezas destiladas en el país – Pilsner Urquell, Budvar o Staropramen son buenas elecciones – o un vaso de vino caliente. Te puedo asegurar que el efecto de este brebaje es casi tan revitalizante como el de la poción mágica de los galos de Astérix. Para los niños

mercadillo navideño praga
Foto de José Ramón Pérez (Avistu)

En el los mercadillos de la Plaza de la Ciudad Vieja los niños se agolpaban para contemplar a las ovejas, cabras y burros que pacían en un pequeño establo callejero. Muy cerca de ellos se encontraba un gran Belén con María, José, el Niño y los Reyes Magos. Pero cuando sus pequeñas caritas se iluminaron con esplendor fue cuando encendieron, sobre las 5 de la tarde, el enorme árbol de Navidad que se erige, imponente y brillante, en la Plaza de la Ciudad Vieja. Hay otro en la Plaza de Wenceslas y ambos, unidos al resto de los numerosos monumentos góticos de la ciudad, crean una visión espectacular. Villancicos No es Navidad si no escuchamos villancicos. Cada mañana y cada tarde, niños pertenecientes a coros de todo el país, los cantan en la Plaza de la Ciudad Vieja. Van vestidos con los trajes típicos de la región y es, para ellos, el momento cumbre del año. Ubicación y horarios

puente de carlos en praga
puente de carlos en praga

Además de los dos mercadillos navideños más grandes y populares, situados en las plazas mencionadas, encontrarás otros que tampoco defraudarán en la Plaza de la República, la de Jorge Podebrady, la de La Paz, Havelske trziste, y, como novedad este año, en el Castillo de Praga, justo en el patio de la basílica de San Jorge. Los de Wenceslas y la Plaza de la Ciudad Vieja abren todos los días desde el 28 de noviembre al 6 de enero (de 10 am a 10 pm), incluyendo Nochebuena, Navidad y el día de Año Nuevo.

Otros entretenimientos en Navidad

Pero como no sólo de mercadillos vive el hombre, te recomiendo que hagas el tour turístico por una ciudad cuyos rincones respiran historia. Piérdete por las callejuelas de Praga, sus bares, cafeterías y restaurantes o desciende el río Vltava en uno de los barcos turísticos. Aprovecha también la oportunidad que brindan estas fechas para asistir a uno de los muchos conciertos de música clásica que tienen lugar en un entorno tan especial como son sus antiguas iglesias. Ballet, ópera y teatro son otras opciones. Alójate en uno de los muchos hoteles baratos de Praga y disfruta del espíritu de la Navidad que tan vivo está en la ciudad.