Capturando instantes: Cómo hacer buenas fotos en tus viajes

¿Cuántos no guardamos en el ordenador cientos de fotografías de nuestras vacaciones, de fiestas o momentos especiales en los que decidimos coger la cámara e intentar capturar las sensaciones de esas situaciones? ¿Y cuántos no hemos vuelto a mirar esas mismas imágenes desde que las descargamos en el ordenador? En mi humilde opinión, el motivo de esto se debe a las grandes posibilidades que nos ha traído el mundo digital, el poder disparar varias imágenes en un minuto sin gastar después en revelar el carrete. Todo tiene su lado positivo y su lado negativo y el mundo de la fotografía digital no iba a ser menos: hemos ganado, como ya decía, en recursos, pero probablemente hayamos perdido el nivel de exigencia que antes teníamos para decidir qué era fotografiable y qué no. Hemos olvidado que, como muchas otras cosas en la vida, lo importante es la calidad, no la cantidad, y la fotografía de viajes es una de las pseudo disciplinas, por así decirlo, que mejor lo demuestran. Es por ello que en este post Rumbo quiere darte unas sencillas pautas para saber, en la medida de nuestras posibilidades, cómo hacer buenas fotos cuando andamos por aquí y por allá conociendo mundo. La fotografía no deja de ser el reflejo de nuestra mirada en relación a una realidad, un lugar, unas emociones que despierta, de aquello que nos llama la atención. Esa forma de ver se entrena. ¿Vamos a ello?

como hacer fotos de viajes
como hacer fotos de viajes
  1. La mejor cámara, ¡tú! Este suele ser uno de los temas que más preocupan, la calidad de la cámara fotográfica. Sin embargo, la clave, como ya adelantaba, está más en saber mirar que en el equipo en sí. Aprende a mirar el entorno con las pautas que te damos a continuación.
  2. Pararse a mirar y pensar. Puede parecer una tontería a algunas personas, tal vez una obviedad, pero en este mundo de prisas actuamos como robots, como autómatas. Cuando estéis conociendo un nuevo destino, cámara en mano, no dudéis en deteneros, regalaos unos minutos y observar. Ahí está la clave, en qué tenemos alrededor y qué queremos transmitir. No te dejes llevar por las ansias.
  3. Dar tiempo a que se nos presente la fotografía que esperábamos y no lo sabíamos. Conseguir buenas instantáneas suponen en muchos casos esperarnos, cámara en mano, a que se nos presente ante nosotros esa foto única.
  4. Tres elementos importantes para fotos que recordarás: gente, lugares y cosas. En los lugares más emblemáticos que visites en vacaciones no dudes en incluir estos tres factores en la escena. Si estamos ante la Torre Eiffel, un buen resultado podría ser nuestra familia en primer plano, en la parte izquierda de la foto, en un segundo plano una joven parisina parada con su bicicleta observando el paisaje y, de fondo, la majestuosa construcción.
  5. Las horas más ‘fotogénicas’ del día. El sol, o la ausencia de este, la luna, o su llegada o despedida, pueden ser momentos muy especiales para capturar con una cámara… También pueden ser complicados, por la ausencia de luz, igual que la existencia de excesiva luminosidad pueden marcar una imagen. Según los profesionales, los instantes en los que podemos sacar mejores fotos son en torno a las diez de la mañana y los días nublados. ¡Tomamos nota!
  6. Sé original y evita los topicazos. Un ‘retrato’ o un paisaje siempre van a estar bien, no lo dudamos, pero ha llegado el momento de ser originales. Juega con el entorno y siéntete parte del escenario. Presta atención a la cartelería, el mobiliario urbano, el monumento o edificio que tengamos de fondo, los colores del lugar y cómo vamos vestidos, ¡haz de la fotografía un juego!
  7. Crea tu sello personal. Una de las tendencias del momento es ir fotografiándote en todos los lugares a los que vayas con una misma postura, al estilo de Where the hell is Matt?, un chico que se ha dedicado a grabarse por todo el mundo bailando delante de edificios emblemáticos. Otro interesante ejemplo a seguir es el instagramer @muradosmann, que se ha dedicado a fotografiar a su pareja desde un ángulo muy especial, tomándole la mano desde atrás en algunos de los destinos más codiciados.
  8. ¿Selfies? Si te quieres sumar a la moda de los selfies, intenta al menos darle un toque de originalidad. Puedes probar, por ejemplo, fotografiando solo la mitad de tu cara y dejando el resto a la escena, o también se puede innovar con la tecnología, utilizando el monopad, el gadget de moda. Esto da una mayor perspectiva a la imagen y el resultado está genial.
  9. Equilibra los elementos que aparecen en tus fotos. Vuestro álbum de viajes, y a quienes vayáis a mostrarlo, os lo agradecerá. Os explico: no abuses de ningún tipo de plano, bien sean retratos –aportan poca información–, paisajes –que pueden resultar muy uniformes– o los de detalle –un ejemplo son las fotos de platos de comida, que llegan a aburrir, por no decir otra cosa. Apuesta siempre por la sencillez intentando aportar información interesante. El acierto estará siempre en el término medio, así que no abuses. No se trata tampoco de buscar siempre situaciones únicas, y debes dar cabida a momentos de la vida cotidiana de cada lugar que van a transmitirnos la esencia del país en el que andemos.
  10. Captura el movimiento. La Tierra gira y el mundo no para de cambiar a cada instante. Por eso, no dudes en intentar capturar esa sensación de movimiento, de fugacidad, sobre todo en los paisajes. Estos suelen ser excesivamente estáticos y para eso ya tenemos las postales o las imágenes de Wikipedia.
  11. Cuánto más cerca, mejor. Ya lo dijo el gran Robert Capa, “si tu fotografía no es lo suficientemente buena es que no estás lo suficientemente cerca”. Esta fue una de las primeras lecciones que me enseñaron en el primer curso de fotografía de viajes al que asistí. Evita el zoom en la medida de lo posible y ve siempre más allá, acércate lo más que puedas a ese plano soñado. El resultado mejora… y mucho.
  12. Vía libre para fotografiar. El punto anterior debe ir acompañado de una petición de permiso para hacer fotos si lo que tenemos delante son personas. Aunque los ‘robados’ son tentadores, no dejes que por un sencillo y amable gesto estropees no ya la imagen, sino el momento en cuestión.
  13. Juega con las perspectivas, luces y sombras. Como ya decíamos anteriormente, fotografiar significa en gran medida jugar con los elementos de una escena. Presta atención al lugar, al sitio donde estés, si hay espejo o diferentes alturas, si estás ante un lago y puedes utilizar su reflejo, captura un famoso monumento desde un punto de vista totalmente revolucionario, ¡échale imaginación!
  14. Sigue a los fotógrafos de viajes más reconocidos… y a los que empiezan a despuntar. fundamentales son Steve McCurry y Oded Balilty, pero hay muchos más. En mi caso, como usuaria muy devota de Instagram, os recomiendo ver cómo y qué fotografían cuentas como @mariannehope, @garypeppergirl, @wrongob o @vutheara, entre otros.
  15. La selección, el toque maestro. Una vez tengamos todas las imágenes en el ordenador, haz una selección y elimina aquellas que consideres innecesarias. Te lo agradecerá tanto tu disco duro como aquellos amigos que, pacientemente, vean tus álbumes digitales de fotos.

Fotos: Banco de imágenes Morguefile.com