Deportes de aventura en Colombia

En un país de las dimensiones de Colombia, lo extraño es no encontrar qué hacer. Y no sólo por el tamaño, también por la cantidad de propuestas que ofrecen sus espacios naturales, ricos tanto en exuberantes selvas y montañas, como en ríos, desiertos y nieve. En Colombia se puede hacer casi cualquier cosa que a un aventurero se le ocurra. Desde amanecer en una cumbre nevada a pasear por una playa caribeña durante la puesta de sol. Opciones tendrán los que aman el riesgo en el aire, el agua o la tierra gracias a un clima que carece de inviernos demasiado fríos y facilita la práctica de todo tipo de actividades al aire libre.

Sierra Nevada de Cocuy, Colombia. Flickr
Sierra Nevada de Cocuy, Colombia. Flickr

Los mejores lugares para practicar deportes de aire como el ala delta o el parapente, son las del Valle del Cauca, Antioquía, Santander y Cundinamarca, gracias a unas condiciones climáticas excepcionales. Volar en globo sobre el Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las opciones más recomendables para los que son más de vuelos tranquilos. Los aventureros podrán disfrutar de paisajes inigualables desde una perspectiva envidiable. La adrenalina la ponen los saltos en paracaídas desde ultraligeros, que se pueden contratar en los municipios de Flandes o Melgar. Las grabaciones del Tolima desde el aire, bien desde avión o gracias a las modernas cámaras que llevan los saltadores, son la envidia de quien ofrece poca resistencia a estos viajes. El Parque Nacional de Chicamocha es un enclave obligado para la práctica de deportes de aventura. El cañón, de igual nombre, situado en el departamento de Santander y a unos 54 kilómetros de Bucaramanga, es uno de los accidentes geográficos más impresionantes del mundo. Con dos kilómetros de profundidad, supera al conocido Cañón del Colorado, y sus 227 kilómetros de largo ofrecen paisajes estremecedores. Una de las actividades más reclamadas es el Cable Vuelo, de 450 metros de largo, una oportunidad inigualable para admirar las vistas del río Chicamocha por sólo 22 dólares. Hay dos cables más cortos -también más baratos- y uno de ellos está diseñado especialmente para los niños. La explosión de adrenalina que produce el Columpio Extremo -quince metros de altura y un desplazamiento a gran velocidad de hasta trece- es difícil de superar a no ser que se opte por un posterior paseo en el teleférico. A lo largo de sus más de seis kilómetros de recorrido, se pueden obtener fotografías de impacto sobre el Cañón y el río que lo recorre.

Cañón del Chicamocha, Colombia. Flickr
Cañón del Chicamocha, Colombia. Flickr

Por su parte, el Parque El Gallineral es perfecto para la práctica del rafting, sobre todo en el río Fonce, en el municipio de San Gil. Muy cerca, el balneario Pozo Azul, camino de Bucaramanga, es un lugar pensado para el descanso. Utilizado con frecuencia por los habitantes de la zona, posee el encanto de los baños en las aguas cristalinas de la quebrada Curití, saltos de agua naturales y pequeñas cascadas. Otro impresionante cañón de Colombia es el de Río Claro El Refugio. A unas tres horas al este de Medellín, es el sitio elegido por muchos practicantes de canopy. También se puede practicar rafting y es indispensable una visita a la caverna de los guácharos. Para el buceo, una elección acertada será siempre las aguas del Chocó, donde tanto principiantes como avanzados podrán poner en práctica sus habilidades. En Bahía Solano se puede bucear hasta el naufragio del buque de la Armada Nacional ARC Sebastián de Belalcázar, hundido en la batalla de Pearl Harbour. El Chocó ofrece una biodiversidad marina repleta de corales, manglares y estuarios. Para observar ejemplares gigantes de mero, atunes rayados y pargos habrá que bajar hasta una profundidad mínima de 20 metros. Frente a esta costa es fácil ver ballenas jorobadas procedentes, como cada año, de la Antártida para iniciar su etapa de apareamiento. El Parque Nacional Natural de Sierra de la Macarena merece la pena sólo por visitar Caño Cristales, conocido como el río de colores. Sus aguas toman prestados los colores de las macarenias, plantas acuáticas de multitud de colores, que embellecen más si cabe el entorno. En Pereira es habitual ver a los amantes de la montaña repartidos por actividades como el rappel, canopy, trekking y ciclomontañismo. También aquí es habitual ver escaladores en roca tratando de coronar los montes del Parque Nacional de los Nevados. La espeleología encuentra su sitio en lugares como Melgar -Tolima- y Villa de Leyva -Boyacá-, donde también se puede practicar torrentismo, rafting y canyoning. Si después de esto queda energía, es muy apetecible celebrar con la gente de allí alguna de sus fiestas. Este mes de diciembre es la Feria de Cali, una de las más importantes de Colombia, donde se dan cita los más famosos artistas de la música tropical del mundo. Se celebra del 25 al 30 y data de 1957. Sin embargo, la fiesta más antigua es la de los Diablitos (22 al 31 de Diciembre), en Santa Fe, de 1653, y tuvo su origen en las celebraciones de los esclavos en época de la Colonia.