Descubre Berlín en bici

Berlín y la bicicleta tienen una relación especial. La capital alemana es una de las ciudades más extensas que podemos encontrar en Europa, y la bicicleta -junto a su potente red de transporte público- se ha convertido en un medio de transporte esencial para berlineses y turistas. Reserva tu vuelo a Berlín y a tu llegada  cambia ya de transporte y alquila una bicicleta, no te arrepentirás.

 La ciudad cuenta con la friolera de 620 kilómetros de carril bici (para hacernos una idea, la distancia que separa Bilbao y Barcelona), así que si el tiempo acompaña la bicicleta es una gran opción para recorrer la ciudad.

Berlín en bici
Berlín en bici
No nos costará demasiado dar con una empresa que alquile bicicletas a los turistas, por unos 10 o 12 euros al día. Una vez alquilada la bici, llega el momento de planificar la ruta. Claro que siempre está la opción de dejarse perder por la capital alemana e improvisar el recorrido por su red de carril bici, pero si sois de los que prefieren empezar el día con un itinerario diseñado de antemano, a continuación os dejamos unas cuantas propuestas para recorrer Berlín sobre dos ruedas y de paso conocer mejor la historia de la ciudad.

El Muro de Berlín

Hace 25 años que se derribó el Muro de Berlín, aunque todavía quedan algunos puntos en pie, como el emblemático Checkpoint Carlie, donde soldados soviéticos o estadounidenses nos esperan para hacernos una foto con ellos o la East Side Gallery, un tramo de 1,5 kilómetros que se ha convertido en la galería de arte al aire libre más grande del mundo, con el famoso beso entre Honecker y Brézhev.

  • La Ruta Mauer

La conforman los 191 kilómetros por donde discurría la barrera más famosa de la historia, que rodeaba la parte occidental de Berlín de Alemania Oriental. Para recorrer los 191 kilómetros hace falta estar en forma, aunque lógicamente podemos dividir el rodeo al Berlín occidental en varias etapas o limitarnos a recorrer los tramos que más nos atraigan. Eso sí, no olvidéis echar agua y comida en la mochila.
Berlín en bici
Berlín en bici

  • Ruta del Teufelsberg

El Teufelsberg o monte del Diablo es el punto más elevado de la capital alemana, lo que en su día, en plena Guerra Fría, se convirtió en el lugar ideal para que los Estados Unidos instalasen una estación militar desde la que monitorizar y espiar las conversaciones soviéticas. Además, está en el interior del bosque de Grünewald, por lo que podemos aprovechar esta salida en bici para disfrutar de un día rodeados de naturaleza el Berlín.La Ruta del Teufelsberg es corta, de unos nueve kilómetros -18 ida y vuelta- que arrancan junto a la Puerta de Brandemburgo. Por el camino podemos pasar por el Scholß, el castillo. Ya en el Teufelsberg, al final del camino, encontraremos una colina con unas llamativas torres blancas. Esa es la base estadounidense, abandonada tras la reunificación alemana. En teoría no se puede entrar -son propiedad privada- pero mucha gente entra e incluso sube a comer a lo alto de las torres. Aunque estemos en el punto más alto de Berlín, la ruta no entraña ninguna dificultad.
qué ver en berlín: casa de las culturas
Casa de las Culturas, Berlín

  • Ruta de la Arquitectura

Fundada en el siglo XIII, Berlín fue la capital del Reino de Prusia, de los diferentes Reich, de la República de Weimar, de Alemania Oriental... Y como en toda gran ciudad, el emperador, rey, dictador o gobernante de turno quiso dejar para la posteridad su huella en la arquitectura berlinesa.Pero Berlín también es modernidad, y tras la caída del Muro se han levantado edificios espectaculares, que pueden servirnos como puntos de paso en nuestro recorrido ciclista. Arrancamos desde la estación de tren de Hauptbahnhof, construida en 2006 por Meinhard y von Gerkan. Cruzamos el Spree y nos presentamos en el Reichstag, donde se reúne el Bundestag, el parlamento alemán. Llama la atención la cúpula de Norman Foster (se puede subir y es gratis, pero antes hay que reservar). Rodeamos Tiergarten y llegamos a las embajadas de México y el espectacular edificio donde están las de Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega e Islandia.Cruzamos al antiguo Berlín Oriental para enfrentarnos a la Torre Kreuzberg, uno de los edificios más peculiares de Alemania. Junto a ella está la sede de la aseguradora GSW, un edificio curvado que en su fachada tiene un mosaico de azulejos naranja y violeta que cambian según el tiempo.Acabamos cerca de donde hemos empezado, en el Mueso Neues, pero primero pasamos por la Humboldt Box, un edificio azul y blanco con un restaurante en la azotea donde estuvo el parlamento de Alemania Oriental.

  • Ruta Alter-Fritz

Volvamos a la historia: en 1945, en la Conferencia de Postdam, a solo 40 kilómetros de Berlín, Stalin, Churchill y Truman se repartieron Alemania tras derrotar a los nazis. Pero esta ciudad también es el lugar donde vivía la corte prusiana, así que en nuestro camino pasaremos por los palacios de la época, unos pintorescos parques muy bien cuidados o por sus famosos puentes. Se puede llegar en bici, pero si os queréis ahorrar los 40 kilómetros recomendamos el tren.
berlín en bici: alexanderplatz
berlín en bici: alexanderplatz

  • Ruta del Berlín Oriental

Acabamos con un recorrido por el pasado. No hay mejor punto de partida que la icónica Alexander Platz, presidida por la torre de televisión que fue todo un orgullo nacional en la Alemania socialista.Pedaleamos por la eterna Karl Marx Allee, y entre edificios de la arquitectura socialista nos encontraremos sucesivamente con los Kino International, los históricos cines de Alemania Oriental -todavía están en activo-; el Bar Babbette, también conocido como el búnker de hielo y uno de los mejores de la Karl Marx Allee y la galería de arte Capitain Petzel antes de llegar a Strausberger Platz.
berlín en bici
berlín en bici
Dejamos atrás este icono de la arquitectura estalinista para alcanzar el Cafe Sybille, lugar de citas famoso por sus tartas. Cuando la calle pasa a llamarse Frankurt Allee, en el cruce conductores Ruschestraße, está el Museo de la Stassi, la temida policía secreta de la RDA, muy recomendable si os gusta el universo de los espías. Deshacemos nuestros pasos y bajamos hasta el río Speer, donde nos espera la East Side Gallery, de la que hemos hablado al principio, antes de volver a Alexander Platz. Como podéis ver, las alternativas son muchas y las posibilidades de descubrir Berlín en bicicleta son óptimas.Sin duda, si eres amante de las dos ruedas, podrás disfrutar Berlín al máximo con las manos en el manillar y una mochila para tus rutas diarias.

 Contenido relacionado: Guía de Berlín y  las mejores rutas para recorrer Lanzarote en bici