8 maneras de fomentar la pasión por viajar en los niños

Mark Twain decía que ‘el viajar es malo para el prejuicio, la intolerancia y la estrechez de mente’, por lo que pocos hábitos tan saludables como descubrir nuevos mundos podemos inculcar en nuestros hijos. Aquellos que disfrutamos del placer de conocer otras tierras, derribar prejuicios y aprender de otras personas y de sus costumbres, gustamos de querer transmitir esta pasión a nuestros pequeños. Conseguirlo puede ser sencillo si desde la más tierna infancia apostamos por incorporar los siguientes hábitos en su día a día.

resorts de vacaciones con niños
resorts de vacaciones con niños

  Ganamos todos: ellos, por lo que enriquece esta práctica; nosotros, por poder disfrutar de viajes con niños, en los que tan importante como el destino puede llegar a ser el trayecto en sí... 1. Que valoren el viajar… ¡Viajando!Viajar, viajar, viajar… y seguir viajando”. Es así como Montse y Octavio han transmitido el ‘gusanillo’ viajero en su hijo Álvaro. Los tres son el corazón del blog de viajes en familia ‘Un mundo para 3’ y nos han contado cómo desde que el peque tenía dos meses lo incluyeron en sus escapadas. Sin lugar a dudas han apostado por hacer lo mismo que sus padres hicieron con ellos. “Comenzamos a recorrer España ya de pequeños, con nuestros padres. Al independizarnos y tener al niño, no nos paramos”, explica Montse. Esta es pues la mejor de las ‘recetas’, para que desde sus primeros años valoren el privilegio de emprender vuelo y conocer otras ciudades y países muy diferentes al nuestro. 2. Hacerles partícipes de cada ‘aventura’ desde el primer momento. Mostrarles desde qué vamos a ver, lo que nos vamos a encontrar, actividades que realizaremos… Y siempre guardándonos un as en la manga, alguna sorpresa que pensamos les gustará”. Y quienes nos hablan conocen a la perfección lo que supone viajar en familia: Loli y Mario, la cara A y cara B de una bitácora ya referente en turismo familiar, 'Viajando en furgo'. No parece haber destino que se les resista a esta pareja y a sus niñas, Lucía y Claudia, que en más de una ocasión llegan del colé mostrándoles alguna foto o texto sobre algún sitio que han visitado y que aparece en uno de los libros de clase. ¿Puede haber mejor forma de aprender sobre otros rincones del planeta?… ¡No!

Fuente: Bebesymas.com
Fuente: Bebesymas.com

  3. Cine de aventuras y películas ‘de destino’. Que la idea es poner rumbo a Nueva York, pues organizamos sesión de tarde para ver ‘Solo en casa II’; que queremos que conozcan Londres, ¿qué tal disfrutar de ‘Harry Potter y la Orden del Fénix’, ¿entre otras? Otra buena propuesta cinéfila es la de viajandoenfurgo.com, que de cara a su escapa a Austria rescató la inolvidable ‘Sonrisas y Lágrimas’. De esta forma podemos ir informando a nuestros precoces compañeros de viaje por dónde van a estar e incluso parte de la historia del país que se vaya a visitar. 4. Literatura infantil de viaje. Aún recuerdo algunos de mis libros de adolescencia y probablemente a ellos deba parte de mi adicción a coger vuelo y pisar suelo extranjero. Títulos como ‘La vuelta al mundo en 80 días’ y ’20.000 leguas de viaje submarino’ me acompañaron antes de irme a dormir… Hoy en día existe una interesante literatura –estas mismas referencias, con adaptaciones para público más joven– para fomentar el espíritu aventurero y la curiosidad por otros mundos y realidades. ’10 viajes y un sueño, de Meritxell Martí e ilustraciones de Xavier Salomó; ‘Los viajes de Gustavo’, de Pilar Lozano e ilustraciones de francesa Rovira, publicado por Destino; ‘Cuentos como pulgas’ de Beatriz Osés, con ilustraciones de Miguel Ángel Díez, publicado por Kalandraka; ‘El reino de Kensuke’, de Michael Morpugo, de RBA; ‘La vuelta al mundo en 180 adivinanzas’, con ilustraciones de Sebastián Serra, editado por Círculo de Lectores e Imaginarium; y así muchos otros más. Ahora que se acerca la Navidad, no dudéis en regalar uno de estos libros a los peques, a vuestros hijos o sobrinos. En un futuro no muy lejano su espíritu os lo agradecerá. 5. Guías turísticas creadas por y para ellos. Entre mis favoritas –tanto para mayores como para niños–, las Lonely Planet. Si ya sabéis cuál será el próximo destino con vuestros retoños, no dudéis en comprarles el correspondiente ‘Mi primera Lonely Planet’. Las encontraremos ya de Londres, Nueva York, China, Berlín, Barcelona, Roma y París. La editorial cuenta además con otros libros muy buenos para despertar este gusanillo aventurero del que hablábamos al comienzo: ‘Atlas de un mundo fascinante’, ‘Lo más fascinante del mundo’, ‘Planeta extremo’, ‘El libro del buen explorador’ o ‘Viajar por el mundo’. Existen más bibliografía de este tipo muy interesante y de calidad: ‘Pupiatlas de España’, de María Menéndez-Ponte y Javier Andrada (SM Ediciones); también las guías ilustradas de capitales como Roma, Londres o París, del dibujante checo Miroslav Sasek (El Patito Editorial). 6. Navegar en blogs que muestran –y descubrirles así a nuestros niños– lo enriquecedor que es viajar. Entre nuestras recomendaciones, unmundopara3.com y ViajandoenFurgo.com, de los que ya os hablaba anteriormente. Otros que pueden ser muy útiles, El Pachinko, Mammaproof y Familias en ruta. 7. Una bola del mundo para empezar a soñar despiertos. Si Julio Verne fue el escritor que me inició en la ensoñación de mundos muy lejanos, algo tan sencillo como una bola del mundo, de esas que se iluminan como una lámpara de noche, me siguen inspirando a la hora de planificar próximos viajes. Podéis anotarlo como regalo sorpresa de cara a las próximas fiestas.

mundo
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8. Un mapa del mundo para la pared en el que ir señalando las ciudades ya ‘conquistadas’. Es otro de esos presentes que probablemente no incluyan en su carta a los Reyes Magos pero que pueden sernos de mucha utilidad para que disfruten de los viajes antes, durante y después. ¿Cómo? Con un mapamundi grande que puedan poner en la pared de su dormitorio y que con chinchetas o algún pin puedan ir señalando donde han estado ya y esos otros sitios a los que quieren ir. Puede ayudarnos también a enseñarles de forma más fácil y divertida Geografía, ¿qué os parece?