Palaos, un paraíso por descubrir si quieres huir del mundo

Si nos zambullimos a un lado nadaremos en el mar de Filipinas. Si decidimos bañarnos del otro lado, estaremos en aguas del océano Pacífico. Nos situemos en el sitio que sea, lo que es seguro es que difícilmente encontraremos playas más tranquilas y desiertas, aguas más prístinas y cristalinas que las de Palaos. Esta pequeña república apenas ha cumplido la mayoría de edad independizada de Estados Unidos y es desde entonces uno de los países más jóvenes y menos poblados del mundo. Un paraíso aún desconocido por las masas –salvo excepciones de grandes magnates o cineastas como James Cameron– que se presenta como el destino perfecto para quienes quieran desaparecer una semanita para retomar fuerzas y aguantar el tirón hasta las vacaciones de verano. Lo forman 340 islas con una superficie total de 472 kilómetros cuadrados y un litoral de 1.519 kilómetros. De estas, solo nueve están habitadas, siendo la más importante Baldedaob, que acoge 10 de las 16 estados en que se divide administrativamente Palaos. Le precede en significación Koror, la capital, donde se encuentra el aeropuerto internacional Roman Tmetuchi al que volaremos, por lo que ya podemos empezar a rastrear en la web ofertas de vuelos baratos para conocer estas, Angaur y Peleliu y los muchos atractivos que tiene esta República que encontramos allende los mares.

Palaos desde el aire
Palaos. Foto: LuxTonnerre/ Flickr CreativeCommons.

La belleza y el atractivo de Palaos radica en su naturaleza virgen, sus paisajes selváticos con bosques y frondosa vegetación y en los arrecifes de coral. Amantes de los ecosistemas subacuáticos deberían bucear por estos fondos marinos alguna vez en la vida: paredes abisales, cuevas, pecios históricos, agujeros azules… La mayoría de las bases para practicar submarinismo están en Koror, que geográficamente se sitúa en el centro del archipiélago. Desde aquí parten diariamente, siempre que las condiciones climatológicas lo permitan, excursiones para llevar a los interesados mar adentro. Los espacios más recomendables para estas experiencias están a unos 32 kilómetros en barco de tierra firme. Camino al punto de arranque de la actividad se pasa por las conocidas como Rock Islands, alrededor de 70 islotes deshabitados, al oeste de los principales núcleos poblacionales de Palaos. Dicen que es una de las visiones más hermosas que ofrece Palaos, así que no deberíamos perdérnoslo. Otros grupúsculos de islas son las del Sudoeste, a unos 600 kilómetros de Koror y Baldedaob, y es especialmente curioso el atolón Kayangel, a 24 kilómetros al norte de Koror. Este tiene tres islas: una principal, una pequeña con un campamento o una minúscula tercera porción de tierra. Se accede a ellas en lancha, a unas deshoras de trayecto, y lo habitan no más de 140 personas. Otros imprescindibles de la visita son las cataratas Ngardmau, en Babeldaob, a las que se llega tras atravesar un frondoso bosque. También está el lago Jellyfish, el lago de las medusas… Da algo de repelús escuchar ese nombre, ¿verdad? Pues está en Palaos, en una de las islas Roca que citábamos anteriormente, y bien equipados se puede hacer submarinismo en el mismo obteniendo unas imágenes que seguro jamás habías imaginado.

arrecifes de coral en palaos
arrecifes de coral en palaos

Si hemos conseguido abriros el apetito en relación a este destino, adelante. Seguro que es uno de esos viajes que gusta de contar por lo diferente que es de otros destinos en los que también hay playas y entornos naturales excepcionales pero que no son tan desconocidos. Para terminar el post os dejamos unas informaciones que consideramos pueden seros de utilidad si os decidís por emprender escapada a Palaos:

  • Idiomas oficiales: inglés, palauano, japonés, hangar, tobiano y sonsorol.
  • Capital: Ngerulmud.
  • Ciudad más poblada: Koror.
  • Aeropuerto de destino, Roman Tmetuchi, en Koror.
  • Moneda: dólar.
  • Dónde alojarse: recomendable en Ngerulmud o Koror, las más pobladas y con mejores infraestructuras.
  • Souvenirs típicos: las dilukai, figuras de artesanía esculpidas en madera, y cestería.
  • Comida típica: el pesacado es el ingrediente estrella. Es muy común la comida exótica y la japonesa, por su influencia nipona. Zumos tropicales naturales riquísimos para sofocar el calor.
  • Mejor época del año para viajar: la república goza de clima tropical, con temperatura media anual de 27ºC. Sin embargo, entre junio y octubre son frecuentes las lluvias, es época de monzones. El mejor momento es ahora, entre diciembre y los meses de marzo y abril.