10 platos de la gastronomía japonesa

Japón suele ser uno de los destinos más ansiados por los viajeros, pero muchos han de conformarse con admirar el país desde la distancia. No ocurre lo mismo con su gastronomía, muy accesible gracias a la proliferación de restaurantes japoneses a lo largo y ancho del planeta. En nuestro país poco podemos quejarnos porque la media de establecimientos que sirven comida japonesa es bastante elevada y es fácil degustar las más típicas delicias del país nipón. La técnica, la frescura de los productos y la decoración son sólo algunos de los aspectos más importantes de su cocina.  

comida-japonesa
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  1. Tempura. Las verduras en tempura es quizá una de las más simples recetas de la gastronomía japonesa. Aún siendo muy fácil de preparar, su simpleza no desmerece su exquisitez. Se cocinan con poca agua y durante no mucho tiempo para que conserven su forma y frescura, mantengan su valor nutritivo y tengan una buena digestión. Suele servirse con salsas, que pueden variar de un lugar a otro, pero muchos coinciden en servir una mezcla de salsa de soja con el caldo de la cocción de las verduras. Sabroso y muy sano. Se sirve al principio de la comida y ellos consideran que ha de llegar a la mesa según salga de la cocina.
  2. Sushi. Esta puede que sea la palabra más conocida hasta por los poco entendidos en este tipo de comida. Su origen se remonta a la antigüedad, cuando se preparaba el pescado sobre una capa de arroz avinagrado para llevarlo al trabajo y allí se cortaba en trozos y se comía con palillos. Los makisushi o maki, envueltos en alga nori, tampoco andan mal de seguidores.
  3. Sashimi. Pescado y punto. El secreto de un buen sashimi está en el corte: cada tipo de pescado tiene un corte específico. Igual ocurre con las distintas partes del mismo. Por ejemplo, con el salmón y el atún se usa la técnica del Hira-Zukuri o corte transversal. Sobra decir que el pescado ha de ser fresco. Muchos lo confunden con el sushi, pero el sashimi no lleva arroz.
  4. Sashimi
    Sashimi
  5. Arroz. Uno de los ingredientes base de la cocina japonesa. Casi cualquier plato puede ir acompañado de arroz cocido. El tratamiento del arroz variará en función de la receta. Se sirve en un bol con encurtido cuando va simplemente hervido con agua. Será tratado con vinagre cuando se sirva con pescado (sushi).
  6. Sopa de miso. En casi todas las comidas de Japón está presente este plato, que suele tomarse al principio del almuerzo. Básicamente es miso o pasta en salsa de soja diluida en caldo de pescado o dashi, pero tiene algo que gusta mucho. Con frecuencia lleva tofu y alga wakame.
  7. Las setas son un clásico en la gastronomía japonesa. Una de las más conocidas es la Shiitake. Tanto, que su cultivo se ha extendido por muchos otros países. Dentro de sus diferentes tipos, la variedad más destacada es el donko. Su característico sabor a madera se intensifica cuando están secas. Es fácil encontrarlas en guisos con carne o en tempura.
    Setas Shiitake
    Setas Shiitake
  1. Teriyaki. Plato de pollo a la parrilla o al horno con aderezo de salsa dulce a base de sake, mirin, azúcar y salsa de soja. También puede llevar cebolleta y jengibre. Puede ir acompañado de arroz y decorado con sésamo. Es un plato sabroso con muchos adeptos.
  2. Wagyu. La ternera de Kobe es una de las más deliciosas de Japón y conocida en todo el mundo. En importancia para ellos suele estar al nivel del sushi. Una forma exquisita de tomar la ternera es sobre una cama de arroz y cebolleta y coronado por una yema de huevo y sésamo. Otras terneras algo más asequibles también poseen una calidad excelente. Un ejemplo de ello es la de Hida.
  3. Fideos. Hay tantas variedades que sería fácil estar una buena temporada comiendo fideos sin repetir variedad ni receta. Los más solicitados suelen ser los soba -de harina de trigo sarraceno- que se sirven con verduras o mariscos, los fideos udon -algo más gruesos-, fideos ramen, que son los de las sopas, y los yakisoba, que van fritos con carne, verduras y jengibre.
  4. Edamame. Es un plato muy simple consistente en un puñado de judías verdes cocidas aderezadas con sal que se toma en los bares y restaurantes japoneses a modo de tapa. Se come casi sin pensar, como en España las pipas.

El sake no es un plato, obviamente, pero nos permitimos incluirlo porque no hay comida que se precie que no incluya una botellita de este licor de arroz fermentado tan popular. Eso sí, su sabor suave esconde un mínimo de 15% de alcohol del que no hay que olvidarse.