Qué ver en Holanda, el país de los museos y los tulipanes

  Holanda es uno de esos destinos que todo turista tiene apuntado en su lista. El turismo invade sus calles a lo largo de todo el año atraída por sus paisajes, sus pueblos encantadores, una capital que enamora, mercados tradicionales, una rica oferta cultural y el carácter de su gente. La sociedad holandesa destaca por ser muy abierta, acogedora y con un gran sentido del respeto a la comunidad y el entorno.

Amsterdam
Amsterdam

La población de Ámsterdam no llega al millón de habitantes, la mayoría de ellos se mueven en bicicleta, incluidos algunos miembros de la familia real. Es una ciudad muy agradable para los paseos y uno de sus distintivos es la red de canales que la atraviesan. Los holandeses han sabido poner a su favor y potenciar las ventajas del agua y es fácil encontrar a cada paso barcos que recorren los canales y otros tantos que sirven de vivienda a sus habitantes. Es una ciudad que fomenta la cultura, por lo que pone a disposición del visitante una amplísima oferta cultural que abarca el arte, la música, el teatro, etc. Una visita obligada es la Amsterdam Oudekerk, una iglesia originalmente dedicado al patrón de la ciudad, San Nicolás, y también el edificio más antiguo. Allí se celebran concierto de gran interés. Una parada habitual de muchos turistas son los coffeeshops, cafés donde se puede comprar y consumir marihuana o hachís. El Gobierno holandés controla estos locales y sólo está permitida la compra de cinco gramos por persona. Amsterdam es muy interesante para los amantes de las antigüedades o el arte y es fácil encontrar una buena oferta de anticuarios y galerías de arte. En éstas últimas, se pueden adquirir tanto originales como reproducciones de alta calidad. Los diamantes son una de las compras más habituales de la ciudad, así como los típicos zuecos, tulipanes o camisetas de los equipos de fútbol locales. Una visita obligada es el Mercado de Flores, compuesto por una veintena de puestos flotantes que venden plantas, semillas, bulbos y los famosos tulipanes, así como gran variedad de recuerdos. A lo largo del país es fácil encontrar numerosos castillos que salpican paisajes de cuento. Resulta difícil escoger entre tanta belleza arquitectónica. Los alrededores de Utrecht pueden ser buena opción para realizar una ruta por hermosísimos castillos y mansiones rurales. Recorrerla en bicicleta no tiene precio.

museo
museo

Uno de los mayores atractivos en invierno son los mercados navideños. Los más grandes de todo el país son los de Dordrecht y Valkenburg. El primero de ellos suma más de doscientos cincuenta puestos con figuras, dulces navideños y regalos. Valkenburg posee el mercadillo subterráneo más grande y antiguo de Europa, localizado en la cueva de Fluweel. Una buena ocasión para degustar la gastronomía holandesa es en abril. El día 30 de este mes se celebra la Fiesta de la Reina Juliana y las calles se decoran de color naranja, se montan puestos donde se vende casi cualquier cosa y se organizan todo tipo de actividades. Algunos platos típicos destacan por su influencia indonesia, como el rijsttafel, elaborado con arroz mezclado con carnes, legumbres y hasta con coco. El stamppot, por su parte, es un estofado muy sabroso de carne ahumada y chucrut. Imposible resistirse a sus clásicos quesos. A sólo 20 kilómetros de Ámsterdam está la pequeña ciudad de Harleem, que hace varios siglos bautizara al conocido barrio de Nueva Yofk. Es una población tranquila con un encanto muy particular. El molino de viento de Adriaan, el museo Frans Hals y la casa Corrie ten Boom son, junto a la Grote Markt -plaza principal- los hitos más representativos de la ciudad. Completamente opuesta es la enorme Rotterdam, industrial, llena de rascacielos y edificios más contemporáneos, como Overblaak Development, unas casas amarillas con forma de cubos de los años 70, obra de Piet Blom. El mercado más grande de Holanda, el Market Hall, está en el barrio de Laurens, y mezcla el estilo tradicional del país en el interior con un edificio totalmente moderno. También cuenta con dos importantes museos. Uno de los más antiguos es el Van Boijmans Beuingen, con obras de famosos artistas como Margaritte, Monet, Van Gogh o Dalí. Con obras de arte más contemporáneas, el Kunsthal soprende también por su moderna edificación.

cuadro van gogh
cuadro van gogh

Uno de los artistas más representativos del país es Van Gogh, que cuenta con su propio museo -calle Paulus Potterstraat, 7 en Ámsterdam-. Sus más de docientas obras originales, quinientos dibujos y centenares de cartas constituyen la colección más completa del pintor en todo el mundo. Ofrece exposiciones temporales y acoge un flujo de visitantes de más de un millon y medio a lo largo de todo el año. Es la pinacoteca por excelencia de Holanda, pero no la única. Más de cincuenta museos se reparten sólo por Amsterdam. Destacan el Amsterdam Rijksmuseum -uno de los más grandes del mundo-, el Stedelijk Museum - con más de noventa mil obras- o la Casa-Museo de Ana Frank, donde se puede ver el original de su famoso diario. Pero Holanda también es conocida por sus escritores. Algunas figuras destacadas son Erasmo de Róterdam, Descartes o Jonh Locke.