Cruceros por el norte de Europa de ensueño

Normalmente, cuando pensamos en cruceros, pensamos en los cruceros por el Mediterráneo o por el Caribe, pero muy pocas veces lo hacemos en los cruceros por el norte de Europa. Esta situación es un poco injusta, ya que si bien los cruceros por el Mediterráneo nos quedan geográficamente más cerca, tanto en el Báltico como en los cruceros por el Mar del Norte o el Mar de Noruega también supondrán una experiencia inolvidable así que vamos a hablar un poco de estos cruceros.

Cruceros por el Mar Báltico

Antes que nada, hay que decir que el Báltico ocupa una superficie de algo más de 430 kilómetros cuadrados y baña las costas de Dinamarca, Alemania, Polonia, Rusia, Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia, Suecia. San Petesburgo, Helsinki o Estocolmo son algunas de las ciudades más importantes bañadas por este mar, muy cerrado, por lo que las mareas son bajas. A ellas podemos sumar destinos turísticos como Sopot en Polonia, las playas de dunas de Lituania o Pärnu en Estonia.Como era de esperar, la mayoría de cruceros por el Mar Báltico hacen escala en los puertos de las capitales bálticas, además de ciudades destacadas como San Petesburgo, Klaineda (Lituania), Sopot (Polonia) o Kiel (Alemania). La ciudad alemana es uno de los puntos de partida más habituales, y entre sus atractivos turísticos encontramos Speicherstadt, su distrito histórico, las excursiones de un día a Lubeck y su ciudad medieval declarada Patrimonio de la Humanidad o los castillos, una opción romántica.Copenhague es otra salida bastante frecuente de los cruceros por el Báltico. La Sirenita es una visita obligatoria en una ciudad donde nos sorprenderá que, a diferencia de España, las personas tienen prioridad sobre los coches. Algo que se refleja en las calles peatonales o terrazas. Tampoco podemos perdernos los canales de Nyhavn ni el Kronborg, el Castillo de Hamlet. Ya en Suecia hacemos escala en Estocolmo, la Venecia del norte, y en Visby, una de las ciudades medievales mejor conservadas de Escandinavia.

copenague dinamarca
copenague dinamarca

Nuestra siguiente escala en realidad son dos ciudades, porque muchos turistas aprovechan su estancia en Helsinki para visitar Tallin y viceversa. En la capital de Finalndia no podemos perdernos su espectacular Plaza del Senado, el puerto ni la catedral ortodoxa Uspenski, además de la playa de Hietanemi en verano o el Estadio Olímpico. Por su parte, Tallin nos sorprenderá con su casco medieval. A Tallin hay que llevar el bañador, ya que si el tiempo nos impide disfrutar de las playas de Pirita y Haabersti siempre podemos ir a sus saunas y balnearios.Tampoco podemos olvidar el bañador en la polaca Sopot, conocida por su centro termal, ni en Klaipeda, nuestra escala en Lituania, desde donde podemos ir a las espectaculares playas de dunas de Neringa en el istmo de Curlandia. Para el final hemos dejado Rusia. Por una parte, la imperial San Petesburgo nos espera con museos como el Hermitage, las residencias de los zares o la Iglesia de Salvador sobre la Sangre Derramada, donde asesinaron al zar Alejandro II. Podemos aprovechar la escala en Kaliningrado y visitar su Catedral o los restos de las murallas.

Cruceros por los mares del Norte y de Noruega

Dejamos el Báltico y nos centramos en el Mar del Norte y el Mar de Noruega, unos mares mucho más abiertos que bañan las costas de Noruega, Escocia, Inglaterra, Bélgica, Holanda y la zona más occidental de Alemania, Dinamarca y Suecia. Sin lugar a dudas, las imágenes más espectaculares de estos cruceros nos las regalarán los fiordos noruegos, ya que la aproximación en barco a estas zonas es uno de los mayores espectáculos de la naturaleza.No nos costará demasiado encontrar cruceros por el norte de Europa, lo difícil será elegir entre una oferta tan variada. Por ejemplo, están los que parten desde ciudades escandinavas y bajan bordeando la costa desde la sueca Malmo llegando incluso hasta Bilbao, con escalas en Ijmuidem (Amsterdam), Brujas, Dover (Londres), Le Havere (París). Una de las paradas obligatorias en estos trayectos debería ser Dover, la ciudad del Canal de la Mancha famosa por sus blancos acantilados, desde donde podemos hacer excursiones a Londres o a Canterbury.

faro de dover desde el crucero
faro de dover desde el crucero

Amsterdam y Brujas son dos ciudades históricas que no necesitan presentación, pero si que debemos hablar de Cherbourg, una ciudad francesa situada en un extremo de Normandía. Protegida del mar por dos lagunas, los acantilados, con una altura de hasta 100 metros, nos regalan un paisaje único. Además, en estas aguas están los restos de antiguos mercantes hundidos. De vuelta al Canal de la Mancha, cerca de Le Havre está el estuario del Sena, un gran espectáculo natural.Acabamo en la costa noruega, en busca de los fiordos. Uno de los puntos de partida -o finales- más habituales es Trondheim, una ciudad medieval donde nos sorprenderán sus iglesias medievales, sus verdes parques o la Fortaleza Krinstiansten. Los amantes de la historia tampoco se pueden perder el búnker Dora, la construcción nazi que durante la II Guerra Mundial funcionó como base para los submarinos del ejército de Hitler.Y si hablamos de cruceros por el norte de Europa, hay que acabar con los vikingos y del Círculo Polar. Los cruceros que siguen el rastro de los vikingos hacen escala en los principales puertos de Escandinavia, como Copenhague, Bergen u Oslo, además de seguir hasta el norte rumbo a los fiordos. En cuanto a los cruceros por el Círculo Polar, ciudades como Bodo son escala habitual. Y recuerda, cuanto más al norte viajes, más cerca estarás de las 24 horas de luz solar en verano y de la noche eterna en invierno.