20 trucos para tener un buen vuelo transatlántico

Por fin se acerca el día… Ese día en el que apagas el ordenador de la oficina sabiendo que no es un hasta pronto, sino hasta dentro de un mes. Es una separación temporal, pero la sensación de libertad es tal que crees que puedes volar. Y de hecho, vas a volar.

Llevas todo el año preparando esas vacaciones soñadas en Myanmar, Argentina, Punta Cana o Miami , y ya no puedes esperar más. La noche antes de partir apenas puedes conciliar el sueño. En parte es por los nervios e ilusión del viaje, pero hay otra cosa que te preocupa: el largo vuelo .Si se te hizo largo el vuelo a Dublín, ¿qué harás metida en un avión más de 10 horas? Es el precio a pagar para visitar tu destino soñado, pero reconoces que pagarías lo necesario si la aerolínea te dijese que podrían teletransportarte con una técnica sacada de la serie The Big Bang Theory.

Hasta que eso ocurra, no te preocupes porque en Rumbo somos unos expertos en vuelos a todo el mundo y te vamos a dejar una lista de consejos para tener un buen vuelo transatlántico:

Alimentación

Lo que comemos y bebemos en un vuelo de larga duración tiene mucha más importancia de la que la gente le da. No hace falta que te leas un manual entero de nutrición, pero aquí van unos cuantos consejos alimenticios básicos que te servirán para tener un mejor vuelo transatlántico:

  • Elige tu comida con cuidado

Según afirman varios estudios de nutricionistas, las comidas ricas en carbohidratos – como espaguetis o bocadillos de pan integral – hacen que sea más sencillo lidiar con el jetlag cuando llegas a tu destino. Parece ser que tener unos niveles de insulina algo más elevados de lo normal hace que el cuerpo se adapte más fácilmente durante la transición de un horario de comida y sueño, a otro. Ingerir alimentos ricos en carbohidratos hace que segregues más insulina y ¡voilà!

  • Llévate unos snacks

Sentirse hambriento en tierra no hace mucha gracia, pero en un avión es peor porque quizás te obligue a comprar los productos que te venden a precios abusivos. Llévate chocolatinas, fruta, barritas energéticas, yogures o frutos secos. Cosas pequeñas para ir comiendo cuanto te entre hambre.

  • No te hinches a comer

Bueno, está bien que no pases hambre y disfrutes de los manjares que te proporciona la aerolínea (hay que reconocer que algunas compañías tienen menús realmente buenos), pero tampoco te pases. Cuando te encuentras a varios miles de metros sobre el nivel del mar, el proceso digestivo de tu cuerpo se dificulta y si comes mucho sentirás el estómago muy pesado. Además, recuerda que las comidas calientes se digieren mejor que las frías.

  • Permanece hidratado

Cuando estás volando, tu cuerpo se deshidrata a mayor velocidad, por lo que, para permanecer adecuadamente hidratado, deberás beber más agua de lo habitual. Si no quieres ser la más odiada por los asistentes de cabina, lo mejor es que te lleves tu propia botella de agua, aunque siempre puedes pedírselo a ellos, que es su trabajo. Eso sí, beber tanta agua provocará un buen número de paseos al baño. Casi mejor que pidas asiento de pasillo.

Evita el café

Siguiendo el hilo del anterior consejo, el café te deshidratará más, pero es que además hará que te sea más complicado conciliar el sueño y estar tranquilo durante el vuelo. Es cierto que hay muchas personas que están totalmente acostumbradas a tomar varios cafés diarios y los efectos en su cuerpo son menores, pero es recomendable sustituirlo por otras bebidas como el té verde, del que además se dice que también tiene efectos positivos en la lucha contra el jetlag.

  • No bebas alcohol

Y si el café no es bueno, peor es el alcohol. Eso sí, si eres de los que cae dormido con un par de copitas de vino, no te prives y pídete una de las típicas pequeñas botellas que sirven en los vuelos. Pero nada más. Coger una borrachera en tierra tiene sus consecuencias, pero en el aire es peor. Ten en cuenta que el alcohol, aunque es una sustancia depresiva, en las primeras horas puede actuar como estimulante, así que te será imposible conciliar el sueño. Además, potenciará tu deshidratación y puede que te haga sentir náuseas. Pasar unas horas vomitando en uno de esos pequeños baños de avión no es el mejor comienzo para tus vacaciones soñadas, ¿verdad?

Dormir

No hay duda alguna sobre esto: dormir es el mejor remedio para no desquiciarte en un vuelo de larga distancia. Para conseguirlo, estos consejos te pueden ayudar:

  • Viste ropa cómoda

Sí, ya sabemos que es cierto que te gusta ir bien vestido y que nunca se sabe dónde puede estar esperando tu futura pareja, pero si vas a emprender un largo viaje en avión lo mejor es vestirte con ropa muy cómoda. No te pongas prendas ajustadas o apretadas, porque empeorarán la circulación de la sangre, que ya se verá dificultada por la altitud. Además, prendas suaves y elásticas te harán sentir más cómodo para dormir.

  • Lleva una almohada

Hay gente que se siente cómoda con esas almohadas que se inventaron para reposar el cuello en los aviones, pero hay otros que necesitarán otro tipo de almohada. En este campo hay una variedad bastante amplia. En un vuelo de larga distancia, la aerolínea te dará una de sus almohadas, pero quizá tú prefieras llevarte alguna que tengas por casa y sea infalible. Esa típica almohada cuyo tejido parece rezumar alguna clase de anestésico que nos hace caer en cuanto entramos en contacto con ella. Si es así, ¡no dudes en llevártela al vuelo!

  • Hazte con unos tapones o buenos auriculares

Si eres de las que tienen problemas para dormir cuando existe el más mínimo ruido a tu alrededor, tu viaje va a ser un infierno.

En los vuelos de larga duración, los aviones suelen tener una capacidad considerable y el número de pasajeros no suele ser menor de cien. Imposible que todos caigan dormidos a la vez. Toses, ronquidos, bebés llorando, conversaciones, la puerta del baño, el paso de la tripulación de cabina, el carrito, la gente que pasea por los pasillos… En un avión habrá siempre un sinfín de ruidos, incluso aunque viajes de noche. Y después está el ruido del motor del avión, que es mejor para todos que no deje de sonar. Lo único que puedes hacer para luchar contra ello, es ponerte unos tapones o unos auriculares que cancelen el ruido.

  • Escucha música relajante


Incluso aunque no quieras dormir, dicen los expertos que el ruido del motor, combinado con los sonidos propios de la gente de la cabina del avión, producen estrés al viajero. Lo mejor para evitar que te afecten esos ruidos es descargarte una buena sesión de música relajante – o buscarla en el menú de entretenimiento – e intentar abstraerte de todo. Quién sabe, a lo mejor hasta caes dormida.

  • Ponte un antifaz

No necesitas ser El Zorro para vestir un antifaz. O sí.La cabina del avión es un festival de luces. Si viajas de día – el peor de los casos – muchas personas mantendrán sus ventanillas abiertas y todo estará iluminado. Si viajas de noche, la luz de las pantallas de entretenimiento se unirá a las de lectura, la del baño y lo que es peor, a las de todo el avión cuando toque servir la cena o desayuno madrugador. Si te cuesta conciliar el sueño con luz, más vale que te traigas un antifaz, te lo pongas y digas a tu compañera de asiento: “Soy Don Diego de la Vega, más conocido como El Zorro. Conmigo estás segura, pero ahora voy a dormir”.

  • Tómate algo para dormir

Y si nada de lo anterior funciona, pues nada, te tocará hablar con tu médico para que te recete alguna pastilla que te ayuda a dormir como un bebé.

Salud

Durante un vuelo de larga distancia, podemos sufrir algunos problemas derivados de la mala circulación sanguínea. Además de no beber alcohol (ni en el vuelo ni durante la noche anterior al mismo), estos son algunos consejos importantes que no debes olvidar:

  • Camina y haz ejercicios

Las posibilidades de la formación de trombos sanguíneos comienzan a incrementarse cuando la duración del vuelo supera las 4 horas.

Una de las formas de evitar cualquier peligro, es permanecer en movimiento. Realizar estiramientos de la piernas durante 3 o 4 minutos cada hora, caminar por el pasillo e incluso estando sentado, hacer rotaciones con los tobillos y mover los pies arriba y abajo.

  • Viste calcetines o medias de compresión

Estas prendas, que puedes adquirir en farmacias sin receta, suelen favorecer la circulación sanguínea y evitar la formación de trombos. Es una buena medida que puedes sumar a la anterior.

Toma algún medicamento que haga la sangre menos densa. Si ya tienes un historial de mala circulación sanguínea y vas a afrontar un vuelo de larga distancia, lo mejor es que tomes los medicamentos adecuados antes de embarcar. Incluso una simple aspirina la noche antes del vuelo te ayudará. Una solución más definitiva es ponerte una inyección de heparina, un anticoagulante natural que diluirá tu sangre durante las siguientes 24 horas.

Entretenimiento

¿Y si no consigues dormirte? No te preocupes, hay varias formas de hacer que tu vuelo no sea un castigo:

Utiliza las opciones de entretenimiento a bordo

Reza para que tu avión sea lo suficientemente moderno para que tenga una de esas pantallas individuales llenas de películas actuales, juegos, canales de música, documentales, series y/o permitan navegar por internet (cosa que no suele ser gratuita, salvo que viajes en la clase Business de una buena aerolínea).

Si es así, quizá con 2 o 3 buenas pelis, un par de capítulos de tu serie preferida, unos partidas al póker o ajedrez online y poco más, cuando te quieras dar cuenta ya estás aterrizando en tu destino.

Lleva todos tus aparatos electrónicos totalmente cargados

¡Oh, no!¡El avión solo tiene una pantalla comunal cada 10 filas de asientos! ¡Horror!

Para evitar sentir la tentación de abrir la puerta del avión y saltar al vacío, más vale que te hayas llevado tu propio entretenimiento. Batería cargada al máximo en el móvil y/u ordenador portátil. Juegos, series, películas, comenzar a escribir el diario de tus fantásticas vacaciones: “Querido diario, empezamos bien: este avión no tiene pantallas individuales…”

Lee un libro

Ya sea digital o en papel, un libro sigue siendo uno de los mejores entretenimientos de este mundo. De hecho, puedes aprovechar para leer cualquier guía o libro basado en el lugar al que te diriges. No hay nada como bajar del avión después de un vuelo de larga duración con las pilas cargadas por la inspiración producida por un buen libro.


Lleva juegos de mesa o cartas

Los viejos juegos de mesa no fallan. Además, ahora hay versiones reducidas de un buen número de ellos y  podrás jugar sobre tu mesa individual desplegada. Si viajas con acompañantes, o quieres hacer nuevos amigos, tanto estos como las cartas son buenas opciones.

Ahora que ya sabes todo esto, es momento de subir al avión y disfrutar del viaje. ¡Lo mejor está por llegar!

Y como última recomendación ... no olvides reservar tus vuelos baratos a cualquier destino con la máxima antelación.


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