Un camino de Santiago alternativo: el camino de invierno

Cada vez son más los que optan por evitar la temporada estival para hacer el Camino de Santiago y prefieren la quietud y templada belleza que ofrecen estos paisajes norteños en invierno. Para aquellos que se pregunten cuánto de acertado hay en emprender la ruta en esta época del año, especialmente teniendo en cuenta los temporales que han dejado huella en la Península en las últimas semanas, en rumbo.es queremos hablaros del ya conocido como Camino de Invierno. Este es un itinerario alternativo para entrar en tierras gallegas en el que se evita la dura ascensión por las nevadas cumbres de O Cebreiro. Se cambian éstas por las llanuras que acunan al río Sil, desde Ponferrada pasando por la Ribeira Sacra, atravesando las tierras del Deza, donde se une ya a la ruta del sudeste hasta Santiago. Si prefieres alojarte en un hotel, no dudes en consultar nuestras ofertas para hoteles en Santiago de Compostela. Esta propuesta peregrina sigue sin ser reconocida oficialmente por la Xunta de Galicia, pese al respaldo del Parlamento gallego. Sea como fuere, y como ya señalábamos, muchas personas están empezando a verle las ventajas a hacer este recorrido que consta de siete etapas distribuidas en 209 kilómetros. Partimos de Ponferrada y es aquí donde parte esta senda invernal. Al frente, el Camino Francés. Hacia la izquierda, nuestra elección: el Camino de Invierno. Este sigue el cauce natural que marca el río Sil y es un itinerario que en cierta medida inauguraron los romanos. Preparad la mochila, ropa de abrigo, calzado cómodo y muchas ganas de disfrutar de los silenciosos ríos y los callados parajes que se abren camino entre las montañas.

Cada vez más peregrinos disfrutan de la quietud del camino de invierno, con la sonora compañía del discurrir del río Sil y el plus de belleza que supone caminar por senderos especialmente tranquilos y poco transitados en esta época del año.

1. Ponferrada – Puente de Domingo Flórez. La primera parada y uno de los principales atractivos de esta ruta son las Médulas, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de una antigua explotación minera de oro romana que ha dado como resultado un paisaje de arenas rojizas cubierto de castaños y robles. La estampa es única, especialmente al caer la tarde, ofreciéndonos uno de los atardeceres más hermosos de la Península. El siguiente paso nos lleva hasta el mirador de las Perdices. Desde aquí podremos contemplar unas vistas únicas de las Médulas: a la izquierda, el embalse de Campañana( el Lago Sumido, hacia el centro el pueblo de las Médulas(, a la derecha, una parte de la zona de los picos de Las Médulas. No olvides hacer unas preciosas fotos antes de emprender el descenso siguiendo la ladera montañosa hasta llegar al Puente de Domingo Flórez.

las medulas mina de oro romana leon
Las Médulas/ Foto: Javier Enjuto, Flickr CreativeCommons.

2. Puente de Domingo Flórez – Vilamartín de Valdeorras – A Rúa. El margen derecho del río Sil será nuestro GPS natural. El Puente es la localidad más baja de El Bierzo y es uno de los municipios leoneses en los que se habla gallego. Constituye un cruce de caminos entre las comarcas de La Cabrera, El Bierzo y Valdeorras y es ya la puerta de entrada a Galicia por Orense.  Seguimos por O Barco de Valdeorras –Éntoma–, Arcos, Vilamartín de Valdeorras… Nuestros pasos van a llevarnos hasta Lugo, en Albaredos. 3. A Rúa – Quiroga. Llegamos a A Rúa y seguimos por la carretera vieja hacia la lucense Quiroga siguiendo el cauce del que como véis es nuestro más fiel compañero en este viaje, el Sil. El paisaje es impresionante: de Albaredos a Montefurado podemos ver el túnel que los romanos horadaron en la roca para desviar el curso del agua de río a fin de extraerle el oro; la almazara y la Ermita das Farrapas hasta Bendilló. También Soldón, Sequeiros y Torre Novais camino de Quiroga, que nos recompensa con la estampa de su valle de viñedos y frutales.

Rio Sil en Quiroga
Río Sil a su paso por Quiroga/ Foto: Fontxito - Flickr CreativeCommons.

4. Quiroga – Monforte. Enfilamos por la misma orilla ‘diestra’ del camino, por la carretera vieja que va a Monforte. Virando hacia la izquierda llegaremos a la ermita de los Remedios, en cuyo interior se conserva el más hermoso conjunto barroco de Mondoñedo. Está en uno de los extremos del Campo de los Remedios, en un lugar que se conoce como Pena de Outeiro. Toca ahora bajar hasta el pueblo de Carballo de Lor, hasta Barxa de Lor. Cruzaremos un puente romano que nos guiará hasta  A Pobra de Brollón. Nos encontramos ahora entre la depresión de Monforte y la Serra do Courel. Imprescindible aprovechar el paso por estas tierras de Lugo para conocer el Valle del Cabe, del Lor, la Parada dos Montes y el Templo de Lamaigrexa. Caminantes, como no hay camino, seguimos haciéndolo al andar: diez kilómetros y llegamos a la etapa 5 de esta escapada, a Monforte de Lemos. 5. Monforte – Chantada. Este punto de partida está considerado capital de la Ribeira Sacra: abundancia de monumentos románicos, cultivo de la uva Mencía y una ciudad monumental donde apetecerá quedarse un ratito más (museos, centros de interés, arquitectura, cultura). Enderezaremos ahora hacia A Vide, al ato de Moreda pasando por As Lagoas, Campos y Pacios, Broza y alcanzando Pazo de O Reguengo. Volvemos ahora al camino más terrenal, a los senderos rurales. Dejamos San Lorenzo a la derecha, subiendo un camino empedrado flanqueado de castaños y robles hasta fuente de Piñeiro, recorriendo el conocido como Camiño Grande hacia Galegos. Pasamos por Fión, Vilaravides, Vilatiñosa, Vendanova, Montecelo y Diamondi (iglesia románica de San Pelagio de Diomondi). Bajamos hacia los Codos de Belesar, un descenso espectacular en el que se va mostrando poco a poco el río Miño, entre castaños y viñedos. Subimos ahora hacia San Pedro de Líncora y de aquí a Chantada. Antiguos soportales, casonas, el convento. Y a por la sexta parte de este recorrido. 6. Chantada – Rodeiro. De Chantada hacia Centulle y Penasillás para llegar a la ermita de Monte Faro. IMPOSIBLE no quedar sobrecogido por la estampa: con una panorámica tenemos a nuestros pies las cuatro provincias gallegas. DIFÍCIL no imaginar que casi podemos tocar el cielo desde aquí. Desde las alturas, toca bajar a la tierra, por así decirlo, cruzando por un puente el corredor de Lalín a Chantada. Pasaremos por el Pazo de Camba, Río y Rodeiro. Ya queda poquito para llegar a Santiago, “mar de piedra estremecida de viento”, que dijera el escritor gallego Celso Emilio Ferreiro. 7. Rodeiro – Ponte Ulla – ¡Santiago! El camino llega a su fin. Primero Ponte Pedroso y de aquí a Lalín en el albergue de A Laxe el Camino de Invierno se une a la Ruta de la Planta hasta Santiago. Ya de Laxe a Bandeira, de este a Ponte Ulla y finalmente a Santiago.

“Verás la maravilla del Camino, camino de soñada Compostela. ¡Oh lirio y oro! Peregrino en un llano entre copos de candela” (Antonio Machado).   

Fotos: Flickr con Licencia CreativeCommons/ Foto destacada de Jesús Pérez Pacheco (Flickr CreativeCommons).