Fiestas de los pueblos: 10 consejos para vivirlas a tope

  Llega el verano y, con el calor, España se convierte en una fiesta. Durante los meses estivales los pueblos de toda la geografía celebran las festividades de sus patronos y patronas, llenándolo todo de color, música, desenfreno, tradiciones, bebida, comida, etc. Cuando era un adolescente, siempre pensé que si se crease un título mundial al mayor fiestero del planeta, la prueba de fuego debía ser recorrer España de cabo a rabo entre julio y septiembre, dándolo todo en el mayor número de fiestas de pueblo posible. Creo que ni Pocholo sería capaz de sobrevivir tal duelo. De todas maneras, si te estás planteando si dicho cetro mundial podría ser tuyo, aquí te dejo unos cuantos consejos para disfrutar al máximo las fiestas de los pueblos de España:

1.-No vayas con aires de grandeza

Fiestas de los pueblos: Riopar
Fiestas de los pueblos: Riopar

Sí, puede ser que para ti Riópar, ese pequeño pueblo de La Mancha albaceteña, no signifique nada, pero aquí, junto al bello nacimiento del Río Mundo se celebran unas animadas fiestas populares durante los últimos días del mes de agosto. Encierros, bailes regionales, conciertos… Disfruta de este tipo de cosas sin sentirte superior por venir de la capital, sea cual sea. Más información sobre las fiestas de verano de Riópar

2.-Lee sobre la historia del lugar y sus fiestas

  Está bien sorprenderte con algo nuevo, llegar a un sitio sin saber lo que puedes esperar. Pero seguro que a los locales le vas a entrar un poco mejor si ven que tienes interés sobre su historia y tradiciones. Aparece, por ejemplo, en las fiestas de Cartagena, sabiendo que se llaman “Cartagineses y Romanos” porque la ciudad fue escenario de las contiendas púnicas entre estas dos grandes civilizaciones. Seguro que haces amigos nada más llegar a sus “campamentos”, una especie de tiendas de campaña dispuestas según el bando al que representen, donde comerás y beberás como si fueras a participar en una batalla real.

3.-Mimetízate con los lugareños

  Esto es un consejo aplicable a casi cualquier viaje, pero tiene más importancia en este tipo de eventos. A ver, casi seguro que en el pueblo todo el mundo se conoce y saben que eres de fuera, pero tampoco hace falta ir pregonándolo llevando una vestimenta llamativa y diferente, o sacando fotos a todo sin parar (cual japonés en éxtasis). Hay fiestas en los que esto es realmente sencillo. En Haro, por ejemplo, con vestirte de blanco y ponerte un pañuelo, ya irás como ellos. Después el vino comenzará a llover sobre ti y ya dará todo dará igual.

Fiestas de los pueblos: batalla del vino en haro
Batalla del vino en Haro. Foto cedida por Turismo de Haro

4.-Si te dicen que comas, come… Y si te dicen que bebas, bebe

Las fiestas de los pueblos españoles no se caracterizan, precisamente, por ser comedidas a la hora de comer y beber. Esos días parece que se va a acabar el mundo y nunca faltará ante ti un plato lleno de comida contundente y un vaso mágico, que parece auto-rellenarse de diversos tipos de bebidas alcohólicas. Aquí no se puede ser descortés con los anfitriones. No existe el “no” por respuesta e ingerirás todo aquello que te ordenen. El resultado es obvio: varias arterias y venas principales de tu organismo quedarán taponadas por la grasa, pero el alcohol hará que no sientas ni las balas y lo lleves todo con una gran felicidad aturdida.

5.-Por supuesto que bailas… ¡Y muy bien!

Fiestas pueblos: orquesta
Fiestas pueblos: orquesta

La música es otra gran protagonista de las fiestas populares españolas.  La Plaza Mayor (siempre hay una) se transforma en un escenario gigante en el que gentes de todas las edades bailarán de todo. Hay pueblos en los que se dejan una buena parte del presupuesto del año en traer a grupos o DJs de renombre, pero el gran clásico es esa tremenda orquesta que va de pueblo en pueblo, sacándose un jornal mientras hacen refritos de los temas más famosos del verano…O de los veranos, comenzando, muchas veces, por éxitos vintage de los años 80. Es el momento de demostrar tus dotes de baile. Tienes que ser versátil y atreverte con ritmos que vayan desde Bisbal a Mago de Oz, pasando por Enrique Iglesias y los míticos – y sempiternos- pasodobles. Si tienes algo de vergüenza y no te sueltas, lee de nuevo el punto anterior y ve a por tu vaso mágico.

6.-Recuerda: las vaquillas también tienen cuernos

Otro clásico en muchos de los pueblos de la geografía española: las vaquillas. En algunos pueblos incluso se monta una pequeña plaza de toros portátil en la que se sueltan a estos animales astados, que están más asustados que tú. Es el caso de las fiestas de Revilla, una de las más populares de Cantabria. Con los nervios, la excitación y la inmunidad que sientes si has bebido ya algunas copas, puedes llegar a pensar que las vaquillas son de azúcar. Pues no, sus cuernos son reales y te pueden dañar gravemente. Para evitar sustos, lo mejor que puedes hacer es, si te gustan estas cosas, vivirlas como espectador.

7.-La vergüenza la dejaste en tu ciudad

Fiestas de pueblos españa
Fiestas de pueblos españa

Déjate llevar y aprovecha el anonimato que te confiere el ser el “guiri” del pueblo. En general, las cosas en esta vida se aprovechan siempre mejor si uno se muestra como es y deja aparcada la vergüenza. Baila, disfruta y participa en los actos culturales, disfrázate, enamórate, habla con todo el mundo, ríe sin medida… Simplemente, disfruta de las fiestas sin pensar en lo que puedan decir los demás.

8.-Manténte alejado de los mozos y mozas con pareja

Una máxima a tener muy en cuenta, sobre todo en fiestas en los que la parroquia suele ser joven y con ganas de fiesta de todo tipo. Es el caso del bello pueblo medieval de Alquézar, entre las montañas de la provincia de Huesca. Las fiestas en honor a San Hipólito tienen lugar a mediados de agosto. El pueblo sirve de base a muchos jóvenes que vienen a realizar deportes de aventura y actividades al aire libre. Esto se traduce en unas fiestas con una marcha increíble y donde el amor pasajero puede estar a la orden del día. Eso sí, aunque la mayoría de los asistentes no son locales ten cuidado, a ver si vas a intentar algo con una moza (o mozo) que ya tiene pretendiente entre los parroquianos. Si la atracción es irresistible y crees que has encontrado al amor de tu vida y no piensas dejarlo pasar, lee el próximo punto. Más información sobre Alquézar.

9.-No preguntes por el pilón del pueblo

Fiestas de los pueblos: pilón
Fiestas de los pueblos: pilón

  El mítico pilón del pueblo: esa fuente o abrevadero donde acaban los “extranjeros” que han cometido algunas faltas imperdonables, según las leyes internas (y no escritas) de las fiestas. O no. A veces acabar en el pilón no es signo de haber caído mal a alguien, sino todo lo contrario. No es nada grave y, además, quizá sirva para despejarte un poco entre risas.

10.-¡Tú eres del pueblo!

Como colofón, y si has ido respetando los anteriores puntos, es el momento de subirte al escenario que han montado en la Plaza Mayor y gritar, con lágrimas en los ojos, que eres feliz y te sientes parte de un pueblo al que llegaste porque te orientas mal con un GPS, pero del que ahora no piensas partir jamás… !Y que vivan las fiestas!