20 ideas para souvenirs de viajes

Seguro que quien más y quien menos cada vez que sale de viaje no puede evitar caer en la tentación de entrar en las cientos de tiendecitas que, bajo el cartel de SOUVENIRS, hacen el agosto con nosotros, turistas. ¡Que levante la mano aquel que NUNCA ha comprado uno de esos a veces curiosos y otras estrafalarios objetos que nos sirven para recordar, en teoría, que hemos estado allí! Digo yo que con las fotos de rigor bastaría, pero estas curiosas figuras parecen tener un efecto imán en nosotros…Rumbo ha recopilado una lista con los  20 souvenirs más típicos ..... mirad en vuestras librerías y estantes. Sed sinceros, ¿cuántos de estos tenéis en casa o habéis metido en la maleta para traer como regalo a amigos o familiares??? El coleccionista de tazas. Más grandes, más pequeñas, a modo de jarras, como vasos, tamaño chupito, con o sin asa, con tapadera, de barro, de cristal, serigrafiada, tallada. La lista de modelos es interminable. El denominador común, una imagen emblemática o un icono de la ciudad y su nombre. Estuve en la ‘Conchinchina’ y me acordé de ti. Ceniceros y platillos suelen ser los objetos más típicos que llevan esta frase impresa. Confesadlo: en más de una ocasión habéis vuelto de vacaciones con una pieza de losa donde rezaba ‘Estuve en Toledo y me acordé de ti’. Delantales de lo más cosmopolitas. Otro clásico que siempre triunfa cuando no sabemos que llevar a nuestra madre o a nuestra abuela. Machismo a un lado, es la realidad: de Andalucía, con volantes; de Italia, con un gran plato de pasta estampado. Imanes para la nevera. Puedo decir que lo mío con los imanes puede que tenga algo de ‘tic nervioso’. Es ver los tablones llenos de imanes en los establecimientos de souvenirs y rápidamente elegir uno y sacar la cartera. Podría decir que mi nevera se ha convertido en una suerte de mapa mundo que recopila la mayoría de los lugares por los que he pasado. Los que faltan han sufrido algún percance al caerse del refrigerador. ¡Habrá que volver a esos lugares para traer un nuevo imán que lo atestigüe!

Imanes en la nevera/ Foto; ChicaGeek - Flickr.
Imanes en la nevera/ Foto; ChicaGeek - Flickr.

Camisetas para grandes y pequeños. Un ‘it’ de las compras viajeras: las camisetas con el nombre del destino y imágenes representativas del lugar: Sevilla y la torre del Oro, el Big Ben londinense, las bicicletas en Amsterdam y otras muchas estampas más. La verdad es que aunque nos suelen hacer mucha ilusión, al final acabamos utilizándolas para dormir o para ir al gimnasio. Gorras para la colección. Si ya abundan los coleccionistas de tazas, los que se dedican a comprar una gorra de cada lugar que visitan no son menos. Alguno tengo yo cerca. Al contrario que en el caso anterior, estas suelen acabar al fondo de un cajón hasta que un día de limpieza a fondo descubrimos este ¿tesoro? 'Bolas de nieve'. Todo un país reducido a una bolita de cristal, con sus más importantes monumentos y sus iconos más representativos en el interior, flotando en fluidos y con una suave lluvia de bolitas de nieve. ¿Os suena? Este es un objeto muy kitsch que está cada vez más de moda.

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Souvenir 'nevado'/ Foto: Peter Thoeny - Flickr.

Góndola veneciana tamaño bolsillo. Una de las imágenes más irónicas de Venecia: las góndolas con el gondolieri. Yo lo confieso: en mi primer viaje a la ciudad de los canales traje varias a España. Torre Eiffel. No puedes presumir de haber estado en París sin tener un souvenir de semejante construcción. Las hay de todos los tamaños, alcanzando medidas considerables, y también puedes traerla en camisetas, bolsos y gorras. El Coliseo en la palma de la mano. Otro ‘best seller’ en lo que a souvenirs se refiere. Esta gran obra del Imperio Romano la podrás encontrar en todos los kioscos y puestos turísticos de Roma. Cuanto más cerca del centro y de la principal zona monumental te encuentres, más cara te puede costar la pieza. Busca, compara, ¡y compra! Quesos, jamón, dulces, chocolatinas, caramelos y vinos. Podríamos llenar la despensa con todos los productos gastronómicos que hemos traído de nuestros muchos viajes. Torta del Casar de tierras extremeñas, dulces de Marruecos, chocolatinas belgas, vino de La Rioja, ensaimadas de Mallorca, habanos cubanos, mate de Argentina o un auténtico Lambrusco italiano. La verdad es que estos recuerdos pueden ser los más placenteros y acertados regalos para nuestros amigos y familiares. Escarabajos azules para regalar buena suerte. Son típicos en Egipto y los solemos comprar a pares: dos, cuatro, seis, ocho. Símbolo de protección contra las enfermedades y la muerte, un amuleto de la suerte que, además, cuesta poquísimo y quedamos como auténticos reyes. Matrioskas de madera. El origen de estas simpáticas y rechonchas muñecas está en los últimos años del siglo IX. Desde entonces se han convertido en todo un símbolo de Rusia al que se le achaca también el atraer la buena ventura. Suelen estar hechas de madera y representan a una campesina tradicional rusa. Maneki-neko… o el gato de la suerte. La verdad es que no hace falta ir a Tokio para tener uno de estos felinos en casa. Originario de Japón, se le conoce como el gato de la suerte y hay varias leyendas relacionadas con su origen Se encuentran de porcelana, de cerámica y de plástico.

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Maneki-neko, el famoso gato japonés/ Foto: Wwwupertal - Flickr.

Viva México y sus sombreros de charro. Como ya comentábamos en algún caso anterior, estos sombreros tan típicos de México se encuentra de todas la formas y tamaños, fabricados con materiales que van de la paja al fieltro de lana. El gallo de Barcelos. En la vecina Portugal este animal suele ser el más demandado. Es todo un símbolo del país que nació en la localidad de Barcelos y que debe la ‘vida’ a un peregrino del Camino de Santiago. Es de color negro y está decorado con pintadas y dibujos. Podréis encontrarlo prácticamente en cualquier ciudad portuguesa. Buda está en casa. China es uno de los países donde es más probable que encontremos a diestro y siniestro la figura de Buda. De todos los tamaños y materiales. El desierto de Jordania ‘atrapado’ en una botella. Este regalo es muy bonito. Bromas a un lado, en Jordania son muy típicas las botellas de arena reproduciendo paisajes del desierto, con palmeras, camellos y dunas. En algunos lugares hasta las personalizan con nuestro nombre. Manneken Pis de Bruselas. Medio metro le valen para ser uno de los lugares de obligada visita en Bruselas, en la esquina de rue du Chene y rue de l’Etuve, junto a la Grand Place. Podemos llevarnos una réplica del ‘niño que mea’ porque lo encontraremos en cada esquina. Artesanía multicolor en la India. Pulseras, collares, vestidos, pañuelos y bolsos son algunas de las piezas que podemos adquirir en tierra hindú. Suelen ser artículos 100% artesanales y encontraremos objetos perfectos para todas las edades. I Love NY. La que es una de las imágenes más irónicas del mundo –incluyendo el corazón– fue invención de Milton Glaser para una campaña publicitaria en los años 70. Ahora mismo es todo un icono universal que se plasma en muchos de los artículos ya citados: gorras, camisetas, tazas, autoadhesivos, etc.


  Fotos collage destacada: Morgan/ Laura Servidone/ Dachalan/ Christina B. Castro/ Martín García - Flickr CreativeCommons.