10 bellezas naturales junto al Mediterráneo

El Mediterráneo es la cuna de la civilización occidental. Fenicios, griegos o romanos trataron de extender sus culturas más allá del mundo conocido, siempre sin olvidar sus raíces mediterráneas; y aunque a día de hoy las playas multitudinarias rodeadas de hoteles y complejos turísticos son mayoría todavía encontramos bellezas naturales bañadas por el Mediterráneo. Y eso es lo haremos hoy, un recorrido que nos lleva desde España a Israel pasando por Malta, Cerdeña o Chipre.

El Cabo de Gata (Almería)

Rodeados de tierras volcánicas y un paisaje casi desértico, en el Parque Natural del Cabo de Gata nos encontramos con una costa abrupta que esconde una serie de playas y calas inolvidables. Una de las más conocidas es la de Mónsul, que parece escondida tras un acantilado. De arenas gruesas y oscuras, no deja de sorprendernos esa duna en mitad de la playa, ideal para protegerse del sol abrasador, y que parece una enorme ola congelada.

Isla del Portitxol (Alicante)

La costa alicantina es famosa por sus concurridas playas, pero también encontramos remansos de paz y tranquilidad como la isla de Tabarca o la del Portitxol, una isla de 300 metros de diámetro entre el Cap Prim y el Cap Negre de Xàbia. Una playa que combina bolos, rocas y grava y donde los submarinistas aprovechan la paz para sumergirse en el Mediterráneo.

En-Vau (Francia)

Quizá sea la playa más bonita de Francia, y la encontramos escondida entre acantilados profundos, tanto que solo podemos acceder en barco o a través de un caminito entre las montañas que vale la pena. Situada en la costa de Marsella y Cassis, dicen que las aguas de En-Vau están frías hasta en verano, algo nada habitual en el Mediterráneo. En plena Riviera, sus aguas solo podían tener ese color turquesa que nos traslada al Caribe.

En Vau (Francia)
En Vau (Francia)

Villasimius (Italia)

Esta playa situada al sureste de Cerdeña suele aparecer en todas las listas de las más bellas del Mediterráneo, y no es para menos. Una suave pendiente de fina arena blanca y unas aguas de color turquesa, transparentes y tan en calma que incluso hay quien la considera una piscina natural en la costa sarda. Para eso quizá le falte un trampolín, aunque algunas rocas invitan a saltar al agua desde ellas.

Hvar (Croacia)

Una vista aérea de esta espectacular isla justifica su inclusión en esta lista: pequeñas penínsulas en una isla donde el verde de sus suaves colinas contrasta con la arena de las playas y el azul del mar. No es de extrañar que pintores o poetas eligiesen esta isla croata como refugio. Está lleno de pequeñas playas solitarias, ideales para desconectar del mundo, ya sea en los pliegues de la isla o en los archipiélagos que la rodean, entre los que destaca Sveti Klement.

 
isla de hvar en el mediterraneo
isla de hvar en el mediterraneo

Kekova (Turquía)

Hace 1900 años un terremoto configuró el paisaje actual de la Bahía de Kekova, donde incluso se pueden ver, bajo el mar, los restos de los edificios licios y romanos. La isla de Kekova es una lengua de piedra de 8 km. en la Bahía, de costa quebrada y con pequeños y pintorescos pueblos de pescadores en cada cala. Uno de los más destacados es Üçagiz: casas cúbicas, blancas y de techos rojos amontonadas en la ladera.

kekova en turquia mediterraneo
kekova en turquia mediterraneo

Kaleköy (Turquía)

Su nombre significa "pueblo del castillo", y no nos miente. Se extiende en una colina coronada por una fortaleza bizantina que data de la Edad Media, y bajo sus aguas hay una necrópolis licia. Estamos en la provincia de Antalya, una de las grandes bellezas de la costa turca: el caso antiguo de Antalya es imprescindible, Kas, un pequeño pueblo de pescadores, se levanta sobre Antifelos, uno de los grandes balnearios de la Antigüedad...

Blue Grotte (Malta)

Uno de los lugares más surrealistas del Mediterráneo es la cueva azul, al sur del archipiélago, entre el puerto de Wied iz-Żurrieq, Zurrieq y Filfla, un islote desierto. Hay que madrugar para disfrutar de la cueva en su máximo esplendor, porque entre el amanecer y el mediodía el efecto de la luz del sol hace que se dupliquen las aguas y sus matices, algunas con tonos fosforescentes cuando el agua de la caverna vecina tiene tonos muy oscuros.  

Blue Grotte (Malta)
Blue Grotte (Malta)

Petra Toy Romiuo (Chipre)

Dice la leyenda que Afrodita emergió de los mares en esta pequeña playa al sur de Chipre, y una concha la trasladó a la superficie. No quedan restos que expliquen este acontecimiento mitológico, pero si una playa espectacular en una isla única, salpicada de piedras que emergen del mar como hizo la diosa griega de la sexualidad, el amor y la belleza. Hablando de belleza, hay que nadar alrededor de la gran roca para lograr la belleza eterna. Una playa muy íntima y romántica.

petra toy romiuo en chipre en el mediterraneo
petra toy romiuo en chipre en el mediterraneo

Grutas de Rosh Hanikra (Israel)

En la frontera entre Israel y el Líbano nos encontramos con esta maravilla natural, unos túneles cavernosos surgidos tras la erosión del mar sobre la roca caliza. Durante años solo podíamos acceder a estos túneles buceando en sus aguas azules, aunque ahora hay un teleférico que facilita la excursión. Son unos 200 metros de grutas a los que en la II Guerra Mundial se unieron los túneles que unían El Cairo con Haifa y Beirut. Recuerda que como siempre puedes dejar en los comentarios tus bellezas naturales del Mediterráneo que nos recomendarías. Y si te apetece viajar a conocerlas no dudes en buscar vuelos baratos cuanto antes. Fotos: marjaara, Tobias Scheck en Flickr