5 destinos baratos para viajar este año

 

1.-MALLORCA

Mallorca
Cala Fornells, Mallorca

  Mil y un planes que van desde pasar unos días en Palma y perdernos en sus calles, visitar su numerosos monumentos y edificios de interés –el qué mas me gusta el Palacio de Bellver y lo bien que se respira desde el patio de arriba– y asistir a alguna de las muchas actividades culturales que se dan en museos, galerías y teatros.  

Mallorca
Valldemossa, Mallorca

Fuera de la ciudad, Mallorca es un lugar perfecto también para los aficionados al turismo rural: desde hacer una ruta ecológica por sus bodegas más conocidas, probando vinos con denominación de origen como Binissalem y Pla i Levant a hacer una ruta senderista o en bici que nos van a llevar a lugares tan espectaculares como la Serra de Tramontana o la Serra de Llevant. Mallorca cuenta con numerosos festejos y tradiciones como: la Fira del Meló, en Villafranca de Botany; las Festes de Vermar, que marcan el fin de la cosecha, en Binissalem; la Mostra de la Lampuga, un desconocido y delicioso pescado que solo se pesca en otoño, en Cala Ratjada; la Fira de la sobrasada de Campos, que podemos imaginar lo que nos ofrece; o en noviembre la Fira de l’Esclata-Sang de Mancor de la Vall, para buscadores de setas y de otros productos de la montaña.  

2.-MILÁN

  A favor, que es un destino al que vuelan varias compañías aéreas low cost, por lo que es fácil encontrar vuelos baratos a Milán. La oferta hotelera también es amplia, por lo que seguro encontraís un alojamiento que se ajuste a vuestro presupuesto. (Ver Hoteles en Milán)

Milán
Duomo, Milán.

Esta ciudad italiana es una de las más turísticas del país y entre los imprescindibles está El Duomo, la catedral, el Teatro de La Scala –según la fecha puedes optar por presenciar alguna ópera u obra de teatro–, el Castello Sforzesco, la Iglesia de Santa Maria del grazie o el cenáculo Vinciniano. Este 'esconde' un tesoro artístico, el fresco 'La última cena' de Leonardo da Vinci.

Milán
Galería Vittorio Emanuele II, Milán.

Aquellos que viajen con presupuestos holgados, es una urbe ideal para ir de compras, considerada cuna de la moda del Viejo Continente. Déjate llevar por la galería Vittorio Emanuele II, donde se encuentran las grandes firmas comerciales. Merece la pena ver sus escaparates y la ostentosidad del complejo.  

3.-NIZA Y LA COSTA AZUL

  Quizás el verano no sea la mejor ocasión para descubrir esta preciosa ciudad de la Costa Azul francesa. Si bien no es tan turística como Saint Tropez o Cannes, es un lugar muy visitado y donde tiene parada muchos cruceros que surcan el Mediterráneo. En otoño podremos recorrer sin tanto bullicio de turistas –como nosotros!– sus callejuelas empedradas con viejas casas de tejados adoquinados.

Niza
Iglesia San Nicolas, Niza.

Entre los ‘must’ de Niza, el Castillo, que nos regala una fantástica panorámica del Mediterráneo, el casco viejo de la ciudad, el mercado de las flores y el mercado del pescado en la plaza Saint François; la catedral de San Nicolás y la de Niza, en la plaza Rosetti; sus playas, con ocho kilómetros de costa; y el paseo de los Ingleses, repleto de terrazas y artistas. Este puede ser punto de partida de diversas excursiones a ciudades relativamente cercanas: Antibes, Cannes, Saint Tropez y Mónaco. Hacia el este podemos entrar en Italia por San Remo, la ciudad del famoso festival, a solo 55 kilómetros.  

4.-PRAGA

praga-reloj
praga-reloj

  La capital checa me enamoró hace diez años. Por aquel entonces la visité en un frío mes de marzo y, pese al mucho encanto que tiene la ciudad bajo un manto nevado, uno de los recuerdos que tengo es por las bajas temperaturas. Es por eso que estos mese de octubre, noviembre y diciembre pueden ser perfectos para volver a este sitio de cuento de hadas y princesas. La ciudad es de las más bonitas de Europa, de eso no cabe duda, y el estar vertebrada por el río Moldava, con los puentes cruzando la urbe de orilla a orilla, le da un encanto aún más especial. Hay mucho que hacer y que ver en Praga, desde el paso obligado por la plaza de la Ciudad Vieja, donde se encuentra el famoso reloj astronómico que acaba de celebrar seis siglos de historia, a las vistas desde el campanario del Ayuntamiento viejo. Desde aquí podremos contemplar la iglesia de Nuestra Señora o la de San Nicolás y la estatua de Jan Hus, que domina el centro de esta plaza vieja. Otros imprescindibles de la visita son el antiguo cementerio judío, donde se estima que yacen más de 100.000 personas, la plaza de Venceslao, la sede de la Orquesta Filarmónica checa, en la plaza Jan Palach, el puente de Carlos… Son tantos los lugares que ver y tan hermosa la ciudad que su centro histórico forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.  

5.-PEKÍN

gran muralla china
gran muralla china

Vamos a ir ahora un poco más allá y a poner pie en tierras asiáticas, en la capital de China, Pekín. Esta magna ciudad se puede visitar prácticamente en cualquier época del año, pero si queremos huir de los vientos cálidos y húmedos del monzón del sureste, mejor buscar billete ya para irnos… ¡Ahora! Días secos y soleados, con cielos despejados y parajes naturales que dan su mejor cara: el de las Montañas Fragantes, con numerosos arces rojos que viven ahora la caída de las hojas; la montaña Wuling, con arroyos que empiezan a tener agua y repleta de abedules y mucha vegetación, y la Gran Muralla de Mutianyu. Esta última es la zona menos concurrida de la Gran Muralla China. Está a 70 kilómetros de Beijing y dispone de 22 torres de vigilancia. Cuenta con más desniveles que Badaling, la más visitada, por lo que hay que estar en forma, advertimos. Otros lugares para ver –hay que ir con tiempo, ¿eh?– esta la Ciudad Prohibida, complejo en el que gobernaron hasta 24 emperadores chinos; el Palacio de Verano, jardín imperial de varias dinastías, realmente impresionante; el Templo del Cielo, el más famoso de Pekín y de los mayores recintos sagrados del país; la plaza de Tian’anmen, que seguro a más de uno le suena de haberla escuchado en muchísimos informativos de televisión, la más grande del mundo; el Parque Jingshan, más conocido como Colina del Carbón, de los mejor conservados de la ciudad. Teniendo todo esto en cuenta, si aún dudas, echa un vistazo a los vuelos baratos a Pekín que hay en la web de rumbo.es. Sacando los billetes de avión con tiempo el pasaje puede salir por alrededor de 400 euros ida y vuelta.